Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Recibió Presidente Raúl Castro a la jefa de la diplomacia de la Unión Europea

En el encuentro constataron la marcha favorable de las relaciones y las perspectivas de desarrollo tras la reciente entrada en vigor provisional del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, recibió a la excelentísima señora Federica Mogherini, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea quien estuvo de visita  en Cuba.

En un ambiente de cordialidad, constataron la marcha favorable de las relaciones entre la Isla y la Unión Europea, así como sus perspectivas de desarrollo tras la reciente entrada en vigor provisional del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación. Además, intercambiaron sobre diversos temas de interés de la actualidad internacional.

Acompañaron a la distinguida visitante el embajador de la Unión Europea en Cuba, Alberto Navarro, y el miembro del gabinete de la Alta Representante, Servicio Europeo de Acción Exterior, Enrico Petrocelli.

Por la parte cubana estuvieron presentes los ministros de Relaciones Exteriores y de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Bruno Rodríguez Parrilla y Rodrigo Malmierca Díaz, respectivamente.

La Alta Representante, Federica Mogherini regresó a la Isla para, entre otros asuntos, explorar los diferentes sectores donde la UE puede aumentar su cooperación con Cuba y estudiar las posibilidades de extenderla donde ya existe.

La diplomática italiana recorrió parte del Centro Histórico de La Habana, donde Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, le contó sobre el Templete, el Castillo de la Real Fuerza, la Giraldilla, la Plaza de Armas, el monumento a Carlos Manuel de Céspedes, el Palacio de los Capitanes Generales, la Calle Obispo y el hotel Ambos Mundos.

El breve paseo terminó en el Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, donde  Mogherini dictó una conferencia magistral, en la que expresó que “tenía especial interés en regresar a Cuba”.

La italiana, que representa los asuntos exteriores del bloque
europeo, estuvo en marzo de 2016 en la Mayor de las Antillas para anunciar el fin del proceso de normalización de las relaciones entre la UE y Cuba, e impulsar una nueva etapa de cooperación.

Cuba y la UE establecieron relaciones en 1988, pero apenas ocho años más tarde se truncaron, la organización aprobó la ahora desaparecida “posición común” contra Cuba. Pero en 2008, el bloque adoptó otra postura hacia la Isla. Para 2016, cuando Federica Mogherini llegó por primera vez a La Habana, ya Cuba había retomado el diálogo político con 24 de los 28 estados miembros.

Luego de recordar los lazos históricos-culturales que unen a la Isla con el Viejo continente, Mogherini habló sobre el estado actual de los intercambios entre ambas partes.

Entre los ejemplos citados estuvieron el Centro de Adolescentes en La Habana Vieja y el Centro para la interpretación de las relaciones culturales Cuba-Europa, en el Palacio del Segundo Cabo, muy cerca del Colegio San Gerónimo donde se encontraba impartiendo la conferencia. Ambos lugares fueron inaugurados con la ayuda de la UE.

Sobre la cooperación conjunta dijo que el objetivo es contribuir a hacer realidad “los principios que compartimos de justicia, libertad y solidaridad”.

¿Dardos a Trump?: “Construir muros es inútil”

Mogherini lanzó varios dardos a las medidas adoptadas por la administración de Donald Trump contra Cuba y el retroceso en las relaciones bilaterales: “Sé muy bien que en estos momentos hay quien intenta aislar a Cuba, nosotros los europeos sabemos que estamos más cerca que nunca de ustedes… que Cuba y los cubanos no se han quedado solos”.

Al referirse a la necesaria conservación del medio ambiente, fue contundente al afirmar: “el cambio climático es real y la responsabilidad de remediarlo es de los seres humanos, pero solamente si actuamos unidos de forma constante”. Recordemos que Trump varias veces ha tratado con ligereza -y casi burla- este asunto global.

Y cuando profundizó sobre la escalada de tensiones a nivel internacional y las fallidas estrategias políticas, explicó: “no es el momento para demostraciones de fuerza que no conducen a ningún lugar y son en realidad una prueba de debilidad. Vivimos en un mundo difícil y debemos evitar que nuevos conflictos se sumen a los muchos que ya tenemos. Construir muros es
inútil, solamente pueden empeorar la situación. La verdadera fuerza está en el diálogo y la cooperación“.

La Vicepresidenta de la Comisión Europea se refirió a varios temas de la actualidad global, criticó el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba y describió algunos de los contextos internacionales en los que la nación caribeña y la organización europea han trabajado en conjunto.

 “Con el nuevo acuerdo de diálogo político tenemos la oportunidad de elevar nuestras relaciones a un nivel que realmente represente los estrechos lazos históricos, económicos y culturales que unen a Europa con Cuba”.

“Este acuerdo abre nuevas oportunidades para incrementar nuestro comercio, nuestras inversiones y para promover soluciones comunes a desafíos globales como las migraciones, la lucha contra el terrorismo, el desarme nuclear o el cambio climático. Un ejemplo es el nuevo programa de cooperación para fomentar la utilización de energías renovables que vamos a iniciar con Cuba, especialmente en las áreas rurales y aisladas”.

 “Incluso en los momentos más difíciles de nuestra historia común los ciudadanos europeos y cubanos nunca se han dado la espalda. Son tantas las cosas que nos unen, tantos los valores comunes, por eso sabemos bien que la mejor manera de acompañar la actualización del sistema de Cuba es con el compromiso y con el diálogo. Queremos continuar avanzando junto a Cuba y trabajar por un futuro mejor.

“Estamos trabajando para formalizar el diálogo de Cuba y Europa sobre los derechos humanos, que comenzó en el 2015. Aunque hay algunas diferencias en nuestras posturas respectivas, la apertura y la disposición para el diálogo están siempre presentes.

 “Puede que la UE y Cuba se encuentren distantes geográficamente, pero tenemos muchas cosas en común, no todas, pero sí muchas. Ambos creemos en la colaboración internacional y en la solidaridad, creemos en el poder de la mediación y del diálogo para solucionar todo tipo de litigios, creemos que la única alternativa al actual
desorden internacional es un orden mundial más cooperativo, más justo y más solidario; basado en el multilateralismo y el sistema de Naciones Unidas. Creemos que el desarrollo sostenible es el gran reto de este siglo y que la lucha contra las desigualdades en todo el mundo tienen efecto directo sobre nuestra propia seguridad. ( Fuentes: Cubadebate.cu y PL)