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Semanario Económico y Financiero de Cuba

El turismo, largo camino para la agricultura

Es tan prioritario como el abastecimiento a los mercados agropecuarios y el suministro de materia prima para la industria alimentaria

“Cuando uno visita un país, quiere ver allí sus platos, sus frutas, sus productos, lo que lo diferencia del resto; lo otro, eso ya lo tenemos en casa”, dijo en reciente visita a Cuba un profesional español especialista en sodería.

Ese elemento, unido a la urgencia de reducir las compras en el exterior se mantiene como un reto creciente para el sector agropecuario cubano, que hoy suministra apenas una parte de esa demanda.

“El turismo constituye una de las actividades que más ingresos genera a la economía del país, en el que la agricultura desempeña un papel fundamental al suministrar alimentos a este destino contribuyendo de esta forma a la sustitución de importaciones”, dijo recientemente en conferencia de prensa Yisel González Marrero, directora de comercialización del Ministerio de la Agricultura.

Con este objetivo, destacó, se han desarrollado varias acciones dirigidas a garantizar esta actividad, entre las que se encuentran el trabajo con productores especializados contando con más de 600 en todo el país, el establecimiento de centros de compra de en diferentes polos productivos, incluidos los creados en las montañas.

En el ámbito productivo, el sector ha priorizado la recuperación de 117,3 hectáreas de sistemas de cultivos protegidos y semiprotegidos con el fin de elevar la estabilidad en el suministro de los vegetales, fundamentalmente en los meses más cálidos; se creó un Programa de Frutales, con 306 cooperativas que tributarán su producción a todos los destinos y se potencia el desarrollo de las especies de ganado menor y aves rústicas, las cuales aportan al turismo y al autoabastecimiento municipal.

De acuerdo con González Marrero, a partir de los suministros agropecuarios se fortalecen las redes con la industria por lo que se ha incrementado aceleradamente el abastecimiento a este sector de elaboraciones entre las que se encuentran jugos, mermeladas, dulces en conserva, néctares, pasta de tomate, papa prefrita y encurtido de vegetales, entre otros.

A su vez, se comenzó en diferentes territorios del país, donde las condiciones y la calidad de los productos lo propician, la experiencia de abastecer al turismo de los cortes especiales de carnes que necesitan, en tanto se mantienen las entregas de yogur probiótico y se incorporan alimentos preelaborados a base de almidón de maíz, que procesa el grupo empresarial Labiofam.

Aunque distan de cubrir todas las necesidades, estas producciones influyen directamente en la sustitución de importaciones y el uso más racional de los limitados recursos financieros de los que dispone la nación.

Mover el dominó

Como parte de las políticas dirigidas a ampliar las posibilidades de comercialización de los frutos de la tierra, se han creado los llamados mercahostales en los principales destinos turísticos, una vía para apoyar el sector del ocio  no estatal de manera que se pueda respaldar la calidad del servicio que esperan los visitantes.

Por otra parte, este tipo de comercio también puede resultar una salida para quienes cosechan producciones pequeñas en patios y parcelas y que pudieran aportar variedad a la oferta e ingresos para las familias que se sumen a estas experiencias.

Por otra parte, se continúa dando seguimiento a la política de ventas directas a las instalaciones turísticas de cada territorio, que actualmente la realizan más 300 productores, mediante más de 700 contratos suscritos con las instalaciones turísticas.

Uno de los destinos que el pasado año tuvo un gran impacto en la comercialización directa de productos agrícolas fueron los cruceros, que trajeron a Cuba en 2018 a más de 800 000 cruceristas. Este año, a partir de la prohibición de viajar a la Isla establecida por la administración de Estados Unidos, se han adoptado medidas para incrementar las ventas a yates, megayates y otros tipos de embarcaciones con el fin de contrarrestar las afectaciones por no vender a cruceros, así como a la Zona Especial de Desarrollo Mariel, explicó la directora de comercialización del Ministerio de la Agricultura.

Inevitable y necesario

Con un total de 405 instalaciones de alojamiento turístico que suman 72 657 habitaciones, unas 4 000 previstas a concluir en 2019 y otros 26 alojamientos proyectados a terminarse en 2020, la demanda de los productos agropecuarios será inevitablemente creciente, sin que esto implique su importación. Esto significa que la respuesta desde el surco debe ser superior.

En Cuba, donde 80 % de la tierra es propiedad del estado, 70 % de la gestión se realiza por formas no estatales de producción entre las que se encuentran las cooperativas y campesinos básicamente en las ramas de la agricultura, la ganadería y la agroforestal o silvicultura. Este sector aporta 75,6 % de las viandas y hortalizas, 83,8 % de los frutales y 63,9 % de la leche fresca.

En ese camino, aun en medio de limitaciones financieras, el país trabaja por garantizar el mínimo de insumos, herramientas, envases  y recursos que propicien producir más y mejor, que puedan estar disponibles en la red de tiendas del Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura (Gelma), que llega actualmente hasta rincones distantes y de difícil acceso.

Según destacó recientemente el ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, es importante que quienes se relacionen directamente con los productores en los centros comerciales estén capacitados para ofrecerles información detallada acerca de los productos disponibles y que pueden sustituir otros que existían anteriormente y hoy no están.

De lo que se trata es de aumentar las producciones agropecuarias, tanto para los mercados agropecuarios, los centros del consumo social (escuelas, hospitales, hogares maternos y de ancianos, entre otros) y también, el turismo.

El otro tramo le corresponde al resto de los eslabones de la cadena: desde la contratación hasta la comercialización, en los cuales también se trabaja de manera sistémica.

De acuerdo con la directora de comercialización, “también es de vital importancia el acopio, beneficio y procesamiento adecuado de los productos para lograr balances eficientes, disminuir las mermas y pérdidas y brindar productos con mayor calidad”.