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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Semillas nutritivas para un futuro sostenible

A propósito de que 2016 fuera declarado el Año Internacional de las Legumbres, la FAO en Cuba también mantuvo en todo este período acciones en pos de sensibilizar a la opinión pública

Como parte de las acciones por el Año Internacional de las Legumbres, el Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical Alejandro de Humboldt (Inifat) y la representación de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Cuba, realizaron un taller sobre leguminosas, en el que se propició un enriquecedor intercambio sobre la relevancia de estas plantas en la seguridad alimentaria.

El representante de la FAO en la Mayor de las Antillas, Theodor Frederich, tras recordar que en su 68º período de sesiones la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó a 2016 como el Año Internacional de las Legumbres, subrayó el papel de ese organismo, designado para facilitar la celebración en colaboración con los gobiernos, las instituciones, las organizaciones no gubernamentales y demás instancias pertinentes.

Esta proclamación tuvo entre sus propósitos esenciales sensibilizar a la opinión pública sobre las ventajas nutricionales de esos cultivos como parte de una producción agrícola sostenible encaminada a lograr la mayor seguridad alimentaria posible.

También se ofrece una oportunidad única de fomentar conexiones a lo largo de toda la cadena alimentaria para aprovechar mejor las proteínas derivadas de las legumbres, incrementar la producción mundial de las mismas, utilizar de manera más apropiada la rotación de cultivos y hacer frente a los retos que existen en el comercio.

En el taller recién efectuado en la sede del Inifat se analizaron las principales investigaciones desarrolladas en esa institución sobre las bondades de las leguminosas, la obtención de nuevas variedades, los bioestimulantes, las patologías de semilla, entre otras, además de aprovechar la ocasión para entregar textos de interés sobre esa materia.

Sobre la importancia de las leguminosas disertó Lianne Fernández Granda, quien explicó que entre unas 15 instituciones dedicadas al tema fitogenético, el Inifat es líder en el país con una labor loable en cuanto a la conservación y mantenimiento genético.

El especialista Tomás Shagarodsky profundizó sobre las principales investigaciones desarrolladas en leguminosas en la obtención de variedades, en tanto la ingeniera Marisel Ortega abundó acerca de  las pesquisas referidas a las bondades de estas en la incorporación de nitrógeno al suelo y los bioestimulantes.

Los experimentos y proyectos asociados a la postcosecha y la protección de plantas fueron temas abordados por Michely Vega y a los programas de trabajo que patrocina el instituto se refirió Amelia Capote, quien abogó por entronizar un enfoque multidisciplinario en toda la cadena de valor asociada a la producción alimentaria, que abarque incluso a la industria de envases y embalajes para que satisfaga la alta demanda nacional.

En cuanto a los principales estudios realizados sobre patología de las semillas, el experto José Fresnedas apuntó que es mucho más eficaz aplicar un tratamiento preventivo específico pues una vez empleadas las mismas pueden poner en riesgo a extensas áreas de cultivos.

Se conoció en el evento sobre las múltiples acciones para promover el uso de las leguminosas y se aprovechó la ocasión para presentar la convocatoria al III Congreso Internacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, que sesionará en abril de 2017 en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Según trascendió en América Central y el Caribe, la producción de legumbres se ha reducido considerablemente (de 4,1 % en 1991 bajó a 1, 4 % en 2011) y los frijoles son las leguminosas más importadas en esta parte del planeta, mientras que la principal exportación es de garbanzos.

En los últimos años en América del Sur el valor de las legumbres descendió más de un 50 % sobre el total de la agricultura, al mismo tiempo que se importó alrededor de un 50 % más de lo que se exportó. Brasil se sitúa entre los principales productores de legumbres, ocupando el quinto puesto a nivel mundial

Recientemente, María Helena Semedo, directora general adjunta de la FAO, hizo un llamado a la concienciación de los consumidores sobre los beneficios nutricionales y dietéticos de las legumbres -las semillas comestibles de las plantas leguminosas-,entre las que destacan especialmente las lentejas, garbanzos, caupí y muchas variedades de frijoles secos, pues-subrayó-  sigue siendo insuficiente y se deben intensificar los esfuerzos para promover su papel en los sistemas alimentarios.

“Esta toma de conciencia ha progresado gracias a las iniciativas organizadas durante el Año Internacional de las Legumbres, 2016, pero es esencial mantener el impulso”, afirmó Semedo ante los asistentes al Diálogo Global celebrado en la sede de la FAO.

Conocidas por su contenido de proteínas relativamente elevado y su especial capacidad para captar nitrógeno y fijarlo en los suelos, las legumbres también constituyen una base fértil para otros cultivos.

“Las legumbres no deben valorarse únicamente por sus cualidades, sino que deben igualmente recibir la atención que merecen en las políticas”, insistió Semedo.

Promover la producción y el consumo de legumbres puede contribuir a alcanzar los principales Objetivos de Desarrollo Sostenible -especialmente los relativos a la nutrición, la pobreza, la salud del suelo y el cambio climático- en lo que la experta de la FAO denominó un “ciclo socioeconómico virtuoso” que garantiza la seguridad alimentaria y nutricional de toda la comunidad.