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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Será Cuba sede de cita gerencial sobre certificación de productos orgánicos

En el encuentro, que sesionará del 24 al 27 próximos en el Hotel Los Cactus, en Varadero, se examinarán los resultados de la gestión de la agencia certificadora Kiwa BCS para América Latina en el 2017

La  XI Reunión de Gerentes de la agencia certificadora de productos orgánicos, inocuidad de los alimentos y sistemas de gestión de calidad, Kiwa BCS para América Latina, sesionará del 24 al 27 próximos en el hotel Los Cactus, en Varadero.

Según informó Alberto Bahamonde Fernández, iwnspector general de Kiwa BCS Cuba, en el encuentro participarán representantes de ese organismo de todos los países de la región, quienes examinarán los resultados del trabajo en 2017 y las proyecciones y perspectivas para el año actual, asociadas  a los ensayos, inspección y certificación que generen confianza en los productos, procesos y sistemas empleados.

En el evento, que cada año se efectúa en una nación latinoamericana diferente,  se evaluará la situación de cada Estado en esa materia, vital para lograr el incremento de la competitividad en el mercado internacional, lo que es igual a un mayor nivel de eficiencia en las exportaciones.

La cita permitirá analizar e intercambiar sobre las propuestas y novedades de la agencia certificadora a nivel mundial, y las técnicas, métodos y tecnologías vinculadas a la inocuidad y calidad de los productos orgánicos, subrayó el especialista.

Entre las personalidades que asistirán a la reunión se encuentran Adrian Besemer y Leroy Luc Marie Arthur, ejecutivos del Grupo Kiwa; Juan Cardona, director general de Kiwa BCS para América Latina y España,  y Hansjörg Götz, gerente de Operaciones para América Latina.

Kiwa BCS es una empresa que ha certificado producciones orgánicas en la Mayor de las Antillas desde el año 2001 en múltiples cultivos, entre estos, café, cacao, miel de abejas, cítricos y frutales,  plantas medicinales e insumos orgánicos como humus de lombriz y guano de murciélago, con un elevado nivel de satisfacción de las demandas del mercado, de acuerdo con las exigencias de disímiles clientes.

En cuanto a la certificación, esa compañía internacional ha implementado en Cuba para los mercados europeos la norma 874/2007 y 889-2008; para Japón la norma JAS, al igual que la BIOSUISSE con destino al mercado de Suiza, entre otras, según señaló el experto.

También en la nación caribeña se ha aplicado la norma NOP para el mercado de Canadá y de Estados Unidos, en este último caso, como paso previo a la creación de condiciones para que los productos cubanos puedan acceder al mercado de EE.UU.

Desde hace varios años Kiwa BCS certifica de acuerdo con la norma de inocuidad de los alimentos Globalgap, las plantaciones de piña de la variedad MD-2 de la Empresa Agroindustrial Ceballos, con muy favorables resultados.

Actualmente, indicó Bahamonde Fernández, son las mieles orgánicas las que lideran este tipo de certificación en Cuba, de las cuales se certifican más de 1 000 toneladas, lo que constituye el 15 % de la producción nacional de este renglón.

Kiwa

Kiwa, constituida en 1948, es una de las principales empresas del mundo en Ensayos, Inspección y Certificación (TIC), generando confianza en los productos, procesos y sistemas de sus clientes

Su propósito es generar confianza ensayando, inspeccionando y certificando los productos, procesos, sistemas empleados por sus clientes, reforzando esas actividades con servicios tecnológicos de datos, de formación y de concesión de licencias. Ostentan una posición única y en expansión como líder de nichos de mercado en países de todo el mundo, en un creciente número de Mercados TIC. Están presentes en más de 50 países y operan desde oficinas ubicadas en 22 naciones.

En su ruta 2020 se empeñan en ser una empresa TIC de tamaño medio independiente, sólida, competitiva y atractiva, un actor global de los Top 25 en certificación, con servicios asociados de ensayo e inspección que se fortalecen con servicios de formación, tecnología y de datos.

Se esfuerzan además por ser líderes en nichos de mercado selectos y para esto cuentan con una red de oficinas que se extiende por la Unión Europea y países seleccionados, que les permite ser bien reconocidos y tener una alta reputación por sus conocimientos especializados, calidad, innovación, orientación al cliente y valor añadido.

Lo que dice la FAO

Los productos orgánicos certificados son aquellos que se producen, almacenan, elaboran, manipulan y comercializan de conformidad con especificaciones técnicas precisas (normas), y cuya certificación corre a cargo de un organismo especializado.

La agricultura orgánica es un sistema de producción que trata de utilizar al máximo los recursos naturales, dándole énfasis a la fertilidad del suelo y la actividad biológica. Al mismo tiempo, intenta minimizar el uso de los recursos no renovables, fertilizantes y plaguicidas sintéticos para proteger el medio ambiente y la salud humana. Obtener una certificación orgánica para un producto es una manera de destacar estas cualidades en el mercado y recibir por eso mayor remuneración.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) detalla que existen requisitos específicos para certificar la producción orgánica de la mayoría de los cultivos, animales, cría de peces, cría de abejas, actividades forestales y cosecha de productos silvestres.

Una de las exigencias principales para los productores está relacionada con el llamado período de transición de la finca: el productor debe utilizar métodos de producción orgánica generalmente por dos a tres años antes de que se le pueda pegar la etiqueta al producto.

Otros factores que se toman en cuenta según la FAO son la selección de semillas y materiales vegetales; el método de mejoramiento de las plantas; el mantenimiento de la fertilidad del suelo empleado y el reciclaje de materias orgánicas; el método de plantación; la conservación del agua; y el control de plagas, enfermedades y malezas. Además, Alimentación Sana detalla que se han establecido criterios sobre el uso de fertilizantes orgánicos e insumos para el control de plagas y enfermedades.

Con respecto a la producción de animales, normalmente hay requisitos sobre la sanidad de los animales, su alimentación, reproducción, condiciones de vida, transporte y procedimientos para sacrificarlos.

Asimismo, países de Europa, Estados Unidos y Japón tienen sus normas nacionales y, si los productores desean exportar a estos mercados, deben cumplir obligatoriamente los requisitos de etiquetado orgánico de los países importadores.

La selección de la agencia certificadora es muy importante: debe estar reconocida oficialmente y ser confiable para el país importador. Generalmente, las agencias certificadoras nacionales son menos costosas que las agencias internacionales, pero quizás no sean tan conocidas en algunos mercados extranjeros.

La FAO detalla que el período de transición de la finca para obtener la certificación orgánica a veces resulta costoso para el productor, ya que durante dos a tres años el producto se vende a su precio convencional, mientras tiene que cumplir con los principios de la producción orgánica. Esto significa que al inicio los costos de producción aumentan y disminuye su productividad.

A pesar de la creciente demanda de productos orgánicos en los mercados regionales de América Latina y el Caribe, la FAO sostiene que los principales destinos para los mismos son Norteamérica, Europa y Japón. Al principio, la agricultura orgánica era atractiva sobre todo para los pequeños productores, pero con el crecimiento del mercado, algunos grandes jugadores los han empezado a producir. Esto ha creado una mayor presión competitiva sobre los precios y la calidad de los productos.

La mayoría de estos reciben un precio más alto en comparación con los productos convencionales. Aunque es difícil generalizar, se espera que en un futuro esta diferencia de precio se reduzca debido a un aumento en el procesamiento orgánico de algunos productos.