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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Industrias borran malos trazos de Irma

Fábricas de fertilizantes, paneles solares, sustancias químicas y alimentos fueron víctimas de la saña del huracán Irma, considerado el  más intenso de los últimos 10 años en la zona del Caribe

Las cubiertas fueron el manjar más apetecido por el huracán Irma. Su insaciable voracidad no reparó en si se trataba de casas, escuelas, naves avícolas o centros turísticos. No le importó si eran de guano, zinc o fibrocemento, lo básico era que fueran ligeras. Por ello, de sus secuelas no escaparon las industrias cubanas.

Los daños fundamentales fueron a los techos de los almacenes y talleres productivos, además de la paralización de las actividades fundamentales por la interrupción del sistema eléctrico y la falta de agua, explicó a la prensa Ana Iris Cabrera Salmón, subdirectora de inversiones y cooperación del Ministerio de Industrias (Mindus).

Entre los centros productivos con mayores perjuicios debido al meteoro, precisó Cabrera Salmón,  se encuentran la empresa de Fertilizantes de Nuevitas (Camagüey), la fábrica de calentadores solares de Morón (Ciego de Ávila), la tenería de Caibarién y la fábrica de cloro, hipoclorito y alúmina de Sagua la Grande (Villa Clara), así como la fábrica de ácido sulfúrico de Rayonitro (Matanzas).

Ante las pérdidas sufridas en el sector de la vivienda en las 13 provincias afectadas por el meteoro y en los medios de vida de las personas, las prioridades cayeron por su propio peso. En clave de recuperación, la subdirectora de inversiones y cooperación del Mindus, explicó que el Ministerio “ha priorizado las industrias y servicio encaminadas a mitigar las afectaciones de la población como la fabricación de techos, barras de acero, colchones, cocinas y productos de aseo”.

Con lógica de precedencia se trabaja también en el restablecimiento de las instalaciones del turismo en la creación de calderas de vapor, ascensores, cámaras de frío y calentadores solares.

Entre las prioridades sanitarias tras eventos extremos se encuentra la calidad del agua. Si bien en Villa Clara, la planta de cloro sosa de Sagua la Grande resultó seriamente averiada, allí se ha trabajado en el techado de las partes con  mayores daños, de modo que se pueda normalizar el proceso productivo. De acuerdo con reportes de prensa, Eloy Álvarez, viceministro de Industrias, dijo que la producción y distribución de hipoclorito y el sulfato de alúmina, básicos para garantizar la potabilidad del agua en la actual etapa de recuperación, se ha ido estabilizando.

La fuente indicó que la alúmina comenzó a distribuirse en Villa Clara y Camagüey que eran las provincias con más baja cobertura, mientras que la producción y entrega de hipoclorito se irá incrementando progresivamente. Por su importancia en la fase recuperativa, su producción y distribución están siendo coordinadas entre el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y el Ministerio de Salud Pública.

Como parte de la estrategia del sector, en la industria sideromecánica de la central provincia de  Ciego de Ávila, entre las más fuertemente golpeadas por Irma, pasado el primer impacto se inició un proceso de reparación de los techos como el paso inicial para reanudar la producción de surtidos que contribuyan a la recuperación del territorio nacional tras el paso del meteoro.

Reportes de prensa indican que poner en marcha la fábrica nuevamente permitirá fabricar  una 48 060 tejas, equivalentes a 2 670 módulos para techar viviendas, justo lo que más dañó Irma.

Heridas y sanación en el sector alimentario

En las industrias del sector alimentario, donde los principales daños se reportaron también en las cubiertas, no hubo que lamentar la pérdida de materias primas almacenadas y productos terminados gracias a la aplicación, al pie de la letra, de las medidas establecidas para la fase informativa, dio a conocer un reporte publicado en la página institucional del Ministerio de la Industria Alimentaria (Minal).

De acuerdo con la fuente, en el municipio de Esmeralda, en Camagüey, donde más fuerte se sintió el huracán, se reportaron pérdidas considerables en los cárnicos y, en menor medida, en la industria láctea de ese territorio. También sufrió daños el Combinado Lácteo de Nuevitas, ubicado al norte de la provincia.

En Villa Clara varias fueron los perjuicios en la infraestructura de las entidades de la industria alimentaria y la pesca, fundamentalmente en los techos. Aquí también -por el accionar previo al huracán- se garantizó la conservación de los equipos, los medios de transporte y las materias primas almacenadas.

Otras afectaciones en el sector están relacionadas con “la falta de fluido eléctrico y la no existencia de grupos electrógenos para cubrir toda la demanda de energía que permita procesar y almacenar materias primas y productos que requieren refrigeración, sobre todo en las industrias lácteas, cárnicas y de la pesca, así como en las panaderías con tecnología que requiere de electricidad”, destaca la página del Minal.

Según se destaca,  en esta fase recuperativa se le da seguimiento permanente a la disponibilidad de materias primas necesarias para alimentos de primera necesidad, y otros insumos destinados a la producción de pan y galletas en todo el país, así como al procesamiento de trigo para la obtención de harina, que en ocasiones han sufrido paralizaciones debido a las interrupciones en el servicio eléctrico.