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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Energía mundial: ¿cuál es el futuro?

Energías alternativas, son las que mayor crecimiento han registrado en los últimos años y concentrado grandes volúmenes de inversiones

Indispensable en cualquier actividad productiva, desarrollo económico y garantía para satisfacer las necesidades de una vida digna, la energía es considerada el principal recurso con que cuenta la humanidad.

Se trata de la mayor y más importante industria en el planeta, al movilizar recursos ascendentes a seis trillones de dólares (seis millones de millones de dólares), según Naciones Unidas, la Agencia Internacional de Energía (AIE) y otros organismos especializados.

El amplio abanico de fuentes existentes, tanto las de origen fósil como las de índole renovable, son suficientes de conjunto para garantizar la demanda de electricidad de todos los seres humanos y la que requiere el desarrollo económico.

Predominio de los combustibles fósiles

Pese al notable auge de los últimos años de las fuentes renovables de energía, la humanidad vive fundamentalmente del uso de los combustibles fósiles- y lo seguirá por largo tiempo-; en el siglo XX estos se utilizaron más que en todas las centurias anteriores.

Hasta hace apenas unos 15 años pocos dudaban que en algún momento el petróleo -materia prima más comercializada en el orbe- llegaría a su cenit, es decir, que su agotamiento estaba a la vista de dos a cuatro décadas.

Sin embargo, esas estimaciones perdieron buena parte de su fundamento, tras el desarrollo de nuevas tecnologías que permiten extraer el oro negro en pozos que se consideraban vacíos luego de mucha explotación, incursionar en profundidades marítimas que antes eran casi impensables y el desarrollo de la fracturación hidráulica o fracking. Esta última, que permite extraer hidrocarburos atrapados entre rocas, ha convertido ya a Estados Unidos en un gran productor de gas y petróleo a nivel global.

La producción de petróleo creció de manera notable en las últimas décadas y actualmente se acerca a los 100 millones de barriles por día. Como consecuencia también se incrementó la capacidad mundial de refinación.

Por ejemplo, si en enero de 2001 ésta era de unos 81 millones de barriles diarios en 742 refinerías existentes entonces, actualmente se pueden procesar diariamente más de 88 millones de unidades.

El gas natural y el carbón mineral también son finitos, pero junto al hidrocarburo representan cerca de las tres cuartas partes de la energía en el mundo y tienen el inconveniente de ser las más contaminantes, de ahí que se hagan más frecuentes los llamados a reducir su uso por el impacto directo en el calentamiento global.

Según expertos, tal es la magnitud del problema y lo que de ello se deriva para el desarrollo económico, que casi todos los países crearon organizaciones destinadas a buscar la eficiencia energética y acudir más al empleo de las fuentes renovables.

La energía renovable

Las fuentes de energía renovable tienen la mayor tasa de crecimiento anual y se espera que representen la proporción más alta del total de la capacidad instalada de generación eléctrica para 2035.

Están despertando gran atractivo debido a la compatibilidad con el medio, pero su proporción en la matriz energética global es aún minoritaria al representar 22 % aproximadamente, lideradas por la hidroenergía, que asume el 79 % de la bandeja de las renovables.

Debido a esto, recientemente los expertos de los organismos internacionales prefieren considerarla aparte de ese grupo que integran la eólica, el biogás, la geotermia, la biomasa y la fotovoltaica, entre las principales de ese tipo.

Además, son las fuentes de más rápido crecimiento de la producción real de electricidad, con un aumento de 3,1 % por año.

Llamadas también energías alternativas, son las que mayor crecimiento han registrado en los últimos años y concentrado grandes volúmenes de inversiones.

Baste señalar que un informe preparado por la organización Renewable Energy Policy Network for the XXI Century (REN 21) señala que en 2013 el mundo desarrolló una capacidad récord de generación de energía de fuentes renovables, al crecer en 1 560 gigavatios.

De acuerdo con expertos de la ONU, estas son más competitivas que las fuentes fósiles en la electrificación de las zonas aisladas.

Pueden proveer a las comunidades de calefacción, alumbrado, extracción y depuración del agua dulce, servicios educativos, sistemas básicos de comunicación y atención médica, entre otros.

En general, contribuyen al desarrollo incluyente y la disminución de la pobreza energética, que afecta a más de mil millones de personas, en mayor medida en África y otras zonas del llamado Tercer Mundo. La ONU promueve este tipo de fuentes como una herramienta crucial para lograr los objetivos del desarrollo sustentable.

La energía nuclear

Según expertos, las plantas electronucleares son altamente eficientes, puesto que con un pequeño volumen de combustible pueden obtenerse inmensas cantidades de energía. Cabe destacar que una tonelada de combustible nuclear aporta la energía equivalente a dos o tres millones de toneladas de la de origen fósil.

Pese al accidente de la planta de Fukushima, Japón, en 2011, las átomo-eléctricas experimentan últimamente renovado interés en el orbe, particularmente en las naciones en desarrollo.

La cuestión medioambiental

El mundo avanza hacia una reunión crucial sobre el cambio climático, que se efectuará en París en diciembre de 2015 (COP21).

Las negociaciones se basarán  en compromisos nacionales, formalmente conocidos como Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional, fijados con el objetivo de poner al planeta en una senda sostenible.

Desde hace más de cuatro décadas se recalca, cada vez con más fuerza en los temas asociados a la contaminación, el calentamiento global, particularmente en el sentido de que el uso energético- sobre todo de los combustibles fósiles- no es compatible con los requisitos medioambientales internacionales.

El informe más actual de World Energy Outlook (Perspectivas de la energía en el mundo), trasmite la apelación de la AIE a que se haga una contribución a la COP21, de forma que se concilie el clima y las necesidades energéticas.

Sin embargo, debe señalarse que relacionado con el tema ambiental hay mucha especulación y debate, y tras este se esconden intereses económicos de las potencias industrializadas, las que más han contaminado y continúan contaminando el planeta.

Éstas con frecuencia solicitan a las del Sur -donde se concentran las mayores riquezas de materias primas, entre estas el petróleo-, que abandonen o reduzcan el uso de los combustible fósiles, mientras anuncian nuevas exploraciones, incluso en zonas tan riesgosas como el Ártico, y como buitres tras la presa, desatan guerras para apoderase del petróleo. (PL)