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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Cambiará el turismo mundial

La pandemia que asola al mundo motiva el descenso del sector de turismo tras la baja en el movimiento de viajeros. Cuba organizó retorno de los turistas a sus países y cierra sus fronteras por 30 días

La fraternidad, el intercambio entre personas de diversas naciones, así como la cultura, la historia, la búsqueda de conocimientos y el deseo de vivir nuevas experiencias han sido motivaciones que han estimulado en los últimos años el incremento sostenido del movimiento de viajeros a nivel mundial.

El año anterior ese indicador alcanzó 1 500 millones de llegadas de turistas internacionales a países receptores y este año se esperaba entre 3 % y 4 %, de ascenso, según los vaticinios anteriores de la Organización Mundial de Turismo (OMT). Pero ese panorama cambiará notablemente para transformarse en negativo los resultados y señalar la caída de este sector, reconocido como uno de los motores del desarrollo de la economía a escala global.

La pandemia que ahora asola al mundo dejará triste huella en una esfera de la economía cuya esencia la constituyen las personas y el interés de facilitarles momentos agradables en sus vidas y la posibilidad de descansar y distraerse, mientras van al encuentro con diferentes culturas.

Uno de los documentos recientes emitidos por la OMT, señala que ha revisado sus perspectivas para 2020 en cuanto a las llegadas de turistas internacionales y prevé un descenso que puede marcar hasta 3 % en signos negativos y la pérdida estimada en este momento de hasta 50 000 millones de dólares en los ingresos.

La semana última la OMT sesionó en reunión virtual de alto nivel, con agencias clave de la ONU, presidentes de su Consejo Ejecutivo y Comisiones Regionales, y líderes del sector privado, a partir de la certeza de que el turismo es el sector económico más afectado por Covid-19.

Según se dio a conocer, todos los participantes aceptaron la invitación de Zurab Pololikashvili, secretario general de la OMT, para formar parte de un Comité de Crisis Turística Global, formado cuando esta organización se prepara para lanzar una guía global para la recuperación.

Precisa la información que el referido Comité será dirigido por la OMT y celebrará reuniones virtuales periódicas para evaluar la necesidad de una acción coordinada y eficiente por parte de los sectores público y privado, los gobiernos, las instituciones financieras internacionales y las Naciones Unidas.

Se explica que desde el comienzo de la pandemia, la OMT ha estado trabajando en estrecha colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para guiar al sector turístico a la hora de enfrentar el desafío Covid-19. En la reunión, más que un llamado, se reconoció la necesidad de la cooperación internacional y dar respuesta unida sobre la base de las últimas recomendaciones de salud pública, que refleje el profundo efecto económico y el costo social de la pandemia.

Pololikashvili considera que esta emergencia de salud pública sin precedentes ya se ha convertido en una crisis económica que tendrá un costo social y reconoció que el turismo “es el sector más afectado y todas nuestras mejores estimaciones han sido superadas por la realidad cambiante”.

Los participantes en la reunión virtual también coincidieron en la profunda preocupación por los millones de empleos que corren el riesgo de perderse, justo ahora cuando no existe certeza alguna acerca de la duración de esta crisis y de la cual se espera un impacto económico y estructural en el turismo. “Quédese en casa hoy para que pueda #ViajarMañana”, ha sido la nueva consigna, optimista en su esencia, pensando tal vez, en que los buenos motivos que había mantenido activo y en ascenso al turismo mundial, se reaviven en el futuro, luego de esta experiencia trágica que se sufre en todos los países.

Cierre de fronteras

Una de los primeras y necesarias medidas asumidas en las naciones afectadas por el coronavirus ha sido el cierre de fronteras, las mismas que en otros momentos daban la grata bienvenida a gran número de visitantes de distintas latitudes.

En Cuba también fue necesaria esta resolución y previo aviso, desde el 24 de marzo cerró sus fronteras, luego de propiciar el regreso a sus países de los más de 60 000 turistas que se encontraban en la Isla, cuando se anunció esta decisión del Gobierno, ante el incremento de los contagios.

En ese momento se explicó que se establecía la regulación de las fronteras del país y solo se permitiría la entrada de los residentes en Cuba que se encuentren en el extranjero. Estas medidas contra el coronavirus se mantendrán por un período de 30 días y  todos los viajeros a su regreso al país se aislarán durante 14 días.

Así se conoce que no habrá más entradas de turistas a la Isla y los que no abandonen el país, en el plazo fijado antes de 72 horas, no podrán salir, porque no habrá aviones. Los que permanezcan en Cuba, tienen que estar en los hoteles, según indicaciones de las máximas autoridades del país.

Todas estas medidas se corresponden y son realizables de manera expedita gracias a las buenas relaciones mantenidas por el sector turístico cubano y las agencias emisoras de visitantes y en concordancia con los preceptos promulgados por la Organización Mundial de Turismo, que se ha mostrado en disposición de colaborar en torno a la protección contra el coronavirus.

Aunque reconoce que el crecimiento continuo del turismo y su potencial transformador único dependen de la estabilidad y la solidaridad internacional. Se confirmó que el sector siempre debe anteponer a las personas y su bienestar, porque el turístico está totalmente comprometido en poner primero al ser humano y su bienestar.