Autor: Raquel Sierra Publicado: 21/06/2021 | 09:45 pm
Por estos días, La Habana es sede del IX Seminario Excelencias Gourmet, que reúne en el cabaret Tropicana a mucho de lo vale y brilla en el universo de la cantina en Cuba e Iberoamérica. Chef, sommelier, campeones en heladería, cantineros, académicos y empresarios se reúnen para intercambiar, aprender unos de otros y transmitir la cultura que encierran platos, cocteles, vinos y charlas.
Un show cooking acerca del helado como viaje de ida y vuelta fue el tema escogido por el dos veces subcampeón de heladería, el catalán Jordi Guillem. “Es una interpretación de este alimento como un viaje a La Habana. Se trata de un helado que lleva café, ron y chocolate y habanos, que se puede hacer con esos productos tan excepcionales que tiene Cuba y esa mezcla puede resultar muy interesante”, dijo en recorrido por el proyecto de entrenamiento para jóvenes La moneda cubana, en La Habana Vieja, insertado en el programa colateral del seminario, como una forma de acercar a los participantes a las diferentes experiencias vinculadas al mundo de la gastronomía.
“Queremos convertir el helado en un placer, como el que da Cuba y la gente de aquí, porque hay un lazo, desde que nuestros abuelos vinieron acá y hay un vínculo y un amor especial que se siente hacia Cuba”, confesó.
Según declaró Guillem, “lo mejor que veo es el producto que teneís porque nos gusta degustar productos de aquí, la coctelería y la cocina y se ve que hay mucho impulso con estos proyectos de una dimensión estratosférica, porque uno la cocina, lo social, la cultura de un país y eso me parece excepcional. Con el nivel que se está adquiriendo con esta gente, pasión y actitud, se va a llegar muy lejos”.
Al restaurante La moneda cubana, donde el programa de formación desarrolla en las mañanas parte de su actividad docente, llegó el también español Guillermo Cruz, Alcubierre, elegido como mejor sommelier de España. “Cuba tiene productos fantásticos tanto a nivel de destilados como en tabaco y sería fenomenal hacer quizás un poco más de conexión entre Cuba y Europa, de intercambio de conocimientos y también de compenetración en ese sentido”, declaró.
Cruz, cuyo tema en el seminario fueron las viñas traídas desde tiempos de Cristóbal Colón de España al llamado nuevo mundo y qué ha pasado entonces a la fecha, consideró que Cuba se está moviendo bien en el tema de posicionamiento, lo cual arrojaría resultados en los próximos años. “Hasta hace pocos años no se podía hablar de lo que hablamos hoy y Cuba se está internacionalizando a nivel de sommelería. El futuro es esperanzador”, consideró.
Presencia sui generis
Al evento, además de los profesionales del mundo de la gastronomía y la cantina, asiste un grupo de estudiantes del proyecto La moneda cubana. A juicio de Ángel Aguilera, su coordinador general, en ocho años, es el primer evento especializado que tiene en cuenta al proyecto y le facilita la participación en todo el programa. “Esto es un privilegio y a la vez, un reconocimiento al proyecto y para los estudiantes va a ser una experiencia extraordinaria. Eso le permitirá a los jóvenes recibir todo el conocimiento de las conferencias y poderlos compartir en las clases”, dijo.
Esta iniciativa de entrenamiento forma no solo en gastronomía, cocina y cantina, sino que brinda a muchachos y muchachas una formación integral, con asignaturas como entorno legal, inglés ortografía, rutas y andares, además de promover valores y exigir disciplina y una imagen correcta, explicó a los visitantes Aguilera. Además, puntualizó, el estudiantado se vincula a una amplia actividad social, con donaciones de sangre para salvar vidas, trabajos voluntarios, así como en acciones de promoción de salud.
De acuerdo con el coordinador general de la experiencia de preparación de jóvenes que hasta su incorporación al proyecto estaban desvinculados del estudio y el trabajo, son convocados por instituciones, organizaciones y artistas para brindar servicios de protocolo en eventos culturales, inauguraciones de exposiciones de las artes plásticas y encuentros de música, tanto nacionales como internacionales.
Para su desarrollo, el proyecto cuenta con un local, cedido por la Oficina del Historiador de la Ciudad, que han ido reparando con esfuerzo propio y donde funcionan en la actualidad varias aulas para acoger a una creciente matrícula, así como una biblioteca, que se alimenta con aportes de diferentes donantes y organizaciones.
Desde el conocimiento, aporta a la conservación y promoción del patrimonio e identidad cultural, a la elevación de la calidad de los servicios y al fortalecimiento del trabajo comunitario como vía para la consolidación de valores sociales, además de estimular la creatividad y el espíritu innovador.
Los testimonios de muchachas y muchachos apuntan a un cambio radical de percepciones, actitudes ante la vida, el estudio y el trabajo, mayor disciplina, puntualidad y seriedad, así como una motivación para seguir estudiando hasta convertirse en buenos profesionales de la cocina y la cantina.
Todos los caminos
El programa del evento, que se extenderá hasta el próximo 27 de septiembre, incluye el panel Pasos hacia la alimentación sostenible, salud, solidaridad y satisfacción, con la participación de representantes de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y SlowFood International.
En otros espacios se intercambiará acerca de las dietas verdes, la coctelería analcohólica, a cargo del campeón mundial de coctelería Sergio Serrano; los antecedentes de la sommelería en Cuba; la cocina cubana y por qué esta podría ser declarada patrimonio inmaterial de la nación y la cocina de autor.
Igualmente, el programa del encuentro organizado por la revista Excelencia gourmet inserta un Master class sobre cocina cubana estilizada y un panel referido al casabe como herencia amerindia.








