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China no podrá frenar sola la agitación económica vinculada al Brexit

El índice de actividad empresarial registró la mayor caída en sus 20 años de existencia

China no podrá frenar en solitario  las turbulencias vinculadas al Brexit que pueden desestabilizar la economía  mundial y desacelerar el crecimiento del planeta, advirtió su  Primer Ministro, antes de una reunión del G20 en el país.

Frente a las repercusiones en Europa y en la economía mundial de la decisión de Reino Unido de salir de la Unión Europea, el mundo no puede  apoyarse únicamente en los esfuerzos de reactivación de Pekín, advirtió Li  Keqiang.

Y, ello, pese a que la segunda potencia económica mundial sigue siendo uno  de los principales motores del crecimiento del planeta.

"Para nosotros, es imposible portar el peso del mundo sobre nuestros  hombros", insistió Li, al término de un encuentro en Pekín con los dirigentes  de seis instituciones multilaterales, entre ellas el Banco Mundial.

Esta reunión se realizó poco antes de que los ministros de Finanzas y  gobernadores de los bancos centrales de las veinte potencias del G20 se reunieran  el sábado y el domingo pasados en Chengdu, la capital de Sichuan (suroeste).

Aunque las condiciones de la salida de Reino Unido de la UE no figuran  oficialmente en la agenda, las discusiones también abordaron el Brexit.

Los responsables reunidos, incluso si no adoptan una posición formal del  G20, se esfuerzan en enviar "una señal de estabilidad y de fiabilidad" para  tranquilizar a los inversores y a los mercados, indicó a la AFP una fuente  ministerial alemana.

En esta línea, el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, estimó que  sería "dañino económicamente" prolongar la incertidumbre vinculada al Brexit,  pero advirtió contra que se deje "crecer de manera inoportuna e irracional" los  riesgos de la decisión británica, durante la reunión del G20 el pasado fin de semana.

Mientras la encuestadora Markit consideró que la economía británica parece contraerse a su ritmo más acelerado desde la crisis financiera, luego de la decisión de abandonar la Unión Europea (UE).

Según ese informe difundido el viernes pasado, el índice de actividad empresarial registró la mayor caída en sus 20 años de existencia.

Las lecturas preliminares de los datos de gerentes de compras elaborados por Markit (PMI), mostraron que el sector de servicios fue especialmente golpeado por la votación a favor del Brexit.  Dicho indicador constituye uno de los pocos motores del crecimiento económico británico 

El PMI para el sector de servicios cayó a 47,4 en julio desde 52,3 en junio, su declive más pronunciado desde que comenzaron los registros en 1996.

Insiste el reporte que se trata de la peor lectura desde marzo del 2009, cuando la recesión económica global estaba en su peor momento. Los economistas consultados esperaban un retroceso mucho menor, a  49,2.

La evidencia de una fuerte caída de la actividad en una amplia sección de la economía británica podría alarmar al Banco de Inglaterra, que trata de decidir con cuánta agresividad actuará para amortiguar las turbulencias provocadas por abandonar la UE.

Tras el reporte del PMI, la libra esterlina descendió un centavo frente al dólar a su mínimo del día, y las rentabilidades de los bonos soberanos británicos subieron.

El ministro de finanzas británico, Philip Hammond, señaló que su país podría reajustar la política fiscal si fuera necesario tras la decisión de abandonar la Unión Europea.

El recién nombrado ministro fijó oportunamente que consideraría el ritmo necesario para esta nación, de cara a reducir su déficit presupuestario. Las declaraciones de Hammond, no dejaron clara la naturaleza de las medidas fiscales que podría tener en mente. (AP y PL)