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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Emplean en México y Uruguay madurador cubano de caña de azúcar

Es el FitoMas–M, un producto natural, cuyo impacto ecológico es positivo

Aplicaciones del madurador cubano de  caña de azúcar FitoMas–M en áreas de los centrales Motzorongo y Alur, de México y Uruguay, respectivamente, arrojaron resultados superiores a otros productos comerciales similares, aseguraron expertos.

En un evento técnico cubano- mexicano efectuado en La Habana, especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones de la Caña de Azúcar (Inica) dijeron que seis experimentos realizados en diversas zonas del Motzorongo ratificaron el incremento del rendimiento agrícola que posibilita ese producto y su bajo o nulo impacto ambiental y fisiológico.

Tal madurador, desarrollado por el Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar (Icidca), no causó daños fitotóxicos visibles en las variedades de ese cultivo CP72 2086, RD75 11 y Mex 69 290, las más extendidas en México.

Por otra parte, tres tratamientos mediante ese madurador en cañaverales del ingenio uruguayo, cada uno en 85 hectáreas, conducidos también por personal del Inica, aportaron mayores beneficios en comparación con otro estándar con ese fin empleado como testigo.

De acuerdo con especialistas, un madurador es una sustancia capaz de ocasionar cambios fisiológicos en la caña e inducir la acumulación de azúcares, sin afectar severamente la producción.

La mayoría de esos productos en el mundo son químicos, los cuales, no obstante sus bondades, tienen como inconveniente, al actuar por defoliación o desecación, la posibilidad de dañar la plantación y el medio ambiente.

A diferencia de estos últimos, el FitoMas–M es natural y su impacto ecológico es positivo.

Debido a su naturaleza favorece la entomofauna y la biodiversidad en general, y además suprime los riesgos de derrame y de contaminación de fuentes de agua.

Ese derivado se utilizó esta campaña en todas las empresas provinciales azucareras cubanas, en las que redujo costos de producción y aportó conjuntamente más de 22 000 toneladas de azúcar adicionales, al incrementar los indicadores evaluados, como Brix, pureza, madurez y rendimiento industrial.

La Isla produce anualmente unos cuatro millones de litros, en dos plantas, una existente en el Icidca y otra, inaugurada recientemente, en un ingenio de la zona central. (Tomado de Cubadebate)