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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Vuelve temor a guerra comercial

El mayor impacto lo sufrió París el viernes anterior, lo siguió el Dax alemán, con la mayor caída desde diciembre. El Footsie 100 británico fue el índice europeo menos castigado. También cayeron el Dow Jones y el Nikkei japonés

Los viejos miedos a la guerra comercial volvieron de nuevo a los mercados la  semana anterior.

Un día después de que la Reserva Federal recortara los tipos un cuarto de punto (una decisión que enfadó al presidente estadounidense Donald Trump al considerarla insuficiente), el mandatario anunció el jueves pasado, con las bolsas europeas ya cerradas un nuevo arancel del 10 % sobre importaciones de productos chinos por valor de 300 000 millones de dólares (270 500 millones de euros) que se empezará a implementar a partir del primero de septiembre.

Entre las grandes plazas, el mayor impacto lo sufrió París el viernes anterior, con un desplome del 3,57 %; lo siguió el Dax alemán, índice especialmente sensible a la guerra comercial, que registró  en esa jornada la mayor caída desde diciembre, del 3,11 % y la peor semana del año, con un retroceso del 4,41 %. Por su parte, el Footsie 100 británico acabó como el índice europeo menos castigado en la semana, restando un 1,88 %.

Al otro lado del Atlántico, las bolsas también temblaron. A media sesión, el Dow Jones bajaba más del 1 %, el Nasdaq, cerca del 1,92 %. Por su parte, el índice Nikkei de Tokio cerró la jornada con una caída del 2,11 %, tras anunciar el Gobierno nipón el endurecimiento de sus restricciones comerciales a Seúl.

Los inversores vivieron una jornada de tensión porque los tambores de la guerra comercial sonaron otra vez con fuerza entre Estados Unidos y China. El barril de crudo Brent -el de referencia en Europa- se vendió a 61,79 dólares, un 1,26  % más que al cierre del jueves; en tanto que el euro cayó a 1,108 dólares y la libra bajó a 1,211 dólares.

La Reserva Federal cumplió -el 2 de agosto pasado- el guión previsto y recortó en un cuarto de punto los tipos de interés de referencia en EE UU. Pero el mercado esperaba que, quizá, el presidente de la Reserva Federal (Fed) propondría  una política de rebajas más fuerte.

La apertura en positivo de Wall Street, que cerró la jornada con pérdidas que superaron el 1%, sirvió de impulso para las bolsas del Viejo Continente que terminaron todas en positivo. No obstante, la alegría en EE. UU. duró poco: el parqué estadounidense cerró con una caída del 1% después de que Donald Trump anunciara nuevos aranceles del 10 % a importaciones chinas valoradas en 300 000 millones de dólares (270 500 millones de euros).

Además la decisión de la Fed se dejó sentir en las divisas y en la deuda. El euro se depreció frente al dólar un 0,1% hasta 1,1064 dólares. El bono estadounidense volvió a caer por debajo del 2 %.

Tanto en Asia como en Europa, la actividad manufacturera se ha enfriado en julio, alimentando las preocupaciones de un frenazo económico global. Precisamente, en una acción preventiva frente a esa ralentización, el presidente de la Fed recortó los tipos un 0,25 % hasta situarlos en un rango entre el 2 % y el 2,25 %.

 Pero el mensaje posterior fue menos favorable a los estímulos de lo que los inversores hubieran deseado. Jerome Powell dejó la puerta abierta a más recortes, pero también dijo que no esperaba que la fase de relajación monetaria fuera muy prolongada. Además, la falta de unanimidad de la decisión del recorte tampoco gustó a los mercados.

Y todo ello con el presidente estadounidense, Donald Trump, redoblando la presión para que los estímulos monetarios fueran más agresivos. Trump dijo en Twitter que Powell le había "decepcionado".

A pesar de que las circunstancias económicas que atraviesa Estados Unidos son radicalmente distintas a las de 2008, por primera vez desde la crisis financiera, la Reserva Federal ha decidido bajar los tipos de interés.

El organismo presidido por Jerome Powell ha dejado abierta la puerta a futuras bajadas: “El Comité continuará monitorizando las implicaciones de los cambios en las tasas de interés y la información que vaya llegando en referencia al entorno económico y actuará de manera apropiada para sostener la expansión, con un mercado laboral fuerte y una inflación cercana al objetivo del 2 %”, ha asegurado la institución en una nota de prensa.

Las Bolsas europeas ya estaban cerradas cuando se conocieron las noticias, pero las estadounidenses reaccionaron con fuertes caídas en los tres principales índices del otro lado del atlántico. Así, el Dow Jones caía 1,18 %; el S&P, 0,81 % y el Nasdaq, 1,13 % tras el anuncio, cuando previamente estaban planos.

Los efectos del recorte también se notaron en el dólar. El euro se depreció 0,66 % respecto al dólar y el tipo de cambio quedó en los 1,1081 dólares

El recrudecimiento de la guerra arancelaria ha sido determinante en las iniciativas adoptadas según lo apuntado por el responsable de la Fed. “Nuestros contactos en mundo financiero nos transmiten que la incertidumbre generada por la guerra comercial está frenando las inversiones de las empresas”, remarcó.

Y es que el primer recorte de tipos en más de una década llega tras una fuerte campaña de presión sobre Powell por parte de Trump. Entre acusaciones de inacción y de no responder a las medidas expansivas de otros bancos centrales como las que estaría preparando el BCE o el Banco de China, Trump ha ido aumentando la intensidad de sus ataques a la Fed con el paso del tiempo.

De cara al futuro, el mercado espera que la bajada de tipos anunciada solo sea el principio: el 61,9% de los economistas consultados estiman que en septiembre la Fed volverá a rebajar en un cuarto de punto porcentual el precio del dinero. Además, la medida de Powell puede suponer el empujón final a un Banco Central Europeo (BCE) que ya dejó abierta la posibilidad de un recorte de tipos que deje el precio del dinero en negativo por primera vez en la historia.

Ante esas perspectivas, los inversores se han lanzado a comprar deuda soberana dejando a la de varios países europeos en zona de mínimos históricos.

Por primera vez desde diciembre de 2008, cuando Estados Unidos estaba sumido en una crisis sin precedentes, el banco central estadounidense ha vuelto a bajar el precio del dinero.

Wall Street no ha asimilado bien el giro en la política monetaria de la Fed ni las declaraciones posteriores de Powell. Al final el Dow Jones se ha dejado un 1,23 %, hasta 26 863 puntos, y en el mes ha caído 0,38 %. El S&P 500 ha recortado 1,1 %, hasta 2, 980 puntos, acumulando un recorte del 0,5% en julio. El Nasdaq Composite ha bajado 1,19 %, hasta 8,175 puntos, con lo que reduce al 0,06 % su subida mensual.

Las turbulencias sufridas el lunes pasado por el mercado de divisas anticiparon la convulsión que registraron las bolsas europeas. El desplome de la libra mantuvo en guardia a todos los inversores, que observbanan atónitos la determinación del nuevo primer ministro británico, Borish Johnson, de materializar un Brexit sin acuerdo el próximo 31 de octubre. En la sesión, la divisa británica logró frenar su descalabro: la libra rebotóincluso hasta los 1,22 dólares, evitando su entrada en mínimos de más de tres décadas, y el euro cortó su escalada en los 91 peniques. La previsible rebaja de tipos de la Fed apenas deparó cambios en el cruce euro/dólar, anclado un día más en los 1,11 dólares.

Los números rojos se impusieron en los principales índices europeos, con caídas de 2,18 % en el Dax alemán, el índice más sensible a las tensiones comerciales. El Cac francés perdió 2,1 8% y el Ftse británico, por su parte, 0,52 %, sustentado de nuevo por el estímulo que supone el desplome de la libra en las empresas británicas más orientadas a la exportación.

El gigante petrolero Brent recibió sus resultados con subidas del 3 %, al sorprender con una cifras mejores de lo esperado. El mercado del petróleo intentó anticiparse al estímulo económico que podría suponer la rebaja de tipos en EE.UU. El barril de Brent se afianzó por encima de los 64 dólares, y el barril tipo West Texas, de referencia en EE.UU., superó los 57 dólares.

Los principales mercados europeos no tuvieron mejor suerte, aunque las caídas fueron más moderadas. El Dax alemán retrocedió un 2,18%, y el Cac francés, un 1,61%. También el Eurostoxx —el conglomerado bursátil europeo— experimentó un retroceso significativo del 1,72%. Londres, por su parte, vivió una caída más moderada, de un 0,52%. Y todo al ritmo de la libra, que tocó con respecto al euro su mínimo desde enero de 2017 y se aproxima poco a poco al nivel de la paridad con el euro (este martes cerró a 1,09).

Algo de nerviosismo también se hizo sentir del otro lado del Atlántico, pero levemente: los principales índices de Estados Unidos cerraron la jornada con pérdidas. El Dow Jones retrocedió 0,09 % mientras que el S&P 500 y el Nasdaq cayeron, respectivamente, 0,25 % y 0,4 6%. (Fuentes: CincoDias, ElPais, e Infobae)