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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Respaldar sectores y actividades claves

El Ministerio de Finanzas y Precios, en sintonía con la recién aprobada estrategia económica y social cubana, implementa medidas para impulsar el desarrollo nacional

En su carácter rector de los procesos globales de la economía, el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), encabeza las políticas para alcanzar los necesarios equilibrios económico-financieros. Así lo expuso la titular del ramo, Meisi Bolaños Weiss, quien argumentó que las medidas que pondrán en vigor, a partir de la aprobación de la nueva estrategia socioeconómica de Cuba, serán transversales y respaldarán el desarrollo de los sectores clave como la producción de alimentos y la energía renovable.

Durante su intervención en el espacio de la Mesa redonda, Bolaños Weiss explicó que el MFP prevé más de 30 medidas, 11 de ellas conciernen al sistema presupuestario. “En la implementación de toda la estrategia económica -dijo- debemos aplicar mecanismos que prioricen la sostenibilidad fiscal en la concepción y diseño del Presupuesto del Estado”.

Este se irá tornando más flexible y novedoso, al tiempo que se enfocará en lograr “el equilibrio entre la generación de ingresos al presupuesto, que permita no solo financiar los gastos sociales, sino también impulsar, incentivar y respaldar el desarrollo económico”.

Comentó sobre los ajustes que, a partir de la compleja situación generada por la Covid-19, debieron realizarse al Presupuesto del Estado correspondiente a 2020. Por tanto, es un imperativo ser más racionales en los gastos y establecer prioridades.

Un cambio en el actuar se asumirá por el MFP para lograr “una real disciplina contable-financiera. Se hará, por ejemplo, condicionando a este parámetro el otorgamiento de financiamientos. “Una empresa o unidad presupuestada que no tenga un control de sus recursos, ni registre adecuadamente sus operaciones, no podrá ser objeto de financiamiento, pues no se puede despilfarrar recursos limitados de que disponemos”, recalcó.

Por otro lado, se refirió la Ministra a la necesidad de que el presupuesto sea una vía para apoyar los procesos inversionistas del país. El propósito es respaldar proyectos de infraestructura que posibiliten incrementar y diversificar rubros exportables, así como desarrollar un grupo de empresas y la prestación de algunos servicios rentables para la nación.

Se pretende además el reintegro de la inversión, su continuidad y que se generen más ingresos en función del gasto social. Más autonomía y producción local Los presupuestos locales adquieren una nueva dimensión, destacó la titular del MFP. En ese sentido precisó: “el objetivo es incrementar y potenciar la autonomía y el autoabastecimiento de producciones en los territorios”.

Meisi Bolaños Weiss pormenorizó algunas de las acciones que se adoptarán sobre tal particular: otorgar la posibilidad a los presupuestos locales de acceder a mecanismos adicionales de financiamiento a corto plazo.

El otro cambio -añadió- tiene que ver con el manejo de los recursos de la contribución territorial. A tal fin se han diseñado mecanismos como la administración en fideicomisos.

“Es muy importante lograr que esta se convierta en la primera fuente para generar desarrollos locales productivos y de inversiones, como el programa de alimentos, la agro y minindustria”, subrayó. Asimismo, agregó que ha sido valorada de modo muy positivo la autorización dada a los municipios para retener un porciento del sobrecumplimiento de los ingresos obtenidos en el ejercicio fiscal. Incentivar las exportaciones

Otro aspecto fundamental, en palabras de la Ministra, lo constituye la búsqueda de mecanismos novedosos que estimulen el incremento de las exportaciones para que el país pueda generar suficientes divisas.

Se trata -especificó- de los incentivos fiscales destinados a todos los actores de la economía que comercialice bienes allende las fronteras cubanas. Esos aspectos están incluidos en la estrategia económico-social. “Los estímulos deben considerar el incremento de los niveles productivos y los ingresos, estimular el cobro de las exportaciones y reducir el coeficiente de importación”, sostuvo.

Los incentivos se centran, sobre todo, en el impuesto sobre las utilidades. Recibirán las bonificaciones los trabajadores por cuenta propia, las cooperativas agropecuarias y no agropecuarias, las empresas estatales, las sociedades mercantiles e incluso las modalidades de inversión extranjera.

Además, se aplicarán concesiones a los impuestos sobre los ingresos personales. Otros incentivos fiscales se dirigen a entidades de alta tecnología, los centros asociados a las producciones agropecuarias y las fuentes renovables de energía.

Similares ventajas fiscales se diseñan también para quienes empleen plataformas electrónicas de pago para realizar su contribución al Presupuesto del Estado. Medidas que se suman

En otro punto de su intervención la titular del MFP adelantó que desde el Sistema de Crédito Público se instrumenta el mercado de deuda pública, o sea, “se da apertura a que participe el sector empresarial en la adquisición de Bonos Soberanos; se prepara la incorporación paulatina de las personas naturales”.

 Anunció que se establecerá de manera gradual una política de precios única, inclusiva y que aspira a que todos los sujetos de la economía estén en igualdad de condiciones. En cuanto a los servicios de seguros, informó Meisi Bolaños Weiss que, a partir de las experiencias dejadas por los meses de enfrentamiento a la Covid-19, resulta esencial “diseñar nuevos productos de seguro, sobre todo dirigidos al sector no estatal, para que puedan proteger sus activos y a sus trabajadores”.

Con esa finalidad también se labora. Al respecto de los aportes a la Seguridad Social aseguró que existen medidas “encaminadas a buscar una mayor participación de las personas en la contribución a la Seguridad Social”.