Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

A la expectativa las bolsas mundiales

Las principales bolsas mundiales se mantuvieron bajo la fuerte tensión que prevalece desde que estallara el conflicto comercial entre las dos grandes potencias económicas del orbe

Durante toda la semana anterior las principales bolsas mundiales se mantuvieron bajo la fuerte tensión que prevalece desde que estallara el conflicto comercial entre las dos grandes potencias económicas del orbe. Con esa realidad pesando como espada de Damocles, los mercados financieros se mantienen a la expectativa.

Las probabilidades de que se produzca la contracción de la economía estadounidense en los próximos dos años se ha incrementado hasta el 40% debido a la guerra comercial entre Washington y Pekín, según una encuesta elaborada por Reuters a economistas.

Dicho porcentaje representa un alza de un 35% respecto al mes anterior, a pesar de que el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, ha minimizado la guerra comercial con China diciendo que es “una pequeña disputa”. Sin embargo, la agencia subraya que “hay claras señales de que el conflicto ya está teniendo un impacto sobre la economía y el mercado bursátil se ha puesto nervioso nuevamente”.

“Me cuesta mucho pensar en un escenario en el cual una mayor escalada de la tensión comercial que actualmente tenemos no aumentaría los riesgos de una recesión”, ha señalado Michael Hanson, jefe de estrategia global macro de TD Securities.

A pesar del incremento de los expertos que consideran que se producirá una recesión en EE.UU., hay una gran disparidad de opiniones ya que una minoría pequeña piensa que es probable una recesión este mismo año, mientras un 25 % de los encuestados opina que hay más de un 50 % de posibilidades de que se dé en los próximos dos años.

Las estimaciones apuntan a que el crecimiento del PIB de EE.UU. se ralentizará hasta el 2,0 % en el segundo trimestre del año, desde el 3,2 % de los tres meses anteriores. El viernes último, antes de la apertura de la sesión en Wall Street, el euro cedía frente al dólar y se intercambiaba a 1,115 billetes verdes, pendiente de las declaraciones del presidente de la Reserva Federal (Fed) de Nueva York, John Williams, y del vicepresidente del Banco Central estadounidense, Richard Clarida.

En Europa, el Footsie 100 de Londres cedía 0,46 % equivalentes a -7 312,40, mientras el Dax de Fráncfort y el Cac de París restaban 2,13 %y 0,73 %, respectivamente. En Asia sí ha primado el verde salvo en China. El Nikkei subió un 0,9 % y cerraba en
21 262,60 (+0,95%).

En el mercado de materias primas, los precios del petróleo subían. El Brent de referencia en Europa avanzaba un 0,29 %, hasta los 72,83 dólares por barril, al tiempo que el West Texas estadounidense repuntaba un 0,75 %, hasta los 63,34 dólares.

Tras el fuerte rebote del jueves último, los inversores parecían levantar el pie del acelerador mientras digerían las noticias que llegaron desde China, que para nada fueron alentadoras. Hasta entonces, Donald Trump pensaba que siempre había tenido la sartén por el mango en esta negociación, pero los chinos tienen mucho que decir.

Sin ir más lejos, el portavoz del Ministerio de Comercio de China, Gao Fen, señaló que su país está capacitado para afrontar cualquier desafío al tener muchas herramientas macroeconómicas para contrarrestar la amenaza de las tarifas estadounidenses, mientras acusaba a EE.UU. de haber roto las negociaciones. Además, desmintió al mismísimo secretario del Tesoro estadounidense, Steve Mnuchin, tras decir que no tenía constancia de que vaya a viajar en breve a Pekín.

Lo que sí está claro es que China no cederá a las presiones de Trump: “Si Estados Unidos no hace concesiones en temas clave, no tiene sentido que China reanude las conversaciones”, dijo Zhoy Xiaoming, ex funcionario del ministerio de Comercio y diplomático.

La bolsa de Nueva York, la mayor del mundo, cerró el jueves 16 con ganancias por tercer día consecutivo y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, avanzó un 0,84 % . Al término de la sesión en la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones sumó 214,66 puntos, hasta situarse en 25 862,68 puntos, encadenando tres jornadas seguidas al alza, después de las fuertes caídas que sufrió el lunes anterior como consecuencia de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

En Europa, la bolsa de París ganaba 1,37 %, la de Fráncfort 1,74 %, y la de Londres 0,78 %. En Asia, el mercado de Tokio bajó 0,59 %.

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) subía ese jueves un 1,37 % y cerró en 62,87 dólares el barril en otra jornada en la que el valor del crudo se vio impulsado por el temor a que estalle un conflicto en Oriente Medio. Al final de las operaciones en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en el mes de junio avanzaron 85 centavos de dólar respecto a la sesión previa.

En verde el miércoles precedente, con sus tres principales índices en positivo. La gran noticia del día fue la información de que Trump aplazará los aranceles sobre el sector automovilístico, dando alas a empresas del sector como Ford y GM que se desmarcaron con subidas.

Al final de la sesión en la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones sumó un 0,45%, hasta los 25 648 puntos. El  petróleo West Texas subía hasta 62,04 dólares el barril, el oro ascendía a 1 298,20 dólares la onza, la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años retrocedía hasta el 2,377 % y el dólar perdía terreno ante el euro, con un cambio de 1,1207.

El Viejo Continente cotizó titubeante en sus principales índices. Por su parte, los parqués asiáticos cerraron con subidas ese miércoles.  El martes 14 de mayo el índice industrial Dow Jones, el Nasdaq, el mercado de Futuros de Estados Unidos y todas las bolsas europeas cayeron y registraron fuertes pérdidas. En paralelo, algunas de las principales empresas de tecnología como Apple –una de las más golpeadas ya que los Iphones se ensamblan en China–, Facebook y Amazon, y otras importantes en el comercio internacional como Nike también registraron fuertes caídas.  

Wall Street sufría su peor caída en los últimos cuatro meses, mientras en Tokio el Nikkei perdía el 0,8 % a media jornada. En las primeras horas de la mañana, el batacazo había llegado al 1,9 %. El nerviosismo de los inversionistas por la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China causó que los mercados financieros del mundo cerraran con caídas.

La tensión disparada entre las dos principales economías del mundo causó que los mercados bursátiles en Estados Unidos cerraran el martes precedente con fuertes pérdidas: el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, cayó un 2,38 %, a la vez que el selectivo S&P 500 bajó un 2,41 %, el índice compuesto del mercado Nasdaq, donde cotizan las principales tecnológicas, descendió un notable 3,41 %.

El dólar bajaba 30 centavos al inicio de la rueda cambiaria y el tipo de cambio mayorista se vendía a 45,00 dólares, luego de que el presidente Donald Trump dijera que esperaba avances en las negociaciones entre Estados Unidos y China.

La semana pasada se inició con un desplome de consideración en los mercados financieros internacionales al ver que Donald Trump advertía a China de no tomar medidas de represalia por el aumento de los aranceles realizado por Estados Unidos, y ellos dieron un paso adelante subiendo los aranceles a los productos americanos.

Tras las informaciones del propio presidente norteamericano diciendo que las negociaciones se habían roto, el mercado se desplomó y aparecieron declaraciones de altos cargos chinos diciendo que los dos países tienen la habilidad y la sabiduría suficiente para poder alcanzar un acuerdo, y además Donald Trump dijo que esperaba fueran fructíferas las nuevas negociaciones en Beijin. También dijo que hablará con el Premier chino en la cumbre del G20 a finales de junio, confirmando que las negociaciones van a seguir entre ambos países.

En resumidas cuentas, los dos países mantienen la tensión con el país contrario pero al mismo tiempo insuflan suficiente optimismo para sostener al mercado y que las economías no descarrilen precisamente por un empeoramiento de las perspectivas a medio plazo.

Todo el mundo se ha asustado porque China tiene una especie de botón nuclear consistente en la venta en el mercado secundario de toda la deuda que ha ido acumulando de Estados Unidos para compensar el superávit comercial que tiene con estos.

En términos de inflación, se conocieron los precios de exportación y de importación del mes de abril en Estados Unidos en donde hubo cifras peores de lo esperado, crecimiento muy bajo e incluso variación negativa en los precios de importación en la interanual, con lo que todos estos datos van en la misma dirección que advirtieron expertos. (Fuentes: serenitymarkets, Portafolio.co y finanzas.co)