Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Naturaleza, cultura y tradición por un turismo sustentable

TURNAT 2017 se realizó en la costa oriental cubana con la participación de más de 150 delegados de 12 países

Como fiel patrocinadora de un turismo ecosustentable, respetuoso con la naturaleza, la cultura y las personas, Cuba  acogió la XI edición del Evento Internacional de Turismo de Naturaleza, Turnat 2017, que sesionó del 26 al 30 de septiembre en el oriente norte de este archipiélago antillano (Holguín-  Baracoa).

El programa del evento incluyó la presentación oficial de las Rutas del Café, del Cacao y de Colón, y se mostraron otras asociadas a la ruralidad holguinera, el buceo, el níquel, el espeloturismo, a partir de varios recorridos que culminaron en la Punta de Maisí, bajo la dirección de guías especializados de la Agencia de Viajes Ecotur, receptivo oficial del encuentro.

Una cita para exaltar las potencialidades del país como un digno destino de naturaleza y aventura, que se ratificó cual espacio de apreciables valores naturales, paisajísticos, de biodiversidad de flora y fauna y un notable endemismo, que obliga a la vital preservación de tanta riqueza ecológica y del satisfactorio estado medioambiental de esas zonas.

Los recorridos que se ofrecieron a los cerca de 150 delegados asistentes de 12 países, les permitieron familiarizarse con un producto que combina naturaleza, cultura e historia y apunta a un turismo sostenible como instrumento de desarrollo.

En la cita hubo conferencias magistrales, presentación de nuevos productos, campañas y opcionales, entre otras acciones, para su promoción y comercialización en los diferentes segmentos de mercados y al turismo nacional, que se muestra en ascenso en los últimos tiempos, según cifras oficiales.

El certamen permitió potenciar, gestionar y promover a Cuba como un destino seguro de turismo de naturaleza, ecoturismo, aventura y ruralidad, además de mostrar nuevos y tradicionales productos, programas, excursiones, senderos, rutas y circuitos, interconectados gracias a las potencialidades del entorno ambiental, áreas protegidas y reservas de la biosfera que les sirven de contexto.

La feria propició además que turoperadores, agencias de viajes, conservadores, educadores, protectores, turistas estudiosos y amantes de la naturaleza intercambiaran opiniones y se nutrieran sobre temas referentes al ecoturismo y al turismo de aventuras, en función del cambio de modo de actuar en relación con el uso, cuidado y protección de los recursos y medios que nos prodiga la Tierra.

Sesionó también una bolsa comercial que permitió apreciar los productos, destinos, programas y el sistema de encadenamiento y gestión de venta, con la participación de representantes de varias agencias de viajes del país como Ecotur, Havanatur, Cubatur, Gaviota, Paradiso y Cubanacán, así como de las empresas Forestal, para la Protección de la Flora y la Fauna, Campismo Popular, Náuticas y Marinas Marlin S.A., Islazul y el Jardín Botánico Nacional.

Turnat se realizó por primera vez en el año 2000 en Viñales, en la occidental provincia de Pinar del Río y desde entonces ha tenido por sede a Matanzas, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Villa Clara y la ciudad de Baracoa en Guantánamo.

No hay mal que por bien no venga

En esta edición de Turnat se anunció oficialmente la integración de nuevos senderos a la oferta turística de la provincia de Guantánamo, un territorio que como toda la Isla, se esfuerza por cumplir con los pilares que dicta la Organización Mundial de Turismo para el desarrollo de la industria sin humo de manera sostenible.

Baracoa, por sus amplias potencialidades como parte del circuito oriental demostradas en varias oportunidades (por ejemplo en mayo último durante FIT Cuba 2017),  fue incluida en el programa de la XI edición de Turnat como uno de los principales escenarios guantanameros para el evento.

Ciudad turística por excelencia, la primera villa de la Mayor de las Antillas fundada en 1511,  tiene el encanto de la época colonial y un entorno de mucha biodiversidad, ríos y playas, propios para la práctica del turismo de naturaleza.

En este producto se pueden insertar fincas y senderos que muestren la tradición en el cultivo del cacao y el café, aprovechando que los pobladores de la montaña los conocen y emplean en platos y bebidas típicas como el chorote,  el pescado con leche de coco, el bacán, el cucurucho de coco, que hacen las delicias de los lugareños y los visitantes extranjeros.

Tales acciones propician el turismo ecológico a partir de contar con sitios como el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, y extender la experiencia que adquieren en Rutas como la del Cacao, como una manera de diversificar los productos e incrementar las fuentes de ingresos al incorporar e interconectar otras modalidades.

Directivos y trabajadores del sector turístico en la provincia se aferran a la calidad pues aún podrían crecer en cuanto al número de instalaciones hoteleras y extrahoteleras.

Por eso hoy magnifican las buenas prácticas, el mejor trato, el servicio personalizado, la rica tradición culinaria con la confección de menús que los distingan, junto a las condiciones para el alojamiento, el descanso y el goce de quienes prefieran viajar hasta allí.

Y es que conocer la primera villa de Cuba representa también acercarse a una variada oferta gastronómica y de platos típicos, conocer bellos paisajes naturales y disfrutar del ecoturismo y sus variadas aventuras, de senderos temáticos únicos en la región como la Ruta del Cacao y de la riqueza cultural e histórica que solo puede brindar una ciudad con fecha fundacional tan lejana como 1511.

Hoy se mantienen un grupo significativo de actividades como las culturales, el senderismo, las de sol y playa, entre otras modalidades que conjugan de manera excelente la naturaleza, la historia y la modernidad, para lograr un renovado y especial destino turístico en el oriente cubano.

La Ruta del Cacao

Por este camino, todo comienza en la finca Duaba, que cuenta con una base de campismo aledaña, más otra en las cercanías de esa gran montaña, a donde acuden cientos de vacacionistas año tras año, sobre todo de Europa, atraídos por la belleza paisajística (es un lugar de gran endemismo y diversidad biológica) y las condiciones propicias para conjugar la aventura, el sosiego y el disfrute a plenitud.

De las cuatro instalaciones de campismo en la provincia, son estas dos las que pertenecen a Baracoa, Duaba y el Yunque, con una capacidad de alrededor de 100 visitantes cada día y dirigidas por  Félix Lafita Camejo.

En entrevista con Opciones, explicó que la base de campismo Duaba, enmarcada en Cajobabo, zona de uno de los ríos más cristalinos del lugar que le da nombre a la instalación, cuenta con 21 cabañas, cada una de cuatro capacidades para el turismo nacional e internacional.

Además del área de alojamiento, tiene otras recreativas con pista de baile, restaurante y cafetería, y es hoy uno de los lugares más visitados del territorio por las condiciones, la calidad del producto y los precios que ofrecen.

Trabajan, tanto esta como la del Yunque, en la oferta de platos típicos de la localidad, el bacán, el calalú, los turrones, frangollo, el ajiaco típico de la zona, con mucha aceptación por los turistas que las visitan, entre los que predominan los procedentes de Alemania y Francia, según informó Lafita.

Insistió en los esfuerzos para la recuperación ante las trampas que les tendió la naturaleza en los últimos meses. No creyeron en huracanes y sus maleficios;  Matthew en octubre de 2016 y recientemente Irma, trataron de quebrantar sus proyectos pero lograron restablecerse y alistarse en tiempo para ser una de las sedes de la Feria Internacional de Turismo FIT Cuba 2017 en mayo último, y ahora sirvieron de anfitriones a Turnat.

Tras un proceso de mejora y embellecimiento de las instalaciones de este municipio con vistas al evento de Turismo y Naturaleza,  se unieron a los recorridos por parques fundamentales como el Alejandro de Humbolth con sus senderos; más este en el área asociada al Yunque con su entorno natural, de una belleza sorprendente.

La sapiencia de Juan

A Juan, el guía de la Ruta del Cacao en las cercanías del macizo el Yunque, en Baracoa, se le da muy bien la comunicación con todos y cada uno de los visitantes de diferentes nacionalidades que viajan hasta allí en busca de aventura y disfrute, a costa de la belleza natural de la costa oriental cubana.

Cómo se siembra un cacaotero, de cuál manera se pueden aprovechar cada una de las partes de esa planta y de otras que se alistan de manera caprichosa en el sendero, son algunas de las interrogantes que de manera muy peculiar desentraña el baracoense Juan.

Unas raíces que pueden emplearse en un té para la migraña, el tronco de aquel árbol grueso servirá de listones para muebles en la casa, las ramas para cubrir techos o hacer resistentes cuerdas, la yagua para barrer, el post para fermentar una mata de tabaco  y así todo lo que el ingenio permita crear, según asegura Juan.

Durante el recorrido describe una “variedad de naranja con dos sabores, primero dulce y luego amargo, la del matrimonio -una luna de miel y otra de hiel-, o enseña la diferencia de la palmera de coco y la real, aunque son de la misma familia, y las propiedades de un producto tan cotizado como el chocolate, conocido como el alimento de los dioses.

Son múltiples los conocimientos que transmite con gran locuacidad  y desenfado, el campesino Juan, nacido y criado en esos parajes.