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Aniversario 85 del Hotel Nacional de Cuba: un desafío al tiempo

Historia y cultura se destacan en la celebración de este aniversario, el 30 de diciembre. La instalación emblemática del turismo y líder de la calidad se realza como patrimonio cubano de altos estándares

En singular desafío al tiempo, el Hotel Nacional de Cuba, uno de los clásicos más reconocidos del país, luce su esplendor original para celebrar este 30 de diciembre el aniversario 85 de su fundación, esta vez con festividades diferentes a la de aquella fastuosa ceremonia de apertura en el Ball Room de entonces, actual cabaré Parisién.

Ahora los invitados son otros y también los huéspedes, como diferentes son la época y los encargados de garantizar el exitoso desempeño y los servicios de calidad en esta instalación, escenario de memorables presentaciones artísticas en los últimos tiempos y símbolo de la hotelería y el turismo, sector que hoy asume su gestión mediante una marca propia del país.

Pero el entorno y el espléndido jardín con vista al Malecón habanero es el mismo, así como la arquitectura de la edificación y sus habitaciones, además de los múltiples objetos ornamentales, patrimoniales e históricos, que conforman un conjunto cuya preservación, tras el cursar del tiempo, permite mostrar aspectos interesantes de la historia y las culturas cubana y universal.

Estas realidades han sido fuente de inspiraron para desplegar un programa dedicado a tan significativa efemérides. En su contenido tiene prioridad la remodelación y realce de las llamadas habitaciones históricas, en las cuales se han alojado grandes personalidades, desde el inicio hasta la actualidad.

Según explicó Antonio Martínez, director del hotel, en este año de intenso trabajo en el cual se ha mantenido al 90 % la ocupación lineal, se decidió crear un movimiento interno y externo, fundamentalmente, de corte cultural en el cual se reconozca la historia.

Para ello, se adecuan con su estilo original cerca de un centenar de cuartos y se difunden sus historias, casi convertidas en leyendas inolvidables. Quienes se hospeden por estos tiempos en alguna de éstas, sabrán quién fue el famoso alojado en el mismo recinto, incluso si lo desea podrá llevarse alguna constancia de esa coincidencia.

Algún viajero pudiera, por ejemplo, estar en la habitación donde pasaron su luna de miel Ava Gardner y Frank Sinatra, en 1951. También tocaría la suerte de hacer estancia en el cuarto donde años atrás la hicieran figuras como Nat King Cole, Rita Hayworth, María Félix, Jorge Negrete, Mario Moreno (Cantinflas), o más recientemente, los escritores Gabriel García Márquez y Mario Benedetti, y las Top Model, Kate Moss y Naomi Campbell. La lista es muy amplia, pero no ha pasado al olvido, según el Director.

Asimismo, resulta extensa la reseña de premios y reconocimientos conquistados. Hace apenas un par de meses el Hotel Nacional de Cuba fue elegido líder por World Travel Awards, premio considerado el Oscar del sector. En 10 ocasiones dicha instalación ha obtenido este estímulo conferido a partir de un riguroso proceso selectivo, en el cual participan más de medio millón de profesionales del sector de viajes y turismo de unos 170 países.

Entre los numerosos lauros destacan el de Líder de la Calidad, otorgado por el gremio de los trabajadores cubanos, y la Distinción por la Cultura Nacional, así como otros internacionales como el Premio por la Excelencia, que otorga la agencia de viajes Thomas Cook.

Está ubicado entre los 10 hoteles Palace del mundo, además de poseer la categoría de Monumento Nacional de Cuba y Patrimonio de la Humanidad y los documentos que registran su historia forman parte de la colección Memoria del Mundo, auspiciada por la Unesco.

Cómo será en el futuro

Es de suponer que en el futuro el Hotel Nacional de Cuba será agradable y sorprendente como ha sido siempre este clásico cinco estrellas, con 426 habitaciones, ubicado en un sitio privilegiado del Vedado capitalino, frente al mar y rodeado de refrescantes jardines.

Sin embargo podrá tener más. Según la visión futura para los próximos cinco años habrá cambios favorables, que pretenden elevar al máximo posible los estándares y el confort, sin cambiar nada que muestre su historia y sus apreciados valores patrimoniales.

 

Al respecto, este año ya se hizo cierto adelanto. Durante 2015, con vistas a los festejos del aniversario 85, se ejecutaron importantes inversiones como la restauración de la sala Taganana, dedicada a los eventos, así como su similar nombrada Vedado y también se han hecho mejoras a la sala 1930, un referente indiscutible en la modalidad de ferias y reuniones.

Según explicó a la prensa Aeleen Ortiz Concepción, especialista de la oficina de historia, la restauración es muy necesaria, pues al hotel hay que darle mantenimiento con frecuencia, por sus muchos años, por la cercanía al mar y la alta explotación. Sobre el particular comentó que casi siempre "está totalmente lleno y son miles los clientes y visitantes entrando y saliendo a diario".

Antes del aniversario se asumió la restauración general del restaurante bufé para modernizarlo, añadirle tecnologías de punta. También se reparó el Salón de la Fama, en el cual fue necesario unificar las fotos de los famosos que lo han visitado o han sido huéspedes del hotel, porque ese sitio sigue creciendo, apuntó la especialista.

Sobre el remozamiento de las habitaciones históricas explicó que hasta ahora eran solo 32 las identificadas con el famoso que las ocuparon en alguna ocasión. Pero confirmó el interés por "aumentarlas pues de la mayoría disponemos de información acerca de quienes se han hospedado en los distintos cuartos y sabemos que los clientes disfrutan mucho esos detalles históricos".

Se refirió a las labores actuales para el rescate de los pisos originales cuyo diseño simula un tablero y aseguró que se aspira a restaurar cerca de un centenar de habitaciones. También se remozó la piscina original, llamada igualmente "de Tarzán", porque allí estuvo el actor Johnny Weissmuller, a quien hizo famoso aquel forzudo personaje.  

Durante esta etapa se generó un movimiento interno entre los trabajadores en sus áreas de desempeño, mediante una competencia dedicada al aniversario 85 del hotel y que, al decir de la especialista, ha estimulado el sentido de pertenencia y el amor hacia este hospedaje símbolo de cubanía. 

Antes del aniversario

Muy interesante ha sido el programa dedicado al aniversario con el cual se demuestra, especialmente, que el Hotel Nacional de Cuba representa una marca reconocida, por ello se pudo crear una fragancia especial de la empresa Suchel, con el nombre de 1930, el mismo dado al ron creado para esta instalación por parte de la empresa Cubaron.  

En este contexto festivo fue convocado un concurso de fotografía para nacionales y extranjeros que en algún momento, no importa la época, hubieran retratado al hotel. Igualmente, se incluyó en el programa previo una competencia de coctelería para seleccionar el trago que llevaría el nombre de 85 aniversario.