Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Ron Mulata también es cubanía

Embotellado en origen, con una tradición de viejos maestros roneros, Mulata goza de gran aceptación y demanda en países de América, Asia y Europa

Parrandero por excelencia, jovial y solidario hasta el tuétano, al cubano no le falta, en una celebración, un trago de buen ron hecho en esta tierra; uno, en especial, lleva la magia de Oshún, deidad del panteón yoruba y producido en Villa Clara. Su nombre: Mulata.

En las afueras de la villa de San Juan de los Remedios, en el centro de la Isla, está la Ronera y Destilería Santa Fe, único lugar en el mundo donde se elabora esta bebida que invita al deleite, a través de una mestiza exótica cubierta de girasoles.

Embotellado en origen, con una tradición de viejos maestros roneros, Mulata goza de gran aceptación y demanda en países de tres continentes: América, Asia y Europa.

Del central Heriberto Duquesne, justo a un lado de la Santa Fe, le llega a la industria la materia prima necesaria para sus producciones, esto, unido a la pericia de sus trabajadores, las hacen elementos únicos y rebosantes de cubanía.

La ronera entrega más de 300 000 cajas en 13 meses, que incluyen los surtidos de Silver Dry, Palma Superior, Añejo Blanco, Carta Blanca, Añejos Reserva, cinco, siete, 12 y 15 años.

Explica Lino Luis Pérez Rodríguez, tecnólogo de la fábrica, que estas especialidades se comercializan en frontera (aeropuertos, puertos marítimos, entre otros), se destinan a la exportación y algunas se venden en territorio nacional.

Además, para el grupo Azcuba fabricamos el tipo Palma y licores de sabores diferentes, concluye. Algo es seguro: todos los surtidos propician un nivel de beneplácito sumamente alto en cualquier mercado al que lleguen, condición que los mantiene entre los preferidos por locales y foráneos.

Rosbel Benítez es ingeniero industrial y, con apenas 32 años, figura como el director en funciones de la Santa Fe. Para él los resultados son obra de la seriedad y constancia con que se labora en la ronera, desde el custodio de la garita hasta el especialista encargado de darle el toque final a la bebida.

La marca cuenta también con méritos a nivel mundial: en 2012 el Mulata 15 años obtuvo la medalla de plata durante la primera edición del Concurso de Cata de Ron, efectuado en Madrid, España, un logro que nos enorgullece, destaca Rosbel.

A esto se unen, además, las ganancias a la economía que aporta por concepto de ventas. Solo una botella de 15 años tiene un precio de 79 pesos en moneda libremente convertible, añade.

Sello de la Mayor de las Antillas y sus habitantes, Mulata se fabrica desde hace un cuarto de siglo en suelo villaclareño y a través de los años mantiene sus cualidades intactas, circunstancia que permite al paladar diferenciarlo de otras bebidas hermanas.

Quizá por ello, sea uno de los elegidos para presidir las celebraciones de los hijos de esta tierra, parranderos por excelencia, joviales y solidarios hasta el tuétano; místicos como Oshún y su mestiza exótica cubierta de girasoles. (AIN)