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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Manzanillo con buenas oportunidades de negocio

Precisan de inversiones para desarrollar reservas productivas en industrias y entidades locales, a fin de potenciar nuevos productos y servicios exportables que abrirán capacidades de empleo a jóvenes del municipio

El municipio de Manzanillo, en la provincia de Granma, propone nuevas oportunidades de negocios para inversiones con capital extranjero y también nacional que propicien desarrollar reservas productivas en industrias del territorio, generar  novedosos productos y servicios exportables y contribuir a la sustitución de importaciones.

Tal iniciativa tiene además como incentivo la reactivación, rediseño y aprovechamiento de instalaciones fabriles locales que están limitadas o inactivas (sobre todo por daños del bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba), donde se pueden reavivar y crear capacidades de empleo para incorporar un número importante de trabajadores de la localidad.

El licenciado en Economía Josué René Murillo Gamboa, al frente del grupo de desarrollo local adjunto a la presidencia del Poder Popular en Manzanillo, explicó que el municipio tiene una Cartera de Oportunidades de Negocios con 13 proyectos, entre los cuales destaca, por su impacto inmediato, la producción y exportación de Ron Pinilla en variedades de Extra Seco, Dulce, 3, 7 y 15  Años (este último en Edición Limitada en formato de un litro) a los que sumarían los vodka natural y saborizado, también de un litro.

De igual forma, se pretende producir y embotellar en esa industria centenaria el Aliñado Ligero Manzanillo, típica bebida local para brindar por el nacimiento de un niño, y también el Aliñado Superior Manzanillo, para celebrar su primer año de vida, los cuales se envasarían en botellas de 700 mililitros.

Destrabar barreras

Murillo Gamboa precisó que los referidos proyectos no necesitan de la inversión extranjera porque ya se aprobó por el Ministerio de Economía y Planificación un presupuesto en divisas para adquirir y montar dos equipos de avanzada tecnología, indispensables para actualizar y elevar la calidad de la producción de tan reconocida industria manzanillera.

El economista precisó que “ahora hace falta destrabar mecanismos empresariales, que permitan concretar tales negocios con inversionistas interesados, incluso extranjeros que se han llegado a Manzanillo atraídos por estas propuestas, las cuales son de gran beneficio económico y social para el municipio y el país”.

Señaló que la fábrica de Ron Pinilla brinda ocupación hoy a unos 100 trabajadores, “pero a partir de que esta planta duplique su capacidad de añejamiento -ya se han adquirido alrededor de 700 barriles de roble-, se abrirían las puertas a otro centenar de nuevos empleados, en su mayoría jóvenes del municipio”.

También proponen reanimar una fábrica local mediante una nueva línea de embotellados de refrescos y agua en pomos de plástico biodegradable, “productos muy necesarios para el mercado interno, destinados también a satisfacer demandas del Turismo y de la Aviación comercial, especialmente de Cubacatering que los requiere para satisfacer compromisos con diversas aerolíneas internacionales”, expuso Murillo Gamboa.

Esta iniciativa de negocio importante para el municipio y el país,  según el economista “requiere de una mínima inversión con capital nacional o tal vez extranjero, para comprar y montar dos equipos modernos que completarían el proceso fabril, aunque esa industria ya podría comenzar a embotellar agua de excelente calidad”.

Propuestas loables

Según el especialista, esta embotelladora de agua y refrescos aumentaría entre 30 y 40 empleos y “otros 80 ó 90 en una pequeña fábrica de bioconformados que proponemos crear aprovechando espacios disponibles en esa instalación y que generaría envases biodegradables para la embotelladora, así como minidosis destinados al Combinado Lácteo de Bayamo, y otros envases para productos de la pesca en Manzanillo y el resto de la provincia”.

Entre estas oportunidades de negocio se incluye la fundación de una estación o terminal para recibir megayates y cruceros en instalaciones reacondicionadas de la unidad local ASTOR, donde también radicaría un centro de buceo internacional, a la vez que se rescatarían el varadero adjunto, para ofertar reparaciones menores a embarcaciones del turismo que arriben al lugar.

El referido centro podría brindar servicios de provisión de agua, combustible, alimentos y otros; también ofrecería servicios de guías especializados, excursiones a sitios naturales e históricos de este entorno; transportaciones incluso marítimas para desembarque y reembarque de los yates,proyecto que podría abrir entre 60 y 90 nuevos empleos directos.

Murillo Gamboa refirió que en enero del pasado año arribó por vez primera al puerto de Manzanillo un megayate de una compañía europea con más de 40 turistas “muy exclusivos, de un segmento de mercado medio y alto, cuya estancia aquí fue calificada de exitosa por Dimitri Vasirlakis, presidente de la compañía de cruceros, quien reiteró su interés por establecer acuerdo de negocio con autoridades de este punto de la geografía cubana”.

Renacer vida cultural

“Sin dudas, el arribo aquí de turismo de megayates no solo beneficiaría a productores de la localidad y municipios vecinos, sino que además desencadenaría un renacer de la vida cultural de Manzanillo y el resto de la provincia Granma, porque se activarían las visitas a museos y lugares de interés cultural, natural e histórico”, añadió Murillo Gamboa.

A modo de ejemplo, comentó que durante la estancia de los viajeros de este primer megayate, “nos sorprendió el interés por los diversos renglones de la medicina verde expuestos en la farmacia especializada de la ciudad; también los cautivó el ritmo contagioso de nuestras comparsas y pasacalles, las obras de artistas plásticos y artesanos, el ambiente acogedor y música genuinamente cubana que se les ofreció en la Casa de la Trova de Manzanillo”.

Los viajeros visitaron el Parque Museo La Demajagua y la playa Las Coloradas, Monumentos Nacionales; Cabo Cruz, el parque Desembarco del Granma; el criadero de cocodrilos y el centro histórico urbano de Manzanillo; Santo Domingo y la Comandancia de La Plata, en la Sierra Maestra, y la Plaza del Himno así como las ruinas del incendio de Bayamo.

El Grupo de Desarrollo Local propone para la fábrica local José Luis Tassende, como oportunidad de negocio, un sistema innovador para la construcción de viviendas, las cuales según Murillo Gamboa, se pueden levantar por cinco o seis personas en solo una semana de trabajo. Tales construcciones son capaces de resistir la inclemencia del tiempo y eventos meteorológicos severos.