Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Integralidad y eficacia marcan programa inversionista de la ronera Santa Cruz

La compañía concentra los esfuerzos en el montaje de una estructura en la unidad de destilería y la recuperación del agua donde se procesa la miel de purga para la producción de aguardiente fresco

Inmersa en un proceso inversionista desde hace varios años, hoy la Ronera de Santa Cruz, situada en la joven provincia de Mayabeque, ha logrado recuperar muchas de las naves de añejamiento,  la completa reparación del área de embotellado y, actualmente,  concentra los esfuerzos en la unidad de Destilería para el montaje de una estructura y la recuperación del agua donde se procesa la miel de purga para la producción de aguardiente fresco, la base de todos los rones.

Se trata de un plan de reparación integral que no solamente abarca estas labores sino que incluye las proyecciones en unos tres años y que totalizan más de 25 000 000 de pesos e implican la  rehabilitación del capital humano y la tecnología, es decir que prioriza al colectivo de trabajadores y el componente constructivo.

Por ello se programan encuentros de capacitación del personal, actividades como reconocimiento e intercambio con los jubilados  y empleados de más tiempo y experiencia en la empresa.  Es decir, no es solamente mejorar la estructura productiva y tecnológica sino lograr acentuar más el sentido de pertenencia y contribuir a que obreros, técnicos y profesionales, adquieran más calificación y competencias en su gestión.

Yahili Márquez Alpízar, especialista de Cuadros y Comunicadora de la Ronera, explicó a Opciones que el año pasado lograron sobrecumplir las metas propuestas e incluso tuvieron picos de producción elevada en el área de destilería, con cifras que sobrepasaron el 120 %, algo que hacía más de 15 años no ocurría, tanto en los resultados de un mes como en el acumulado anual.

“Cumplimos en las cantidades pactadas con nuestro principal cliente que es Havana Club International, aunque las producciones también son destinadas a otras entidades como la Unión de Bebidas y Refrescos (Ember) a la  que se le vende aguardiente y CO2, además de a la Empresa de Levaduras y Fermentos, donde se procesa la levadura seca para todo el país”, subrayó.

En cuanto a la calidad se enfrascan en el tránsito  a la norma NC -9001 de 2015 para lo cual crean condiciones hasta lograr completar ese requisito en diciembre de 2017 aunque el plazo de cumplimiento se extiende hasta 2018.

Cuentan con un Sistema Integrado de Gestión y ya hoy tienen certificados los correspondientes  a la Calidad e Inocuidad de los alimentos, y  prevén incorporar los referidos a Medioambiente, Salud y seguridad en el trabajo,  Capital humano, e Innovación como áreas priorizadas.

“Somos –dijo- una empresa certificada por la Oficina Nacional de Normalización (ONN) y la Lloyds Register, desde 2001, gracias a lo cual podemos asumir las acciones de exportación porque además de la producción interna de rones blancos, realizamos ventas al exterior de más de 25 000 litros aproximadamente con destino a Europa, sobretodo a España.”

Aclara que es Havana Club International quien se encarga de la distribución y comercialización de sus rones tanto en el país como en el resto del órbe.

Al resumir los propósitos de este amplio proceso inversionista, la joven especialista destacó que se trata en definitiva de elevar los actuales niveles de producción en la Ronera de Santa Cruz del Norte al poner incluso en explotación áreas que se mantenían paralizadas. Junto al rescate tecnológico de la fábrica realizan labores constructivas y la preparación integral del personal que conforma esa industria.

 El ron más allá de la leyenda

…más de 40 años produciendo el mejor ron cubano, así se presenta esta entidad cuyos antecedentes datan de septiembre de 1919, cuando “difundían las mezclas aromáticas del alcohol y el aguardiente de la más exquisita calidad emitida por un alambique”.

La  antigua destilería que pronto cumplirá 100 años de fundada, en muy corto período comenzó a desarrollar y a poner en el mercado, nuevas marcas de bebidas como el Aguardiente Puro de caña Santa Cruz, y el Ron Santa Cruz en sus variantes Carta Blanca, Carta Oro, Superior, Extrafino, Superfino, y el Ron Legendario.

Tras el proceso de nacionalización realizado en 1960 por la Revolución cubana triunfante un año antes, se logra para 1973 arrancar con la producción ronera, al añejarse aguardiente en sus bodegas y, a comienzos de 1976, es embotellado por primera vez en ese centro, el Ron Havana Club.

La historia continúa y ya en mayo de 1982 se inicia la fabricación de alcohol y aguardiente en una nueva destilería a la que se le anexó el  bloque energético. En noviembre de 1993 se crea la Corporación CubaRon S.A. y desde entonces la Ronera Santa Cruz es una de sus entidades.

“Hoy, de acuerdo con la misión, tenemos el encargo de producir rones, aguardiente y CO2 con vistas a satisfacer las demandas de los clientes garantizando la calidad, inocuidad, desempeño ambiental y la reducción de los riesgos laborales.”

Así afirmó Yuslán Sánchez Riera, especialista principal de Calidad de la Ronera de Santa Cruz, tras precisar que la entidad cuenta con más de 400 trabajadores, quienes en su mayoría acumulan una elevada experiencia y calificación, factores determinantes en la eficacia de las producciones.

Señaló que la Ronera está conformada por ocho Unidades Empresariales de Base (UEB), entre estas, la energética, donde se produce el vapor que permite la obtención de aguardiente y de levadura para la asociación LEFERSA y brinda además servicio de agua tratada; la de destilería (para obtener aguardiente fresco y recuperar CO2), así como la dedicada a las ventas para las entregas de las producciones terminadas a los clientes.

Otras unidades se relacionan con el mantenimiento (da respuesta a las roturas e imprevistos fabriles) y la de abastecimiento, que prioriza la entrada a la fábrica de los insumos necesarios  y atiende la actividad de transporte interno.

En el trayecto recorrido por esta empresa, se enfatiza en las seis primeras décadas de existencia (1919- 1970) cuando funcionó como un gran Combinado de Bebidas  y Licores, donde se producían  30 tipos diferentes de ron de las marcas Havana Club, Santa Cruz, Varadero, Tropicana, Isla de Cuba, Arecha y Caribbean Club, con fines exportables .

Además  solo para el consumo  nacional cuentan con el ron Exquisito y Antillano y asumen el procesamiento de los licores Havana Club.

Trascendió asimismo que  durante muchos años elaboraron pequeñas producciones de whisky con la marca Old Havana y se fabricaron tres variedades de vodka: natural, saborizados con limón y con naranja.

Entre sus principales clientes reiteró en primer lugar a la compañía Havana Club International, a las roneras del sistema corporativo, la Unión de Bebidas y Refrescos (Ember) y la entidad Gases Industriales.

Como sus proveedores esenciales destacó a las empresas del sector, a Cuba Petroleo SA (Cupet), al Grupo Azcuba que les facilita las mieles de caña y el azúcar refino, y la propia Havana Club International que les asegura los insumos para el embotellado, toda la materia seca, botellas, tapas, y cajas, entre otros. Con esta compañía que les garantiza las materias primas tienen además contratadas todas sus  producciones hasta 2030.

 

Comercialización millonaria

 

Creada en 1993, fruto de la unión entre la Corporación CubaRon y el grupo francés Pernod Ricard, Havana Club International (HCI) comercializó el año pasado más de 4 000 000 de cajas de nueve litros, lo que reportó 170 000 000 de CUC, de estos 52 000 000 en el mercado cubano.

Con crecimientos a partir del auge del turismo, este último concentra más del 28 % de las ventas de Havana Club, en tanto el 57 % corresponde a países europeos como Alemania, Italia, Francia y España. Debido a las limitaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra la Mayor de las Antillas, HCI aún no puede comercializar en Estados Unidos, el cual representa el 40 % del total de las producciones de bebidas espirituosas en el mundo.