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Semanario Económico y Financiero de Cuba

2017, un año para recordar

El sector se  prepara para recibir en 2018 a cinco millones de visitantes

Cuando se escriba la historia del turismo en Cuba, entre las etapas memorables no podrá quedar fuera el año 2017. El habitual crecimiento anual de unos 100 000-200 000 visitantes saltó a más de 600 000 y, de no haber sido por el inoportuno huracán Irma, tal vez hubiera sido el año de los cinco millones de turistas.

Así quedó reflejado en la intervención del ministro del ramo, Manuel Marrero, ante la Comisión de atención a los servicios en la reciente sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Hasta noviembre de 2017, destacó el titular, habían arribado al país 4 257 754 visitantes, 15 % por encima de lo planificado y un 19 % de crecimiento en relación con 2016. Hasta esa fecha, se acumulaban más de 700 000 por encima de similar etapa en el año precedente.

El ritmo de crecimiento experimentado hasta entonces hizo elevar de 4,2 millones a 4,7 millones los pronósticos del año. Pese al tropiezo que representó desde septiembre el huracán más fuerte formado en el Océano Atlántico, el sector no renuncia a esa última cifra, que representaría un 12,9 % por encima de lo planificado y 16 % de crecimiento en relación con 2016.

Ay, Irma

Al paso del huracán, el 88,5 % de los turistas en el país se encontraban alojados en instalaciones del litoral norte. Como consecuencia del evento Sancti Spíritus, Las Tunas, Holguín, Camagüey y La Habana, tuvieron impactos leves; Varadero sufrió daños menores en casi todas las instalaciones y nunca dejó de funcionar. “Las principales afectaciones se produjeron en la cayería norte: Coco, Guillermo y Santa María. Ante el riesgo, los 11 000 turistas fueron evacuados antes del paso del huracán”, precisó.

La rápida recuperación fue resultado de la estrategia de reorientar hacia la revitalización los recursos y fuerzas constructivas en nuevos hoteles de las inversiones en curso en los polos, el apoyo de todos los sectores y el gobierno, y la agilidad en el restablecimiento de la electricidad y el agua.

Como resultado, dijo Marrero, el 1ro. de noviembre iniciaron las operaciones en los cayos Coco, Guillermo y Santa María, los polos que estaban cerrados, y salvo algunos hoteles aislados que abrieron el 15 de noviembre, para la temporada alta todos estaban operativos.

A los perjuicios ocasionados por el huracán se sumó una férrea campaña en las redes sociales virtuales, donde se mostraban una y otra vez las imágenes de los daños y se calló herméticamente la recuperación, explicó Marrero.  Como consecuencia, se registraron contracciones en el arribo de visitantes en septiembre, noviembre y diciembre.

Inversiones

De acuerdo con el Ministro cubano de Turismo el huracán Irma impuso una dinámica diferente a las inversiones, lo que implicó ajustes en pequeños hoteles previstos para terminar y que deberán continuar el año que viene, “teniendo en cuenta la prioridad que se le dio al proceso de recuperación”.
Antes del fenómeno meteorológico, agregó, teníamos recuperadas 798 habitaciones y renovadas totalmente unas 1 402. Después del proceso del huracán se dispuso de mayores fuerzas, por lo que se lograron recuperar 4 555 habitaciones. “Esta continúa siendo una tarea prioritaria, sobre todo en los polos donde hay una mayor demanda”, dijo y reconoció las dificultades que persisten en la preparación de los procesos inversionistas. Para darle un vuelco a ese obstáculo se trabaja de conjunto con las universidades que tienen facultades de Turismo, entre estas las de Villa Clara y Camagüey.

Principales mercados

Pese a un decrecimiento del 6 %, motivado por situaciones financieras internas en Canadá, esa nación se mantiene como el principal emisor de turistas a Cuba, con 23 % del total de viajeros, indicó Marrero.

El resto de los emisores principales ha tenido durante el año un comportamiento bastante estable. Los visitantes de Estados Unidos y los cubanos residentes en ese país son el segundo y tercer lugares, respectivamente y entre ambos superan 1 025 000 viajeros.

Los visitantes tradicionales que más crecen son de Francia, Italia, Rusia -con una importante recuperación-, España, Argentina -pese a dificultades con la conexión área-  y Brasil. “Estos mercados están implantando récord en la cifra de turistas hacia Cuba en un año”, destacó.

Según señaló, para la Mayor de las Antillas se mantienen como prioridades la recuperación de la modalidad de circuito -visitas a varios polos turísticos vinculados con el patrimonio, la cultura y la naturaleza-, así como el turismo de eventos e incentivos, para lo cual se han desarrollado acciones de promoción por parte de todas las cadenas  y agencias de viaje con los turoperadores.

Esta temporada alta estamos teniendo nuevas operaciones aéreas, con solicitudes de nuevas líneas y operaciones chárter en los cayos el norte de Villa Clara, lo que requiere de “efectividad en la comercialización para que esos aviones vengan ocupados”, dijo y reconoció las dificultades con las conexiones internas.

Para paliar esa situación, explicó, existe un convenio entre la aerolínea Cubana de Aviación, la agencia Cubatur y la compañía italiana Blue Panorama que opera varios vuelos internos.

De acuerdo con Marrero, las operaciones de crucero, un complemento a la actividad turística, registra este año unos 397 530 cruceristas, en 230 buques de diez compañías que han tocado puertos cubanos en 2017.

Todos estos elementos conducen a un cumplimiento de 99,5 % de los planes de ingresos y un crecimiento de 10,5 %, con gestiones de las redes gastronómicas y  de tiendas, para paliar el déficit en el alojamiento.

Calidad

En 2017, dijo el titular del sector ante la comisión parlamentaria, Cuba experimenta una notable mejoría en los indicadores relacionados con la calidad.

Entre los aspectos generales del destino que se debe profundizar en lo inmediato están la señalización vial, el cambio de moneda y la higiene, aspectos que están siendo tratados en la comisión gubernamental para el aseguramiento y estímulo al desarrollo del turismo, así como con los gobiernos municipales, explicó Marrero.

Las estadísticas muestran que 96 % de los visitantes recomendarán a sus amigos y familiares viajar a Cuba, mientras el 90 % manifiesta que regresará. La satisfacción general es de 94,7 %, y se trabaja con el plan de acciones en aras de elevar los estándares.

Un elemento que se sigue de cerca es la sostenibilidad. En ese sentido, el Ministerio del Turismo actúa en correspondencia con documentos programáticos como la Ley de costas y el Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, que da luces “sobre cómo va a estar cada zona del país en 2050 y 2100, para que podamos enfrentar las grandes inversiones en aquellos lugares de menos impacto”, dijo.

El sector destina 5 % de sus ingresos a inversiones ambientales, con prioridad para el aprovechamiento de los residuos alimenticios, el ahorro energético -con la instalación de calentadores solares y la generalización de las lámpara led- y de agua, en trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, bajo el principio de “contribuir a que la industria cubana transite por vías eco sustentables con respeto a la naturaleza, la cultura y las personas.”

Inversión Extranjera

Según explicó Marrero a la Comisión de atención a los servicios existen 87 contratos de administración extranjera mediante los cuales 19 cadenas hoteleras foráneas de prestigio internacional gestionan 42 275 habitaciones, 62 % de las existentes en el país.

Un total de 27 empresas mixtas constituidas operan 4 995 habitaciones cuatro y cinco estrellas y, luego de un estancamiento, los socios internacionales han encontrado financiamiento que permitirán iniciar la construcción de hoteles mixtos en regiones como Trinidad y La Habana.

Para los proyectos inmobiliarios asociados al turismo están constituidas las empresas mixtas, Carbonera, en Varadero; Bellomonte, en el Este de La Habana; Punta Colorada, en Pinar del Río; y El Salado, en el proyecto de desarrollo del Mariel, en Artemisa.

2018

Las proyecciones para la próxima etapa se centran en alcanzar los cinco millones de visitantes, lo que implicaría crecer más de 6 %; elevar la ocupación hotelera a 67 %; incrementar los turistas/día en un 4 % y los ingresos turísticos 9,8 %, respecto a 2017. “Tenemos fuertes metas para el año que viene, nos hemos estado preparando para enfrentarlo•, aseveró el Ministro cubano de Turismo.