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Semanario Económico y Financiero de Cuba

SUCRE: una entrada a la soberanía económica

El uso de la moneda local de cada país para el pago de importaciones, la simplificación de las transacciones comerciales, y la posibilidad de precios más bajos para los consumidores de bienes y servicios son sueños ya posibles para Latinoamérica.

Una nueva arquitectura financiera regional promete el Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), a partir de una soberanía económica y el principio de integración y cooperación, que rompa la dependencia monetaria con el dólar de las naciones implicadas.

Así lo significó Eudomar Tovar, presidente del Consejo Monetario Regional, en un seminario durante las sesiones del penúltimo día de trabajo de FIHAV 2010.

Esta alternativa de complementación financiera está abierta a todos los países de Latinoamérica y del Caribe, cuyos socios fundadores son Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, miembros de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Américas (ALBA).

La posibilidad de usar la moneda local de los países para el pago de importaciones, simplificar las transacciones comerciales y, sobre todo, revertir estos procesos en precios más bajos para los consumidores de bienes y servicios son, sin dudas, algunos de los principales beneficios del SUCRE.

El directivo subrayó que con este sistema de compensación la dependencia a monedas extranjeras será mucho menor en el intercambio comercial, y se estimulará la participación de las pequeñas y medianas empresas.

Benigno Regueira, director por Cuba ante el Consejo Monetario Regional, explicó que el Sucre tiene la ventaja de ser una moneda virtual que permite el pago de las empresas en unidad de ventas de cada país.

Recordó que la primera operación comercial realizada con el SUCRE fue justamente un convenio entre la Isla y Venezuela en febrero de este año, y desde entonces este mecanismo se ha ido perfilando y consolidando con el tiempo y la experiencia.

Esta alternativa permitirá también proteger a la región de los impactos financieros de las crisis económicas mundiales, mediante la provisión de liquidez para el mantenimiento de lo flujos comerciales intrarregionales.

Este nuevo sistema contará con un Consejo Monetario Regional, una Cámara Central de Compensación de Pagos, un Fondo de Reservas y Convergencia Comercial, así como con el Banco del ALBA y las entidades centrales de los países implicados.

La emisión inicial para poner en funcionamiento este sistema fue de 152 millones de sucres, donde Venezuela ocupa 50 % de los intereses, por ser la nación de mayores prestaciones económicas.