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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Al rescate de la historia y el patrimonio azucarero de Cuba

Noviembre se ha revelado activo para el sector azucarero cubano, entrando en la fase final preparatoria de una zafra que promete ser difícil

Noviembre se ha revelado activo para el sector azucarero cubano, entrando en la fase final preparatoria de una zafra que promete ser difícil, tras las severas afectaciones que les dejó el huracán Irma. La Asociación de Técnicos Azucareros (ATAC) escogió este mes para una de sus reuniones más importantes, la Junta Nacional de Asociados; en tanto que el Grupo Azcuba también acaba de celebrar otra de sus convocatorias de mayor interés, el Encuentro Nacional de Patrimonio Histórico Azucarero.

Este último evento en particular, que sesionó entre el 8 y 10 de noviembre, tomando como sede la Estación Provincial de Investigaciones de la Caña de Azúcar de Jovellanos, en la provincia de Matanzas, arribaba a su décimo octava edición y sirvió para volver a resumir un año de trabajo en función de seguir cumpliendo con el programa integral de rescate, conservación y divulgación de la historia y el patrimonio azucarero de Cuba, que se han trazado de conjunto varias instituciones.

Porque aunque el proyecto original de este programa fue impulsado por el propio Azcuba, con el propósito de que llegara a sumar a todas las entidades del país insertadas de una u otra manera en el empuje de la agroindustria del endulzante, posteriormente se ha venido enriqueciendo a partir del respaldo y aporte del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, el Sindicato de Trabajadores Azucareros y la ATAC, que hoy funcionan como patrocinadores de la cita anual donde se chequea y refuerza.

“A corto, mediano y largo plazos, el objetivo primordial es el de continuar investigando, dando a conocer y resaltando, mediante las vías más diversas, todo lo que tiene que ver con la rica historia que labró el azúcar en su desarrollo en Cuba, así como el enorme patrimonio en piezas, monumentos y lugares que existen asociados a esta”, destacó el especialista en comunicación institucional del Grupo Azcuba, Liobel Pérez Hernández.

Explicó asimismo que el programa ha establecido líneas de trabajo muy concretas y bien delimitadas a las que actualmente se incorporan, mediante comisiones locales, la mayoría de los entes activos que inciden en el fomento de esta rama, que destaca todavía entre las más importantes para la economía cubana.

Una de esas líneas exige que se tengan muy bien identificadas las celebraciones y conmemoraciones más significativas que se vinculan con la historia del país, y la de la actividad azucarera, en cada unidad productiva, central, batey o localidad; y al mismo tiempo se creen salas o sitiales donde esas fechas claves, y las figuras que se relacionan con ellas, puedan ser recordados de forma permanente.

El funcionario de Azcuba refirió además que el programa aboga con fuerza porque estén inventariados, protegidos y conservados todos los bienes y monumentos que se sepa cuenten con alguna categorización por su valor patrimonial, o aporten valores históricos intrínsecos para determinado centro o enclave. “De hecho, constituye uno de los temas que siempre retomamos en el encuentro anual, porque es necesario seguir laborando en la preservación de esos recursos preciosos”, puntualizó.

Como parte de este compendio, en la actualidad el sector azucarero ya tiene registradas y bajo su cuidado más de 2 000 piezas en las que se reconocen relevancias históricas y patrimoniales, y a lo largo de la isla caribeña han logrado ubicarse casi 300 sitios declarados como monumentos de importancia, según comentó el especialista.

Concluyó informando que este evento de noviembre volvió a abrir espacio a la creatividad,  partir de un concurso en el que participaron niños, jóvenes, obreros y profesionales del sector, al igual que de la cultura, quienes mostraron, desde sus perspectivas, cómo la trilogía de historia, patrimonio y azúcar ha marcado el devenir de la nación cubana.