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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Garantías de mayor calidad e inocuidad alimentaria

Fortalecer las buenas prácticas en la inocuidad de los alimentos es propósito de la implantación de la norma NC 585:2017, elemental y necesaria para una evaluación sanitaria más segura

Ante el incremento del comercio, la extensión de la cadena alimentaria y la probable incidencia de nuevas enfermedades, el país facilita la adopción de una estrategia de actualización e implementación de las normas referidas a la inocuidad de los productos de consumo humano y animal.

La realización de las acciones necesarias para reducir los riesgos sanitarios, adquiere gran relevancia en estos tiempos, según afirmó Nancy Fernández Rodríguez, directora general de la Oficina de Nacional de Normalización (ONN), al subrayar la importancia de implantar en Cuba la nueva política de inocuidad de los alimentos, la cual garantiza la salud de la población.

Al intervenir en el VIII Taller Nacional del Codex Alimentario, la funcionaria reiteró la necesidad de difundir más este programa, aprobado en la Mayor de las Antillas en febrero de 2017, y cuyo propósito esencial es crear las condiciones que viabilicen una mayor preservación y seguridad de la salud del pueblo, de manera que pueda disfrutar de más calidad de vida y bienestar.

Se asegura también la inocuidad en una cadena alimentaria, de forma sostenible y trazable, con carácter preventivo, así como garantiza la vigilancia y la inspección en todos sus eslabones en lo cual resulta imprescindible la elevación progresiva de la capacitación de productores y reguladores.

Se prevé además fortalecer y desarrollar la Red Nacional de Laboratorios de Análisis de Alimentos en la Isla y las mediciones en la cadena alimentaria, de sus procesos, productos y servicios, así como posibilitar la implementación de un programa de aseguramiento metrológico.

“La implantación de la norma NC 585:2017, elemental y necesaria, permitirá realizar una evaluación sanitaria más segura para los alimentos de consumo humano y animal, así como examinar todos los riesgos y tener en cuenta su carácter preventivo, al tiempo que será una garantía para la industria, el comercio, la exportación e importación de productos”,  señaló la directiva.

Instó la funcionaria a dar una atención especial al sector no estatal, en particular a los trabajadores por cuenta propia, donde la actividad alimentaria es una de las predominantes y es muy habitual la elaboración, manipulación y venta de comidas.

Se requiere, pues, ejercer acciones de vigilancia e inspección, al igual que se les debe dar la posibilidad de conocer bien las normativas y acudir a realizar los ensayos y evaluaciones sanitarias de sus productos y servicios.

Eficacia en la ruta alimentaria

En el país existen 4 547 normas cubanas, de estas 456 son obligatorias y 51 se refieren a alimentos. Son los Comités Técnicos de Normalización (CTN) los que las confeccionan con la conducción de la ONN, y en el país existen 24 relacionados con alimentos, entre los que sobresalen por su interés el No. 8 de Etiquetado, el 30 de Frutas y hortalizas elaboradas, el 61 de Microbiología y el 96 de Residuos de medicamentos veterinarios.

También destacan el CTN No. 31 de Jugos y néctares de frutas y hortalizas, el 59 de Aditivos alimentarios y contaminantes, el 60 de Nutrición y alimentos para regímenes especiales y el 97 de Sanidad vegetal.

Además del papel de las normas en el control que realizan las autoridades competentes para proteger la salud de los consumidores, funciona en el país el Registro Sanitario. Este consiste en un procedimiento de evaluación y control, destinado a aprobar o no un alimento, y se basa en la comprobación de las características físicas, químicas, biológicas y toxicológicas, con análisis de laboratorio para corroborar su cumplimiento de las vigentes  y la armonización de certificados sanitarios u otros emitidos en esta esfera.

Es el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología, perteneciente al Ministerio de Salud Pública, el responsable de la ejecución de ese Registro encargado de otorgar el Certificado Sanitario a todo producto nacional o de importación.

La especialista de esa institución, Virginia Leyva, disertó en el taller sobre la implementación de la norma NC 585: 2017, los contaminantes microbiológicos y los requisitos sanitarios generales.

Pierpaolo Piras, oficial de políticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), al intervenir en el encuentro precisó que hoy el trabajo de su organismo se enfoca en apoyar la mejora de todo el sistema normativo nacional, en lo relacionado con la seguridad y sostenibilidad alimentaria y la nutrición.

Al evento, efectuado en el Complejo Morro-Cabañas, asistieron funcionarios y especialistas de diferentes organismos y de los ministerios de la Agricultura, Comercio Interior, Industria Alimentaria, Salud Pública, Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Azcuba y varias universidades cubanas, entre otros.

Cuba está representada ante la Comisión del Codex Alimentario por la ONN, perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), y en todos estos años ha participado activamente en su desarrollo, en función de proteger la salud de los consumidores y asegurar la adopción de prácticas leales en el comercio alimentario global.