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Semanario Económico y Financiero de Cuba

UE-Cuba: propiciar nuevos y más sostenibles proyectos para el desarrollo

Cuba y la Unión Europea (UE) celebraron casi al cierre de 2019 otro año de excelente trabajo en el ámbito de la cooperación para el desarrollo; un camino iniciado en 1988

Cuba y la Unión Europea (UE) celebraron casi al cierre de 2019 otro año de excelente trabajo en el ámbito de la cooperación para el desarrollo; un camino iniciado en 1988 y que ha permitido, desde entonces, financiar con unos 300 millones de euros más de 200 proyectos en disímiles esferas en esta nación del Caribe.

Durante un evento efectuado en el Palacio del Segundo Cabo de La Habana se presentaron los avances en los diferentes sectores en los cuales se enfoca la contribución de ese bloque con la Isla caribeña, entre estos los relacionados con las fuentes renovables de energía, la agricultura, el enfrentamiento al cambio climático, la cultura y el intercambio de expertos para la modernización de la economía.

Las relaciones de Cuba con la UE tienen como marco regulatorio el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, que establece las condiciones para el impulso de vínculos estables, mutuamente beneficiosos y a largo plazo.

La cooperación para el desarrollo es uno de los pilares fundamentales del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la UE y Cuba, y una prueba de esto es el aumento de los fondos destinados a proyectos en la Mayor de las Antillas, los cuales se han triplicado en los dos últimos años.

Según comentó el responsable de la Sección de cooperación de la UE en Cuba, Juan Garay, durante su discurso en la celebración de otro año de colaboración en función del desarrollo, es muy importante valorar el clima de confianza sedimentado en el trancurso de todo este tiempo de intercambio e implementación de programas entre ambas partes.

“El acompañamiento europeo incluye los desafíos relativos al logro del bienestar sostenible en Cuba a partir de apoyar el incremento del dinamismo socioeconómico, en función de prevenir la economía informal, asegurar la continuidad de los niveles de equidad social y la preservación de los recursos medioambientales”, señaló el funcionario.

Abundó en que cada una de estas dimensiones precisa de análisis profundos, diálogos abiertos y acciones estratégicas, para que la cooperación de la Unión Europea en Cuba contribuya al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

“En ese contexto global, y el que nos proporciona el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación firmado recientemente entre ambas partes, trabajamos para una cooperación pertinente, eficiente, sostenible y bidireccional, en la que tanto Cuba como la UE tenemos mucho que aprender mutuamente”, subrayó.

 Los sectores prioritarios de la cooperación bilateral 2014-2020 en Cuba son de alta relevancia para los desafíos de desarrollo del país y se han centrado en apoyar una agricultura sostenible en el ámbito del autoabastecimiento alimentario local y colaborar en el avance del uso de energías renovables en este archipiélago, ambos objetivos primordiales en la aspiración de disminuir la dependencia de importaciones y su efecto en los déficits comercial y público, así como para contribuir a mejorar las condiciones en la salud humana y medioambiental, y enfrentar los efectos del calentamiento global.

“El tercer sector de acompañamiento es el de la modernización de la economía, en correspondencia con los Lineamientos de la Política Económica y Social (2016-2021), en el que se aporta intercambio de experiencias en áreas tan esenciales como los registros personales, jurídicos y económicos; los procedimientos fiscales; la estadística y el acceso a la información; los modelos económicos y la facilitación del comercio exterior y las inversiones”, comentó Garay.

A estas grandes líneas de cooperación se añaden programas complementarios temáticos, regionales y académicos en áreas de inversiones, adaptación al cambio climático (incluyendo preparación y respuesta a desastres naturales), cultura, participación e inclusión social e internacionalización de la educación superior y la investigación en Cuba.

Sobresale el tema de la cooperación triangular, vinculada a la larga y comprometida experiencia de la Isla en esferas como la salud y la eficaz respuesta a desastres naturales, además de incluir en la agenda de la colaboración actualmente proyectos referidos a la digitalización e informatización de la sociedad, entre otros de gran prioridad.

Insistió el experto en que la UE quiere mejorar cada día su presencia en la Mayor de las Antillas, y para eso se basan en la pertinencia de la selección de sectores en los que dialogan y aprenden mutuamente; en la soberanía y el liderazgo de Cuba en dicha cooperación; y en el impacto de las acciones unido a la sinergia con inversiones realizadas a escala nacional.

En todo esto el factor humano es la principal señal de identidad de la cooperación UE-Cuba al facilitar el encuentro de actores sociales, estudiantes, artistas, académicos, investigadores, funcionarios y decisores políticos, y apostar por esa “polinización cruzada” de ideas, experiencias y compromisos, junto a la solidaridad y apoyo en recursos materiales, desde dinámicas muy interesantes por la singularidad de esta nación caribeña que permitirá seguir abriendo nuevos y más sostenibles horizontes.

Al evento, realizado en la capitalina Habana Vieja, acudieron representantes de los ministerios de Inversiones y Comercio Exterior, Agricultura, Energía y Minas, Educación Superior, así como de las agencias de Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil cubana y europea, y de los Estados miembros de la UE en Cuba.

Las relaciones de Cuba con la UE tienen como marco regulatorio el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC), que se firmó el 12 de diciembre de 2016 y entró en vigor provisional el 1ro. de noviembre de 2017, a la espera de la ratificación de los 28 Estados miembros.

Este ha contribuido de manera efectiva al desarrollo del diálogo político y la cooperación con la UE, sobre bases de respeto mutuo, reciprocidad e igualdad, observando las normas del derecho internacional y los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

Durante el primer año de instrumentación del ADPC se celebraron, como establece el acuerdo, el primer Consejo Conjunto y el primer Subcomité de Cooperación con resultados positivos. Asimismo, se realizaron con éxito los cinco diálogos políticos previstos.

El primer Consejo Conjunto se realizó en Bruselas en mayo de 2018,  presidido por la Alta Representante Federica Mogherini y el canciller cubano Bruno Rodríguez, con  diálogos políticos en varias temáticas fundamentales, entre estas, derechos humanos, medidas coercitivas unilaterales, desarme y no proliferación de armas de destrucción masiva, tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras y otras armas convencionales y la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.

En septiembre de 2019 sesionó en La Habana el segundo Consejo Conjunto entre Cuba y la UE con una agenda que abarcó diversos asuntos, entre estos la cooperación y futuro diálogo sobre política sectorial, comercio e inversiones, incluida la Ley Helms-Burton, que recrudece el bloqueo y trata de impedir la apuesta a futuro de los empresarios europeos en la nación antillana.

También la isla caribeña se beneficia del Programa Indicativo Multianual 2014-2020, mediante el cual la UE destina un fondo total de 50 millones de euros para proyectos en Cuba, al que se suman otras acciones como fuentes de financiamiento del bloque europeo.