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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Campaña tabacalera, sin ceder ante las adversidades

En la producción tabacalera, el papel protagónico lo tienen quienes desde el surco,  hacen posible obtener la materia prima de calidad necesaria en el proceso de elaboración de los famosos habanos cubanos

Sembrar todas las áreas de tabaco tapado y de Virginia para el proyecto Brascuba con posturas producidas en túneles y con semillas beneficiadas y peletizadas en la nueva planta de San Antonio de los Baños, en Artemisa, es una de las novedades de la recién iniciada campaña tabacalera 2020-2021. Sin embargo, no es la única: en medio de restricciones financieras y tiempos de Covid-19, innovar es la nueva forma de hacer tabaco.

Buscar variantes para sortear las zancadillas de una coyuntura adversa en materia de ahorro de recursos, desde los insumos agrícolas hasta el petróleo, ha constituido reto y oportunidad de reinventarse para el grupo empresarial Tabacuba, que guía los procesos agrícolas e industriales de una de las mayores fuentes de ingresos del país.

Sembrar antecedentes

Según informaciones de Tabacuba,  la campaña 2019-2020 concluyó con un cumplimiento del acopio del 103.2% de lo previsto. “Es de significar el esfuerzo desarrollado por los productores tabacaleros,  quienes una vez más se enfrentaron a las limitaciones de financiamiento y de recursos que, como nunca antes, nos ha impuesto el bloqueo estadounidense, y a lo que se ha sumado los efectos de la Covid -19”, enfatizó un comunicado del grupo.

Los resultados, indica el documento, obedecen, además, a la acertada conducción de las bases productivas y de las empresas lo cual, unido a la introducción de tecnologías de avanzada, permitieron mitigar el déficit de recursos.

Para la campaña 2020-2021 los preparativos se iniciaron desde el 1ro. de abril, con la elaboración del cronograma de ejecución, la contratación con las bases productivas y productores, la capacitación a los especialistas, técnicos, supervisores y productores con las estrategias de mejoramiento de suelo y fertilización, con la fitosanitaria, donde desempeñan un papel primordial los productos biológicos, con la composición varietal y sobre todo para consolidar los conocimientos sobre las nuevas tecnologías que cada año se introducen.

En estos resultados es importante reconocer el papel del Instituto de Investigaciones del Tabaco como soporte fundamental en la aplicación de la ciencia y la innovación tecnológica en el cultivo.

La nueva temporada

Según explicó a la prensa Gonzalo Rodríguez Pérez,  director agrícola del Grupo, para la actual etapa, iniciada el 10 de octubre, con siembras en las 23 empresas tabacaleras del país, se ha establecido un orden de prioridades para los productores de mayor rendimiento, quienes deciden en la calidad y aseguran el tabaco tapado, la vega fina de primera,  el tabaco Virginia y el Burley, que son los que aseguran la exportación. “A eso se le ha dado la primera prioridad y hacia ahí van dirigidos los principales recursos”, enfatizó Rodríguez.

Otra de las prioridades “es la riega de semilleros y se ha diferenciado todo lo que es la siembra de áreas con riego eléctrico, donde existen más garantías que con el diésel y hacia esos lugares se ha dirigido la mayor contratación y utilización de las áreas”. A su vez, dijo, se ha estado trabajando diferenciadamente en el uso de la tracción animal, sobre todo en la preparación de tierras, y se ha impulsado la conversión de las cámaras de cura del tabaco Virginia y del tapado, con el uso de energías renovables como biomasa, energía solar y otras alternativas que aquí se han estado aplicando en aras de ahorrar combustible y enfrentar las limitaciones que tenemos.

“En la estrategia está concebida la capacitación a los productores en la introducción de nuevas tecnologías y nuevas variedades de mayor rendimiento y potencial, pero hay que preparar a los productores, los técnicos, supervisores y al personal que le corresponde dirigir y controlar todas esas acciones”, indicó el director agrícola de Tabacuba.

Como parte de los preparativos de la campaña, que se desarrollará en medio de circunstancias tan adeversas,  se les ha estado dando mantenimiento a todos los sistemas de aplicación de los productos fitosanitarios, en aras de que lo usemos con eficiencia y que no haya ninguna máquina que altere las normas de consumo, para evitar malgastar los escasos recursos.

Por otra parte, agregó, se ha logrado un nivel de túneles para la producción de posturas, que son mucho más eficientes, por dos razones: por mayor calidad de la postura y otra,  por mayor seguridad. Según ejemplificó, las lluvias recientes han maltratado mucho los canteros tradicionales al aire libre, mientras que  los que están en los túneles crecen sin mayores dificultades. En el caso de la producción por primera vez, de posturas a partir de semillas peletizadas en la planta recientemente inaugurada en el Instituto de Investigaciones del Tabaco, “donde las semillas reciben un beneficio primero, y  la peletización,  después, se ahorra simientes y, además, estas  tienen una calidad muy superior”.

De acuerdo con Rodríguez, el ahorro de combustible ha estado dirigido a paralizar aquellos equipos que son altos consumidores, sustituirlos por otros más eficientes, se están elaborando mayor cantidad de productos biológicos en los Centros de Reproducción de Entomófagos y Entomopatógenos (CREE) para ahorrar por concepto de importaciones de productos fitosanitarios.

A la vez, se están realizando acciones para mejorar el suelo, entre estas la subsolación y aplicaciones  con mucho más eficiencia para lograr ahorrar también el fertilizante,  que resulta muy costoso importar.

No menos importante en este proceso han sido las decisiones adoptadas para las pólizas de seguro y los créditos a los productores. Al respecto, precisó el director agrícola, se trata de que “puedan disponer de financiamiento, pagar la fuerza de trabajo y asumir las inversiones que le corresponde, sin que nada se detenga por esta razón”.

“Muchas cosas se han estado haciendo en la campaña, en aras de enfrentar todas estas limitaciones”, dijo  Rodríguez, quien consideró como lo más importante “el enorme esfuerzo que están haciendo los productores y su voluntad de cumplir, incluso, algunos están adquiriendo el combustible en las estaciones de Cupet (Empresa Cubana de Petróleos), para poder mantener la producción de tabaco, por dos razones principales: en primer lugar, cumplir con los compromisos con las exportaciones, como un problema de honor y de dignidad, y en segundo lugar,  porque lo necesitan para su economía familiar.

Según reveló el directivo de Tabacuba, se han firmado contratos con 16 294 productores y se prevé sembrar 30 285 hectáreas, para lo cual se han regado más de 19 8000 canteros y 201 000 bandejas de posturas. “De acuerdo con lo planificado, el proceso de siembra se extenderá hasta los primeros días de enero de 2021”, indicó.