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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Naturaleza y turismo en un abrazo espontáneo

En Pinar del Río se dan las combinaciones perfectas reavivadas tras el despegue de la llamada industria del ocio

Como unión indisoluble y de manera espontánea se abrazan en Pinar del Río la naturaleza y el turismo, en un fuerte enlace símbolo también de las combinaciones perfectas reavivadas tras el despegue de la llamada industria del ocio. 

Pero no ha sido por azar, solo basta con mirar los sorprendentes entornos pinareños para comprender por qué este sector prefirió insertarse y aprovechar tales parajes para seducir a los viajeros, quienes una y otra vez  van al encuentro de sus ecosistemas, reconocidos en el ámbito nacional e internacional por la exuberancia que embellece a la más occidental de las provincias cubanas.

Datos recientes señalaron que alcanzó 5 % de incremento de los arribos en el primer semestre del  presente año, tras recibir más de 300 000 viajeros, atraídos, sobre todo, por los productos vinculados con la naturaleza.

Durante el  verano actual se espera la llegada de 90 000 viajeros  al territorio vueltabajero. Con todo ello pudieran confirmarse las confesiones de quienes dicen que al contemplar parajes pinareños y respirar en la pureza de ese medio ambiente, experimentan una agradable sensación de bienestar casi sin límites.

Sin dudas, las bellezas naturales y la cultura de Pinar del Río lo hacen muy atractivo entre las demandas actuales del turismo internacional. Tal certeza se justifica, igualmente, con el 53 % de ascenso de los visitantes extranjeros en 2015, en comparación con el año anterior,  y el 43 % reportado en 2016, por el mismo indicador, tras elevar a 845 000 los arribos foráneos, precisó Ernesto Barreto, presidente del Gobierno en la provincia.

Aseguró que ese crecimiento no debe detenerse y aunque hoy el principal atractivo es Viñales, dada su condición de Paisaje Cultural de la Humanidad, “a partir de la nueva inversión que se prepara en Guanahacabibes, deberán multiplicarse varias veces las cifras actuales”.

Según las previsiones, en esa extensa península, se construirán más de 52 000 habitaciones en nuevos hospedajes, como parte de un programa inversionista concebido en varias etapas, a desarrollarse durante más de 20 años. Se calcula que las primeras instalaciones y campos de golf concluirán en el quinquenio 2018-2022.

Explicó Barreto que ahora se trabaja en la preparación de las áreas para los campos de golf, que se ejecutarán en el municipio más occidental del país, una inversión considerada la más relevante actividad turística a realizarse en los próximos años.

En su opinión, este proceso demandará de un esfuerzo significativo de los pinareños y señaló que “constituye un reto en lo organizativo y lo estratégico para darle respuesta a todas las demandas que generará esta inversión”.

Sitios turísticos

Entre la gran variedad sobresale Viñales, ese valle singular rodeado de mogotes, con cuevas y numerosas atracciones como el Mural de la Prehistoria, gigantesca pintura, realizada por el muralista cubano Leovigildo González, en los años 60 del siglo pasado.

Esta pintura se realizó sobre una superficie de 260 metros de largo, por 120 metros de alto y representa la evolución geológica de la región, desde el período Jurásico hasta los aborígenes.

Qué decir del pintoresco poblado, uno de los sitios más visitados, al punto de constituir ahora lugar emblemático del turismo y modelo demostrativo de las amplias potencialidades del desarrollo comunitario.

Próximamente tendrá una nueva instalación, el hotel Central, a cargo de instituciones del ramo, que de momento disponen de menos capacidades de hospedaje que el sector no estatal en este paraje.

En conferencia reciente, José Reinaldo Daniel Alonso, director de Desarrollo, inversiones y negocios del Ministerio de Turismo, explicó que como parte de la política de la sostenibilidad en esta esfera se seguirá trabajando en la infraestructura de apoyo para que “el pueblo de Viñales siga creciendo sobre las políticas que ha establecido el Mintur”.

Pero hay más en la provincia, son muchos sus lugares cautivadores, algunos casi vírgenes, donde es posible adentrarse y establecer un diálogo especial con la naturaleza viva y profunda que se puede conocer en esta zona.

Uno es la península de Guanacahabibes, declarada por la UNESCO Reserva de la Biosfera y lugar privilegiado de la geografía cubana, así como el Centro Internacional de Buceo María la Gorda, que ofrece un ambiente submarino capaz de superar las expectativas de quienes se sumergen en las profundidades del mar.

Invita al vacacionista el Parque Nacional La Güira, reliquia en la cual se pueden conocer las costumbres fundacionales, además de las tradicionales ofertas de sol y playa  en el litoral de la Santa Lucía pinareña y los cayos Jutía y Levisa, ambos en la costa norte, en el archipiélago de Los Colorados.

En este polo turístico es muy notable la diversidad de la flora y la fauna autóctonas y otros muchos atributos que hoy se pueden conocer mediante opciones de recreación y esparcimiento como senderismo, montañismo, acampadas, aventuras, y observación de  la naturaleza. También se facilitan programas de pesca y buceo en diversas áreas, prácticas de deportes y paseos náuticos. 

Al respecto, hace apenas dos años, cuando Pinar del Río fue sede de la X Edición Internacional de Turismo de Naturaleza (Turnat 2015), el ministro de Turismo, Manuel Marrero, destacó que Cuba, en el contexto mundial, apuesta por un turismo responsable y no contaminante, que garantiza la protección y la salud; asimismo, subrayó que el turismo de naturaleza y aventuras aprovecha el excelente espectro de parques naturales y reservas naturales del país.

Igualmente, Débora Enríquez Lorenzo, delegada de Turismo en este occidental territorio, informó que en Pinar del Río se ofrecen 47 productos de naturaleza entre las cuales se destacan la novedosa Ruta del Tabaco, mediante la cual es posible conocer todo el proceso de siembra y cosecha de ese cultivo de gran exclusividad y el proceso de fabricación de los habanos, reconocidos mundialmente.

Apropiado para intrépidos el Canopy se propone como opción recreativa extraordinaria realizada a más de 50 metros de altura, con visibilidad para algunos puntos del Valle de Viñales,  mediante viaje por un cable especial de 250 metros de extensión, considerado el segundo del país.

Así continúan los programas pinareños de recorridos por parajes exclusivos, con diversidad de flora, fauna autóctona e inmersiones en zonas de reserva coralina y variedad de peces que constituyeron algunas de las atracciones preferidas por viajeros de Alemania, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Dinamarca, Holanda e Italia, representativos de los principales mercados emisores hacia esta escenario sin igual del occidente cubano.