Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Aprovechar potencialidades para un medio ambiente sostenible

Cuba celebra el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono como cada 16 de septiembre, aunando voluntades y esfuerzos para dedicar todos los recursos posibles a la protección de ese escudo de la vida

Cuba conmemora el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, este 16 de septiembre, en medio de la situación epidemiológica actual que genera la Covid-19 en nuestro país y en particular en La Habana, con una convocatoria a trabajar unidos para continuar en la reducción y eliminación paulatina de todas las sustancias que dañan a ese escudo protector del planeta.

En esta ocasión, dadas las circunstancias impuestas por la pandemia mundial, se lanzó la campaña de divulgación virtual: Desde Casa Protegiendo la Capa de Ozono, y como cada año se informó sobre la entrega de reconocimientos nacionales a entidades libres de Sustancias que agotan la Capa de Ozono (SAO).

En la lista de los estimulados se encuentran el Hotel E Central, Real, Casa Bausá, Camino del Príncipe y Leyendas, ubicados en la provincia de Villa Clara, así como Ranchón Cuba Libre y Cueva del Jabalí, en Ciego de Ávila.

También fueron galardonados los hoteles operados por las cadenas Meliá y Cubanacán, Sol Río de Luna y Mares y Brisas Guardalavaca, respectivamente, y la Empresa de Servicios del Níquel (Holguín), así como las instalaciones turísticas Playa las Conchas II, de Matanzas y el Deportivo, de Santiago de Cuba.

Sirven los festejos además para aplaudir los 25 años de creación de la Oficina Técnica de Ozono de Cuba (Otoz), perteneciente al Centro de Gestión de la Información y Desarrollo de la Energía (Cubaenergía), adscrita a la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada (Aenta) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma).

“En este Día Mundial para la Preservación de la Capa de Ozono, podemos celebrar nuestro éxito a lo largo de estos cinco lustros de fundada la Oficina de Cuba, gracias a una labor ardua, continua y de conjunto con los especialistas provinciales que atienden el Programa Nacional de Ozono, quienes han sido fieles colaboradores para sumar tantos logros”, comentó Nelson Espinosa Pena, director de la Oficina Técnica de Ozono (Otoz).

Entre los resultados principales de la Otoz en los últimos años se señala la eliminación del bromuro de metilo en el sector agrícola, al dejar de emplearse como plaguicida en la fumigación de semilleros de tabaco y en cultivos protegidos de hortalizas, plantas ornamentales y viveros de café.

También se destaca la eliminación total de los clorofluorocarbonos (CFC) en la refrigeración doméstica y comercial, así como en la fabricación de aerosoles farmacéuticos e industriales, y se continúa trabajando en la erradicación paulatina de los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), junto a la capacitación de miles de técnicos y mecánicos entrenados en diferentes cursos de buenas prácticas.

“Debemos proseguir nuestros esfuerzos para conservar estos logros y apoyar incondicionalmente la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, que entró en vigor el 1ro. de enero de 2019 y en la cual nuestro país depositó el instrumento de ratificación, al eliminar gradualmente los hidrofluorocarbonos (HFC), potentes gases que calientan el clima, mientras se continúa protegiendo la capa de ozono”, subrayó Espinosa Pena.

“Si a estos se suman las acciones para la mejora de la eficiencia energética en la industria de la refrigeración, con el mismo objetivo de reducción de los HFC, se pueden lograr mayores beneficios climáticos”, agregó el también fundador de la Otoz de Cuba.

Cuba es un país pequeño con limitados recursos económicos pero con una gran vocación ambiental por lo cual hace ingentes esfuerzos para cumplir sus compromisos con el Protocolo de Montreal, en estrecha sinergia entre ozono y clima bajo la Enmienda de Kigali y la Tarea Vida en la mitigación del cambio climático.

En general las acciones se dirigen a eliminar las sustancias que agotan la capa de ozono  (HCFC) y las emisiones de gases de efecto invernadero (HFC), además de introducir alternativas de bajo potencial de calentamiento global y acentuar la eficiencia energética y el ahorro, lo cual implica disminuir la emisión de CO2 a la atmósfera.

Cuba es signataria del Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono (1985) y del Protocolo de Montreal (1987), relacionado con el control y paulatina eliminación de la producción y el consumo de productos químicos industriales, dañinos al medio ambiente.

La Asamblea General de Naciones Unidas seleccionó ese día, en conmemoración a la fecha en que se firmó el Protocolo de Montreal relativo a la eliminación de las SAO, y en esta ocasión la efeméride está centrada en El Ozono para la vida, debido a que este año se celebra el aniversario 35 del Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono.

Es el Convenio de Viena el que dio lugar al Protocolo de Montreal para proteger la capa de ozono, que cuenta con la Enmienda de Kigali ahora vigente, la cual contribuirá aún más a la lucha contra el calentamiento global y por el cuidado del medio ambiente.

La Enmienda de Kigali entró en vigor el 1ro. de enero de 2019 y establece que durante los próximos 30 años se reduzca en más de 80 % la producción y el consumo proyectados de hidrofluorocarbonos (HFC), compuestos orgánicos empleados en acondicionadores de aire y otros dispositivos.

Son muchos los favorables impactos del Protocolo de Montreal, considerado uno de los más exitosos pactos logrados por la ONU tanto por su nivel de aprobación, alcance y resultados.

Gracias a más de tres décadas de acciones individuales y colectivas emprendidas por gobiernos, científicos, industrias, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos de las 198 Partes signatarias, se han evitado millones de casos de cáncer de piel, cataratas e inmunodeficiencia en la población mundial; se ha preservado o mejorado la producción agrícola y se han reducido los daños a la vida silvestre y los ecosistemas.