Miércoles
13 de Mayo  2026 

Los productos bio tienen la palabra

El Programa para recuperar y desarrollar los biofertilizantes, bioestimulantes y bioplaguicidas es el instrumento científico metodológico clave en la nueva legislación cubana sobre el tema


Jueves 22 de Junio de 2023 | 11:41:23 AM 

Autor

Raquel Sierra

La mesa sigue exigiendo alimentos. En tanto, la naturaleza demanda que su producción se haga de forma sostenible, para no agotar las posibilidades de que las generaciones futuras puedan comer mañana. En ese contexto, se pone a punto en Cuba la primera de las tres grandes industrias previstas para la obtención de bioproductos.

Enfocados en recuperar y ampliar las capacidades de producción de bioproductos económica y socialmente viables para satisfacer la demanda del país y la posible exportación y perfeccionar   las tecnologías de producción acorde al desarrollo mundial para el escalado piloto e industrial, Cuba aprobó el Decreto-Ley No. 64 De la producción, desarrollo y uso de los biofertilizantes, bioestimulantes y bioplaguicidas de uso agrícola.

Según su artículo primero, la normativa tiene como objeto “establecer las normas para la  investigación, desarrollo, registro, producción, comercialización, aplicación y evaluación de impacto de los biofertilizantes, bioestimulantes y bioplaguicidas de uso agrícola, en lo adelante bioproductos, cuyas fuentes pueden ser microorganismos, plantas, nemátodos, insectos, ácaros y sus derivados”.  Los bioproductos complementan el uso de fertilizantes y plaguicidas de origen mineral, bioquímico y químico. A ellos se suman los minerales aprobados en el Programa de Bioproductos de Uso Agrícola en Cuba.

El nuevo cuerpo legal indica que este es de aplicación a las personas naturales y jurídicas, cubanas o extranjeras, residentes o radicadas en el territorio nacional, investigadoras, productoras, comercializadoras y usuarias de los bioproductos, independientemente del nivel de producción en el cual se encuentren, régimen de posesión de la tierra que ostenten, el sector de la economía al que correspondan y la forma de gestión a la que pertenezcan.

Estas normas se centran en defender el desarrollo agroecológico del país y el empleo de los bioproductos, que fomentan una agricultura sostenible y la protección del medio ambiente, al garantizar la restitución de los nutrientes que se exportan del suelo mediante la cosecha en cada ciclo productivo. Así, el paquete normativo busca el uso integral de los bioproductos en las tecnologías agrícolas de los diferentes cultivos, permanentes y temporales, como complemento del manejo sostenible de nutrientes y del manejo integrado de plagas, de conjunto con los fertilizantes y plaguicidas de origen mineral y químico.

Además, aboga por crear capacidades para realizar los ensayos toxicológicos y ecotoxicológicos necesarios para obtener el registro. De ser preciso, identificar y acreditar otros laboratorios con posibilidades de realizar los mismos.

Al respecto, se regula el procedimiento para registrar todos los bioproductos de uso agrícola producidos a nivel industrial y semindustrial en el menor tiempo posible, previo a su comercialización. También se busca complementar el uso de los bioproductos con fertilizantes de origen mineral y químico, revitalizando la producción nacional de estos últimos, incluyendo la obtención y fabricación de materias primas locales, lo cual asegura que los bioproductos sean más baratos que los productos importados.

Enfoques y principios

De acuerdo con el Artículo 6, la investigación, desarrollo, registro, producción, comercialización, aplicación y evaluación de impacto de los bioproductos de uso agrícola se rigen por principios como enfoque colaborativo, multisectorial y multidisciplinario aplicado en todos los ámbitos, manejo sostenible de nutrientes, integración de diferentes métodos de lucha que mantienen los niveles poblacionales de plagas por debajo del umbral de daño económico, sostenibilidad de la producción, desarrollo y uso de los bioproductos de uso agrícola y gestión del riesgo en la cadena de valor.

El documento especifica que los ministerios de la Agricultura  (Minag) y de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), de conjunto, definen, controlan y establecen las prioridades para las actividades relacionadas con los bioproductos de uso agrícola.

Estos dos organismos definen las prioridades estatales en materia de investigación para desarrollar y aplicar los bioproductos de uso agrícola, con el fin de incrementar los  rendimientos, sustituir importaciones, evitar, mitigar o compensar el impacto negativo de los fertilizantes y plaguicidas químicos sobre los ecosistemas, el suelo, las plantas, los animales y los seres humanos.

Por otra parte, es de su competencia elaborar la estrategia para captar y estabilizar el capital humano necesario para la atención de las actividades de investigación, producción, aplicación y comercialización de los bioproductos; regular la forma en que se introducen los resultados de la investigación en la producción y controlar el cumplimiento de los requisitos de Seguridad Biológica en toda la cadena de valor de los bioproductos de uso agrícola.

De acuerdo con el texto, toda persona natural o jurídica, nacional o extranjera, que introduzca, produzca y comercialice en el territorio nacional bioplaguicidas, queda obligada a solicitar su inscripción en el Registro Central de Plaguicidas, previa autorización de la Oficina de Regulación y Seguridad Ambiental, conforme al procedimiento establecido en la legislación vigente.

A su vez, el decreto-ley señala que “las personas naturales y jurídicas encargadas de realizar la producción y comercialización de los bioproductos de uso agrícola aseguran que estos sean más económicos que los productos importados atendiendo al tipo de cambio, con precios diferenciados de cara al mercado de los productos finales que resulten del manejo agroecológico”.

Sobre la importación y exportación de los bioproductos de uso agrícola, se especifica que solo se realiza, previo registro de los mismos y previa autorización correspondiente de los ministerios de la Agricultura y de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, en lo que a cada cual competa.

Programa de bioproductos

Según el nuevo decreto-ley, el Programa de bioproductos es el conjunto de medidas y acciones dirigidas a incrementar las producciones de bioplaguicidas con el objetivo de cubrir la demanda nacional con productos de calidad para el manejo integrado de plagas de los cultivos y mejorar la disponibilidad de nutrientes para las plantas.

Este programa potencia la producción y uso de fuenteslocales de nutrientes como los abonos verdes, los abonos orgánicos, materiales enmendantes y fuentes minerales de nutrientes, además de bioplaguicidas naturales como complemento del manejo integrado de plagas. Es, de igual forma, el soporte para la investigación, desarrollo, producción, comercialización y aplicación de los bioproductos de uso agrícola en el país, que se implementa mediante Grupos de Trabajo, presididos por el Munag, e involucra a las entidades que intervienen en estos procesos.

El financiamiento aprobado para la ejecución del Programa de bioproductos garantiza el desarrollo y la sostenibilidad de la red de investigación y producción de bioproductos, así como la adopción e implementación de nuevas tecnologías y el fomento de la gestión de la innovación, siempre que las condiciones económico-financieras del país lo permitan.

En buena compañía

El Decreto-Ley se acompaña de un reglamento (Decreto 76), cuyo objetivo principal es establecer el procedimiento para la aplicación de lo dispuesto por el Decreto-Ley en materia de investigación y desarrollo, de conservación de los recursos genéticos y biológicos, acerca del registro de los bioproductos de uso agrícola, de la producción, de su comercialización y venta, del uso integral de los bioproductos, de la evaluación de impacto, de la capacitación y de las contravenciones.

Las prioridades estatales en materia de investigación para la producción, desarrollo y uso de los biofertilizantes, bioestimulantes y bioplaguicidas de uso agrícola se definen por las autoridades reguladoras, las direcciones de Sanidad Vegetal, de Suelos y Fertilizantes, en coordinación con la de Ciencia, Técnica, Innovación y Medio Ambiente del Ministerio de la Agricultura. Estas direcciones proponen las prioridades de investigación al Minag para su correspondiente aprobación.

Las prioridades se definen a partir de los programas de ciencia e innovacióntecnológica que establece el Citma, los cuales tendrán una actualización anual, según lo legislado.

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