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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Disponer de un producto superior

Aunque ha demorado, la inversión en la planta para tabaco torcido ha incluido elementos que las condiciones de trabajo, de seguridad y de producción, lo cual posibilitará trazar metas elevadas

Las acciones constructivas prácticamente concluyeron en el inmueble que ocupaba la fábrica de cigarros en la circunvalación que rodea por el sur a la ciudad de Bayamo, en la oriental provincia de Granma. Allí, una importante inversión del grupo empresarial Tabacuba convierte esa estructura, en  desuso durante casi 12 años, en una fábrica de tabaco mecanizado.

De acuerdo con la directora de la Empresa de Acopio, Beneficio y Torcido de Tabaco en la provincia, Mailyn Ramírez Valerino, la planta tiene ya instaladas las seis primeras máquinas y se realizó una prueba al vacío, además de que se ultiman detalles de pintura y colocación de algunas partes de los pisos, pues en el área constructiva falta muy poco.

La instalación, adelantó la Directora, está casi al inaugurarse, toda vez que su puesta en marcha está prevista para septiembre y ya tiene plan de producción para este año de 2,5 millones de tabacos torcidos a máquina.

A su juicio, la inversión fortalecerá la infraestructura industrial de la tradicional actividad económica en el territorio y su beneficio será no solo productivo, sino también en la creación de puestos de trabajo.

Contará con 36 máquinas capaces de hacer, cada una, de 13 a 15 tabacos por minuto, y en conjunto, 70 millones en un año y 72 millones cuando la planta esté a plena capacidad, en 2021.  De esos equipos se encuentran in situ cuatro, que serán  los primeros en ser puestos en explotación, hasta lograr la plena capacidad en el año 2021. Según Ramírez Valerino, el costo de inversión de la fábrica es de 13 millones de pesos.

“Con la nueva industria se incrementará la calidad del tabaco destinado al mercado nacional, ganarán los consumidores al disponer de un mejor producto y también, la economía de la provincia”, destacó la Directora de la empresa.

Cuando alcance su capacidad total de producción, se espera que la planta  aporte a la Empresa Acopio, Beneficio y Torcido de Tabaco Granma, ingresos anuales ascendentes a unos 140 millones de pesos.

El tabaco que se torcerá en estas máquinas será de la marca Moya, insignia del territorio, y  estará destinado al consumo nacional.  “Es importante el impacto social que tendrá esta fábrica pues incorporará muchas personas al empleo, más del 55 % de ellas, mujeres y también porque permitirá ampliar la capacidad de producción del torcido de exportación en el resto de las fábricas, al transitar la producción nacional de esas donde hoy se tuerce a mano”,  destacó.

“Estamos muy satisfechos con la inversión, pues aporta no solamente un valor social, sino que aumentan los planes de venta de la empresa, además de que posibilitó recuperar una infraestructura de 1988, muy sólida, que desde hace 12 años estaba en desuso,  y hoy es una joya”, abundó.

En Granma existen tres fábricas de tabaco que destinan su producción al consumo nacional y en el año en curso tienen el propósito de llevar algo más de 14 millones de unidades a la red minorista con vitolas de la marca Moya.

Exportaciones

La inversión es una solución bien pensada: torcer a máquina el tabaco para el consumo nacional liberará capacidades fabriles, según dijo la directiva, uno de los beneficios que proporcionará la inversión es incrementar el torcido para exportar.

Con un total de cinco escogidas que se encargan del acopio y el beneficio, siete despalillos  y cuatro fábricas para el torcido, solo una de estas, la Bernarda del Toro Pelegrín,  ubicada en el municipio de Jiguaní, está dedicada exclusivamente a la exportación.

Para 2019, la provincia de Granma tiene un plan de 2 175 000 tabacos para las ventas al exterior, con las marcas Partagás, Montecristo, H´Upmman, José L. Piedra, y la de mayor peso en las producciones de este territorio, Romeo y Julieta.

En el campo

Durante la última temporada, explica la Directora de la empresa, se sembraron 800 hectáreas y se están beneficiando 880 toneladas.  “Las dos últimas campañas han sido muy malas y el rendimiento se ha visto afectado por las condiciones climatológicas, pero de manera general, el tabaco en Granma es de bajos rendimientos. Ese es uno de los retos que tenemos ahora: comenzar a adoptar estrategias diferentes que posibiliten alcanzar mayores volúmenes de la hoja por cada hectárea sembrada, no incrementar las áreas por  sembrar”, precisó.

En esta nueva campaña que recién comienza, dijo, tenemos comprometidas 890 hectáreas, con  un rendimiento que nos permita obtener 873 toneladas para el beneficio.

Aliados a la calidad y al medio ambiente

La Empresa de Acopio, Beneficio y Torcido de Tabaco de Granma tiene como prioridad en su política de calidad mantener un elevado estándar en el proceso de producción para la exportación y el mercado nacional, que satisfaga las expectativas y demandas de los clientes y las partes interesadas, así como la implantación, mantenimiento y mejora continua de un sistema de gestión según la norma cubana ISO 9001-2015.

Entre los objetivos de calidad se encuentran cumplir las cifras y surtidos previstos de tabaco de exportación, mantener el índice de consumo de materia prima en el rango de 95 % y 103 % para el torcido de exportación y lograr que el indicador de rechazo no exceda el 4,5 % e inferior al 4 %con Habanos S.A.

Como parte de su política de medio ambiente, la empresa persigue disminuir sistemáticamente el impacto negativo al entorno, contribuyendo a la eliminación paulatina hasta niveles razonablemente alcanzables de los consumos y emisiones, vinculados con los  procesos productivos y de servicios y aplicando criterios de mejora continua. Para esto, trabaja por el desarrollo de una conciencia ambiental mediante planes de capacitación, comunicación e información de los principios, estrategia y programa ambientales entre sus trabajadores y partes interesadas.