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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Camino cauteloso de la apertura turística

La OMT mantiene su apoyo a la recuperación. Protocolos sanitarios y promedios bajos de ocupación son signos de esta etapa

Como a hurtadillas, poco a poco, se van abriendo algunos sitios turísticos en diferentes partes del mundo, en discreto parpadeo de luces que podrían iluminar a la llamada industria del ocio en su camino hacia un futuro deseado con posibles ascensos, difíciles de pronosticar desde estos tiempos.

A principios de septiembre, según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el 53 % de los destinos habían aligerado las restricciones de viajes y se incrementaba la cantidad de países que activaban las  operaciones con la perspectiva de acoger viajeros de otros mercados.

No obstante, dicho organismo reconoce también que muchos gobiernos aún se mantienen cautelosos por los efectos del nuevo coronavirus, que provocó un fuerte impacto a este sector, reflejado en el primer semestre de 2020, cuando redujo en 65 %  la cantidad de arribos a los destinos receptores del mundo: “un desplome sin precedentes causado por el cierre de las fronteras en todo el mundo y la introducción de restricciones de viaje como respuesta a la pandemia”, refiere en una nota de prensa de la OMT.

Asimismo, en uno de sus informes este organismo subraya la caída de la demanda de viajes este año, entre enero y junio, con una pérdida de 440 millones de llegadas internacionales y alrededor de 460 000 millones de dólares estadounidenses en los ingresos de exportación captados por el turismo en el orbe.

En medio de tales disyuntivas la OMT ha emitido numerosos documentos acerca de temáticas diferentes, pero con el mismo objetivo, el de estimular la actividad de esta rama. El más reciente texto muestra un nuevo rastreador, considerado como herramienta útil de apoyo al turismo para guiar la fase de recuperación.

Dicha propuesta resulta un compendio único y muy abarcador, ya que incluye llegadas de turistas internacionales, capacidad de plazas en las rutas aéreas internacionales e internas y reservas de pasajes aéreos, así como las búsquedas y reservas de hoteles, índices de ocupación y demanda de alquileres de corta duración.

Está disponible de forma gratuita y cubre los indicadores claves del comportamiento del turismo por meses, regiones y subregiones, por lo cual constituye una vía para facilitar los análisis comparativos y la evolución del desempeño del sector a nivel local y global.

Preámbulo de la  apertura

Los viajeros tal vez van ganando confianza y mientras pasa el tiempo y los duros efectos de la pandemia se lanzan a la aventura de inaugurar el llamado nuevo turismo, signado por necesarias restricciones y la vigilancia epidemiológica y sanitaria mediante numerosas medidas de bioseguridad.

En Europa se ha podido apreciar ese discreto despertar turístico aun con tales condicionamientos  y resultados negativos en los primeros registros del año. Se ha sabido, por ejemplo, que Francia, el destino más visitado del mundo, solo llega al 38 % de ocupación de las capacidades de hospedaje, entre enero y agosto, aunque en ese último mes logró superar el 50 %, según  información de EFE.

Dicho medio compara esta situación con la de España, el segundo receptor de turismo en el orbe, que en ese mismo período solo promedia el 33 % de la ocupación, en tanto, el tercer destino más visitado, Estados Unidos, obtiene mejores resultados pero solo con 44 %.

Datos más amplios de la prensa española refieren que el sector turístico podría perder hasta 30 000 millones de euros en ingresos debido a la pandemia. Se subraya que la nación ibérica ha registrado la caída de sus principales emisores, aunque algunos destinos turísticos como Canarias “sigue optimista pese a la situación”, señala un despacho de prensa digital.

El turismo representa el 35 % del PIB en esa comunidad de islas, donde las autoridades confían en recuperar en diciembre hasta el 60 % de la ocupación habitual para llegar al 80 % en marzo del año entrante.

Acerca de los declives turísticos en Latinoamérica se han dado a conocer descensos de la ocupación tales como el 29 %, en Centroamérica; el 28 %, en Sudamérica y 30 % en el Caribe.

Por similares caminos transita la industria turística cubana, la cual  afrontó el cierre de las entradas al país y de sus hoteles, que durante el  enfrentamiento al nuevo coronavirus, detuvieron sus operaciones el 75 % de las instalaciones de hospedajes y de campismo. En el verano impulsó su apuesta por el turismo nacional, acción con significativa acogida, sobre todo en momentos cuando la pandemia marcó halagüeñas bajas. 

Así como se ha dicho  que Europa se mueve entre las restricciones sanitarias y la apertura al turismo, se mantiene esta Isla caribeña, que abre sus fronteras a los vacacionistas internacionales, en los cayos turísticos de este archipiélago, a donde siguen llegando nuevos visitantes.

En estas bienvenidas se destaca la aplicación de medidas higiénicas y sanitarias, incluida la prueba de PCR, dadas las garantías del sistema de Salud Pública cubano, que acompaña a la industria turística nacional en sus ofertas recreativas para el disfrute en pequeñas islas de gran exclusividad, distintivas del destino Cuba, ante la mirada seducida de sus huéspedes internacionales.