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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Agroindustria tabacalera se propone metas superiores

Mejorar  los rendimientos en el campo, afinar el tiro en las inversiones, incrementar los volúmenes de producción, con ingresos correspondientes para quienes trabajan en el sector se encuentran entre las prioridades de Tabacuba

Yoandis Rodríguez Porra, de 35 años, hace camino al andar en el cultivo del tabaco en la finca La gloriosa, del municipio de Cabaiguán, en la central provincia de Sancti Spíritus. Crecimientos en las siembras y los rendimientos de año en año, lo destacan. Su currículo productivo se repite en Pinar del Río, bajo la mirada atenta a las plantaciones y el clima de Roberto Delgado, de la Cooperativa de Créditos y Servicios Benigno Acosta.

Ellos son apenas dos de las 18 000 personas dedicadas a la fase agrícola de la solanácea, sin la cual no habría puros que torcer y menos, exportar. Sus experiencias fueron compartidas como modélicas en los análisis de los resultados del pasado año y las proyecciones para 2019 del grupo empresarial Tabacuba, que tiene ante sí el reto de incrementar las áreas de siembra, los indicadores de toneladas de tabaco por hectáreas, revertir determinadas tendencias negativas en materia de organización e inversiones, mantener un constante seguimiento a la calidad y mejorar las condiciones de vida y trabajo de las más de 40 000 personas vinculadas a la agroindustria, como eslabón indispensable para alcanzar todos los primeros.

Un año para recordar

“Intensas lluvias en primavera que pusieron en tensión el ritmo y los resultado de la campaña de beneficio del tabaco acopiado; la limitación en la disponibilidad de clases de capa con destino a las producciones exportables de mayor valor para el país; la poca disponibilidad de los insumos necesarios en la industria y las tensiones financieras que se derivaron de la falta de liquidez a tiempo para poder disponer de todos los recursos en el momento oportuno”, caracterizan los pasados 12 meses afirma el informe de balance.

El acopio de tabaco planificado de 31 876 toneladas se cumplió al 94,1 % (30,010 t), mientras que del rendimiento contratado de 1,10 toneladas por hectárea se obtuvo 1,06t/ha. Las Empresas de Acopio, Beneficio de Tabaco Hermanos Saíz y San Luis, rompieron sus récords de producción y lograron 1,51 y 1,32, t/ha, respectivamente.

Los resultados en este indicador se atribuyen a las afectaciones por la tormenta subtropical Alberto, la incorrecta aplicación de la tecnología y atrasos en las siembras. De acuerdo con el informe, “este sigue siendo el problema principal del grupo en esta actividad, que no permite incrementar la eficiencia de la producción tabacalera y optimizar las inversiones y recursos financieros y materiales que se destinan al tabaco”.

Según valoró el viceministro primero de la Agricultura, Ydael Pérez Brito, 2018 fue un año complejo por las adversidades climáticas que, sin embargo, no impidieron que las exportaciones crecieron en 24 millones de dólares, comparado con la etapa precedente.

Por tal motivo, reconoció al sector por sobreponerse a las calamidades a la vez que llamó a explotar las reservas existentes en el campo, en los inventarios y en la voluntad de las personas, por la importancia que tiene el tabaco para los ingresos de la nación.

En el balance se enfatizó en la necesidad de una correcta  planificación de los procesos a lo largo del sistema, el seguimiento permanente a su cumplimiento, así como de la atención a los productores y el pago a los trabajadores. 

Inversiones, asignatura a revalorizar

En el análisis, se destacó que en el proceso inversionista afloraron problemas objetivos y subjetivos que llevaron a cumplir el plan apenas al 55 %, con atrasos considerables en la nueva fábrica de Brascuba que se ejecuta en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (donde se ejecutó apenas 27 % de lo previsto).

De acuerdo con Alejandro Carvajal, director de desarrollo e inversiones, entre las principales dificultades estuvieron la falta de cronogramas de ejecución, escasa capacidad constructiva, inestabilidad en el suministro de materiales, insuficiente disponibilidad de equipos pesados, contrataciones tardías, incompleta preparación de obras y no utilización de los servicios ingenieros disponibles.

Al respecto, Justo Luis Fuentes Díaz, presidente del grupo empresarial, destacó la necesidad de prestar la debida atención a la preparación de los procesos inversionistas, el control y la supervisión a pie de obra, por lo que representan las inversiones para el desarrollo del sector y los ingresos del país.

No solo tabaco

El encargo estatal de Tabacuba no se limita a la producción tabacalera, sino que en la actividad agrícola tienen un papel importante también en la producción de alimentos.

El sector produce viandas, hortalizas, maíz, frijoles, frutales, carne y leche, entre otros surtidos. De acuerdo con el informe, aunque las intensas lluvias asociadas al huracán Michael incidieron negativamente en la producción, también existieron insuficiencias en las contrataciones, bajos rendimientos y desvíos de las producciones.

En los análisis realizados en el balance se llamó a incrementar las siembras de hortalizas y otras especies en los túneles de producción de posturas y tapado, que no solo contribuyen a la alimentación, sino también a la mejora de los suelos.

Existen ejemplos como la provincia de Sancti Spíritus y la Empresa Hermanos Saíz, de Pinar del Río, donde junto a la producción tabacalera y sus rendimientos se incrementan los volúmenes de alimentos que ponen en manos de los mercados para su comercialización, lo que corta la dependencia de estos rubros de otros territorios.

Nada despreciables son las cifras para 2019, más de 644 000 toneladas de productos agrícolas (de estas 570 000 de viandas y hortalizas), haciendo uso óptimo de la tierra y de los recursos asignados.

2019, volver sobre la ruta

Entre los objetivos de Tabacuba para la actual etapa se encuentran acopiar en la actividad agrícola más de 34 000 toneladas de los diferentes tipos de tabaco; en el despalillo, lograr un rendimiento de materia prima superior al 77 % y en el resecado más del 68 % para cubrir las demandas de la industria del torcido, cigarro y la rama de exportación; producir más de 100 millones de unidades de tabacos Premium con calidad exportable, incrementando la eficiencia en el proceso.

Como resultado de lo logrado en las fases agrícola, pre industria e industria ejecutar exportaciones por unos 267 millones de dólares y ventas en frontera por unos 95 millones de pesos convertibles, cumpliendo con los volúmenes y calidades proyectadas de las producciones tabacaleras, manteniendo el liderazgo en los mercados internacional e interno, lo que debe representar un importante aporte a la economía del país, toda vez que el sector tabacalero se inserta entre los cinco primeros aportadores de dinero fresco.

Con el listón cada vez más alto, Tabacuba enfrenta innumerables desafíos. Desde la labor persona a persona en las cooperativas -fundamentalmente aquellas con muy bajos rendimientos por hectárea, menos de una tonelada-, el completamiento de los cuadros y la reserva; tener claras las cuentas por pagar y cobrar a lo interno y en el ámbito internacional; dar continuidad al Programa de Dignificación para mejorar las condiciones de trabajo e imagen en todos los eslabones de la cadena a lo largo del país; la preparación de los obreros calificados y acciones para la obtención de mejores ingresos; el desvelo por los procesos inversionistas hasta el más mínimo detalle de calidad que evite rechazos y reclamaciones. Según destacó el viceministro, el sector tendrá este año mejores condiciones para trabajar en el torcido que el pasado calendario.

Pero, claramente, todas estas aspiraciones requieren del uso de las nuevas tecnologías -tanto en la fase industrial como las infocomunicaciones y la automatización-, la introducción de los avances de la ciencia, conjugados con los saberes transmitidos de generación en generación y las mejores prácticas productivas.

Se trata no solo de acciones y prioridades para los meses que restan de 2019, tiene que ver también con el programa de desarrollo hasta 2030, la atención a quienes serán los productores agrícolas, obreros, técnicos y dirigentes del mañana, algunos de los cuales están hoy en las aulas de los distintos niveles de enseñanza, se destacó en el encuentro.

La fama ganada por el tabaco cubano internacionalmente y la tradición de la tabaquería desde las vegas, la lectura en las fábricas y el toque de las chavetas, son un patrimonio que, además de ingresos, defienden la identidad nacional.