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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Producir alimentos, prioridad para todos

En Granma intensifican la batalla, Las Tunas busca soluciones rápidas y, en Santiago de Cuba, Contramaestre rompe el mito sobre el cultivo de la papa

Supremo reto tienen hombres y mujeres consagrados en el impulso al programa de soberanía alimentaria y autoabastecimiento municipal en medio del duelo contra la Covid-19, pandemia que ha trastocado el comercio mundial, situación que resulta más grave para Cuba por el recrudecido bloqueo estadounidense contra la Isla.

No obstante, en esa batalla por aprovechar al máximo la tierra y los recursos disponibles, comienza a hacerse sentir la respuesta de fuerzas de cooperativas, unidades básicas y movilizados del oriente cubano, cuyo esfuerzo físico requiere estar acompañado por el empleo de todas las alternativas posibles.

Por ejemplo, en la provincia de Granma se ajusta tal voluntad en diversos frentes de la agricultura en los cuales, junto al grupo temporal presidido por el Partido y el Gobierno, se trabaja para garantizar la alimentación en las actuales condiciones y definiendo lo que pueda limitar la Tarea Ordenamiento sobre todo los precios, créditos, entre otros asuntos de organización, señala el periodista Juan Farrell Villa en el sitio www.lademajagua.cu.

En declaraciones a esa publicación, Alexander Rojas Pérez, delegado de la Agricultura, afirmó que afrontaban muchas limitaciones, en particular con los portadores energéticos, debido al impacto del reforzado bloqueo que mantiene Estados Unidos contra Cuba y el de la pandemia de la Covid-19, “por lo cual nos urge hacer la convocatoria a la movilización de los que defendemos la Revolución”, dijo.

Añadió que “quien tenga un pedacito de tierra en el barrio, que lo siembre y limpie; con esa acción comenzamos a ganar esta batalla, porque a lo que se produzca en los patios se le sumará lo que le toca a nuestros agricultores, bases productivas y sistema empresarial.

“Por tanto, queremos que haya más alimentos para distribuirlo de forma equitativa y al alcance o acceso directo de la población, lo cual define el concepto de soberanía alimentaria”, explicó.

Rojas Pérez informó además que se trabaja con serias afectaciones financieras, en el paquete tecnológico, piezas  y accesorios  para la maquinaria, “pero contamos con el apoyo  de los organismos de la Administración Central del Estado radicados en Granma”.

Subrayó que a partir de junio próximo “con la llegada de las lluvias, esperamos se inicie la recuperación de los cultivos permanentes de plátano, yuca, entre otros, controlándolos con la nueva política de comercialización para que lleguen a sus destinos, a la vez se priorizan las siembras de cultivo de ciclo corto y de hortalizas de verano como boniato, calabaza, pepino, berenjena, quimbombó, zanahoria, habichuela y frijol caupy (carita) y otros”, concluyó.

Producir con alternativas propias

En Las Tunas también se trabaja en la aplicación de soluciones rápidas a partir del fortalecimiento de los polos productivos para asegurar el abastecimiento de productos agropecuarios, informa Luz Marina Reyes Caballero en el sitio www.periodico26.cu.

Añade la publicación que en los municipios de esa provincia se labora en la creación de sistemas que deben ser autónomos e independientes, con capacidad para producir, comercializar y resolver los problemas de la localidad.

Al respecto, las máximas autoridades de esa provincia insistieron en estos temas durante un recorrido de chequeo al polo productivo de Fleitas, en el municipio de Manatí, con más de 295 hectáreas (ha) de diversos cultivos sembrados, de ellas 287 ha de plátano, donde se alista sus parcelas y pone en práctica atenciones culturales para asegurar rendimientos favorables.

Alberto González Hernández, director de la Empresa Integral Agropecuaria Las Tunas, dijo que “se prevé que el plátano burro alcance alrededor de las 20 toneladas por hectárea y 25 en plátano fruta; mientras el plátano vianda, al que se aplica tecnología extradensa, debe lograr más de 30 toneladas por hectárea”.

El ingeniero agrónomo Carlos Pavón Cruz, director de Cultivos Varios de la mencionada empresa, informó que en agosto próximo prevén las primeras cosechas de estos cultivos “y eso va a permitir una estabilidad en los últimos meses del año”.

Señaló que la idea de desarrollar el polo productivo de Fleitas se sustenta en la favorable calidad de sus suelos, disponer de abasto de agua y “a pesar de que no contamos con sistema de riego, podemos garantizar con alternativas el suministro del líquido. Ahora las plantaciones presentan un buen estado de desarrollo, lo cual es bastante positivo para el logro del cultivo”.

Sin embargo, aunque se reconocen avances en la siembra, lo hecho es todavía insuficiente en relación con las potencialidades del Programa de Autoabastecimiento Local. Con tales propósitos, los agrícolas tuneros ponen sus esperanzas en estos surcos y planifican cerrar el año con unas 400 hectáreas plantadas de diversos cultivos, afianzadas por el Sistema de la Agricultura, más otras 100 hectáreas encomendadas a Azcuba, entidad que se han integrado al referido polo productivo.

Se rompe el mito en Contramaestre

También en Santiago de Cuba se promueven acciones para incrementar la producción de alimentos. En el municipio de Contramaestre se experimentó la siembra y cosecha de papa, cuyos resultados abren camino a empeños mayores en el cultivo de tan cotizado tubérculo, publica Ricardo Chacón Rubio, en el sitio www.contramaestre.gob.cu.

Destaca además que la extracción de una reducida área de este cultivo en el consejo popular Ruta Martiana, en el referido municipio santiaguero, se desarrolló en medio de grandes expectativas pues era la primera vez que los agrícolas locales se enfrentaban a la tarea.

Bien temprano en la mañana, vecinos y cooperativistas de la zona se apiñaron en el lugar de la plantación experimental. Se iniciaba la cosecha y reinaba la incertidumbre cuando la máquina rompió los primeros surcos. Era la nueva experiencia de los campesinos de Contramaestre con ese producto considerado aquí como exótico. Pero la estela de papas que dejaba atrás la maquina corroboraba el éxito del ensayo.

José Antonio Zamora Rosales, el productor que meses atrás había aceptado el reto de sembrar papas en su tierra, ya es considerado un labriego de avanzada y ahora se convierte en un productor extensionista. Su experiencia en ese cultivo ya la transmite a quienes deseen sembrar ese tubérculo tras valoraciones de los organismos competentes, dadas las exigencias que demanda.

La pequeña y experimental cosecha no tuvo paquete tecnológico, ni se realizó en la época ideal para lograr rendimientos óptimos (se hizo la siembra a finales de diciembre). Su protagonista acudió a alternativas como el abono orgánico y aporte de campesinos vecinos que apostarán como él por un resultado a la altura de las expectativas.

Lo cosechado fue destinado al consumo de los pobladores de los consejos populares rurales Ruta Martiana y Laguna Blanca. Es la primera vez que se recolecta papa en Contramaestre y ello podría abrir el camino a empresas mayores según los especialistas.

Aunque de manera experimental y en solo dos hectáreas, esta producción en Contramaestre ha sido suficiente para romper el mito de que en el Oriente cubano no se puede cultivar ese tubérculo.