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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Desde antes de la semilla…

Garantizar que el sector agropecuario funcione, controle, proyecte el desarrollo y logre sostener con sistemas de trabajo, políticas técnicas y financiamiento los recursos adquiridos, son competencias de la ingeniería agropecuaria y bases para el crecimiento productivo

“Desde antes de la semilla hasta que las personas consumen los alimentos, hay ingeniería”, sostiene con toda razón José Suárez León, director de ingeniería agropecuaria en el Ministerio de la Agricultura (Minag).  El espectro es abarcador: desde el suelo, equipos de transporte y mecanización y sus repuestos, fertilizantes y pienso hasta la industria, sin dejar de englobar las consideraciones, formativas, medioambientales y de salud en cada una de las etapas.

Justo esa relevancia y universalidad demanda procesos eficientes y sostenibles en las diferentes entidades surgidas como parte del perfeccionamiento del sistema de la agricultura, que empleen las nuevas tecnologías en función de la eficacia, el control, el bienestar de los hombres y mujeres del sector para que, al final del proceso, cumplan con su esencia: contribuir a elevar la producción de alimentos.

Prioridades

Para alcanzar niveles productivos que permitan acercarse a la satisfacción de la creciente demanda y sustituir cada vez más toneladas de alimentos importados, todo es prioritario. No obstante, algunos aspectos que implican cambio de mentalidad pueden representan ahorros considerables al país, entre estos el recape de neumáticos.

Al valorar los  resultados de 2017, la actividad de ingeniería agropecuaria reportó un elevado cumplimiento de los neumáticos a recapar, pero que deben seguir elevándose por el ahorro a partir de un mayor conocimiento, control y dignificación de la actividad,  lo que significa en metálico la reutilización de cada neumático viejo.

En el caso del uso del agua, indica el informe, durante el pasado año la situación de sequía provocó desequilibrio en la disponibilidad en las cuencas y embalses que tributan a la agricultura, fundamentalmente arrocera, que se unió a problemas en la elaboración del balance y demanda de ese recurso.

Ante la alerta que representa la sequía, en la etapa se intensificaron las acciones en función del uso eficiente y racional del agua, entre estas el montaje de bombas solares para el abasto a la ganadería, perforación de pozos, entrega de tuberías para eliminar salideros, mejorar la conducción y el tratamiento de residuales, mantenimiento de canales y construcción de tranques.

Muy vinculadas con el tema agua y la utilización de la ciencia estuvieron las acciones de mejora de campo con tecnología láser y GPS en unas 1 461 hectáreas de tierras cultivables, fundamentalmente, en el programa arrocero, lo que tuvo una repercusión positiva en el ahorro del líquido y en el incremento de los rendimientos agrícolas.

Más ahorro y eficiencia

A la hora se producir se trata también de hacerlo con menores costos en portadores energéticos y mediante la utilización de tecnologías y sistemas organizativos que hagan sostenible la actividad agropecuaria.

Importantes resultaron la continuidad del programa de montaje de máquinas de riego de pivote central eléctricas, y la confección de proyectos de tecnologías que utilizan eficientemente el agua en el riego, como son los sistemas por goteo y los enrolladores.

El pasado año, dijo Gustavo Venzant, jefe de inversiones de la Unión Nacional Eléctrica, asumieron la electrificación de más de 440 obras, para llegar a más de 2 000 las ejecutadas en la agricultura en el último quinquenio. “La estrategia es optimizar los recursos y electrificar aquellas obras que los reviertan a la mayor brevedad. Para el campesinado, además de perfeccionar los sistemas de riego y contribuir a la sustitución de portadores energéticos, les humaniza la labor en el campo, pues solo basta con apretar un botón”, declaró.

Otras claves para la sostenibilidad

Para la transportación de cargas se han impulsado mecanismos de organización y logística con el empleo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, lo que permite conocer sobre el uso de cada vehículo y orientar coordinadamente los viajes, de manera que se minimicen las travesías sin carga, con su dañino gasto improductivo de combustible.

La Dirección de Ingeniería Agropecuaria del Minag se enfoca en la extensión de esa práctica que, hasta el momento, ha dado favorables resultados, por ejemplo, en la Empresa de Aseguramiento y Servicios Integrales a la Ganadería (Easig), lo que ha permitido hacer un uso más racional del equipamiento de transporte y agrícola, recientemente adquirido por el país para fortalecer esta actividad.

La recuperación de talleres de maquinado, reparación y el completamiento de las herramientas de trabajo para la agricultura, juegan un papel importante en el funcionamiento del sistema y su sostenibilidad. Justo en ese concepto hace hincapié el viceministro primero del sector, Julio Andrés García Pérez, quien insiste en que cada acción y medida que se adopten deben tributar a la continuidad y sostenibilidad, desde la formación de los futuros ingenieros agropecuarios hasta la operación del sistema de la agricultura en su conjunto.

Como parte del programa de sostenibilidad de las tecnologías el país importó piezas, partes y accesorios para los sectores tabacaleros, agrícola y ganadero, dirigidos, fundamentalmente, a mantener la operatividad de la maquinaria  agrícola, el riego, la industria, el transporte ligero y pesado, la infraestructura de talleres, medios informáticos y de comunicaciones. En el caso de la producción nacional de estos elementos lo obtenido respalda al Grupo Empresarial Ganadero y a Labiofam,  que produce medicamentos de uso veterinario y bioplaguicidas, entre otros.

Tecnologías en acción

En el mundo moderno las nuevas tecnologías de la información se posicionan cada vez más como aliadas para el desarrollo. En el Ministerio de la Agricultura se extiende su uso en la optimización de procesos, fortaleciendo, por ejemplo, desde los registros de equipos como tractores y cosechadoras hasta el control de la tierra, según se analizó en el balance de la ingeniería agropecuaria.

Como se trata de un proceso incipiente y en curso, entre los objetivos para 2018 se encuentra concluir la automatización de los registros públicos de la tierra y los tractores, unido a la dignificación de estos, a nivel provincial y municipal, así como intensificar la preparación del personal que presta servicios en esta actividad.