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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Noviembre registra récord en volumen de agua embalsada

Un favorable período húmedo y la incidencia de la tormenta tropical Eta han propiciado que Cuba acumule una significativa cantidad del líquido vital en sus presas

Este año la culminación del período húmedo en Cuba (mayo-octubre) coincidió con el impacto -en gran parte del territorio nacional- de la tormenta tropical Eta, la cual se caracterizó por las intensas lluvias.

Según dio a conocer en conferencia de prensa Argelio Fernández Richelme, director de Hidrología e Hidrogeología del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), entre el quinto y el décimo mes del actual año el acumulado de precipitaciones en la Mayor de las Antillas alcanzó el 115 % (1147,1 milímetros) de la media histórica para esa etapa.

Después de ese panorama –añadió- llegó Eta, que dejó, primero, volúmenes de lluvia altos en la región suroriental del país; posteriormente se repitió esa situación en el centro y en Pinar del Río.

Explicó el especialista que, al cierre del 10 de noviembre, Cuba exhibía 128,9 milímetros (mm) de lluvia (Occidente 53,9; Centro 180,7 y Oriente 134,0) y las máximas se reportaban en Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Villa Clara.

En cuanto al estado de los embalses indicó que los niveles de almacenamiento de agua se han incrementado en los últimos 10 días en el orden de los 856 millones de metros cúbicos (hm3).

Registran aumento en los índices de llenado 142 presas y sobresalen la Zaza, en Sancti Spíritus, con 297,0 hm3 más; así como Cauto del paso (Granma), la cual creció en 70,8 hm3 y la Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba, con 44,5 hm3.

“El llenado nacional alcanza los 7080 hm3, eso es el 77 % de la capacidad de almacenamiento (9150 hm3) y además es un volumen que supera en 846 hm3 la media prevista para la fecha (6234 hm3)”, argumentó.

El actual mes de noviembre, aún sin concluir, resulta el de mejores acumulados de agua embalsada desde que se llevan registros, resaltó Fernández Richelme.  

También se refirió al estado de las cuencas de aguas subterráneas, al cual valoró como positivo de manera general. 

Por otro lado, Vladimir Matos Moya, vicepresidente primero del INRH, llamó a no considerar a los embalses como un peligro, esas infraestructuras hidráulicas no son una amenaza, todo lo contrario.

“En Cuba hay menos inundaciones gracias a la gran cantidad de embalses que tenemos construidos. Las presas tienen la capacidad de regular el almacenamiento del agua y además transforman la venida y hacen que esta sea menos intensa”, explicó.

Agregó que son herramientas preventivas gracias a las cuales se minimizan los daños que generan las lluvias cuantiosas.

“La geografía cubana está estudiada y existe un esquema de desarrollo hidráulico, el cual prevé la construcción de más presas. Hasta la fecha se han ejecutado 242, una cifra no despreciable; pero quedan presas por hacer”, puntualizó.