Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Promueven plan para salvar suelos de Centroamérica, México y el Caribe

El Taller de la Alianza Regional para Centroamérica, México y el Caribe por el Suelo analizó la implementación de acciones en Mesoamérica desde 2015 hasta 2019

Los representantes de 18 países participantes en el Taller de la Alianza Regional para Centroamérica, México y el Caribe por el Suelo llamaron la atención acerca de lo alarmante de la degradación de este vital recurso natural en el área.

El foro, realizado en el Palacio de Convenciones de La Habana, es una iniciativa de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para analizar la implementación de acciones en Mesoamérica desde 2015 hasta 2019.

La cita culminó con el establecimiento de un plan que promueve el manejo sostenible del suelo en la zona, tras apreciar su gran diversidad y potencial, así como su valor para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.

Según expertos, la degradación de los suelos en América Central, México y el Caribe es un tema alarmante para todos los países en diversas formas y con altos grados de severidad, donde el 75 por ciento de las áreas agrícolas presentan algún nivel de degradación.

Esos daños están dados especialmente por los procesos de erosión, desbalance de nutrientes, acidificación y salinidad, entre otros, que condicionan la salud del suelo y su capacidad para proveer diversos servicios ambientales, del cual depende la vida.

Ese proceso amenaza este recurso y afecta el agua en todos sus usos, el desarrollo económico, la producción agropecuaria y forestal relacionada con la seguridad alimentaria, la nutrición, la adaptación al cambio climático y el desarrollo sostenible.

Por otro lado, en la región también existen experiencias exitosas en varios países sobre el manejo sostenible del suelo que deben ser fortalecidas y expandidas a otras naciones de la zona.

El taller consolidó el plan regional de implementación que aboga por las prioridades de manejo, conservación y restauración de los suelos.

También solicitó una campaña continua de sensibilización sobre la importancia de este recurso, el establecimiento de una plataforma de educación en línea, así como el fortalecimiento de la investigación aplicada en suelos y del Sistema de Información de Suelos de Latinoamérica (Sislac), y el establecimiento de la red de laboratorios.

Se identificó la necesidad de lograr la inserción del tema del suelo como recurso estratégico para el desarrollo de la región, para que los gobiernos normen la actividad de su uso, manejo, conservación y rehabilitación.

Además, de que legislen sobre las políticas nacionales y regionales que garanticen la protección de este recurso indispensable para la vida en el planeta.

Urgió asimismo a incrementar la inversión de recursos en el manejo sostenible de suelos de la región para garantizar los compromisos nacionales de desarrollo sostenible.

El comité directivo de la Alianza para Centroamérica, México y el Caribe por el Suelo, quedó integrado por Olegario Muniz (Cuba) como presidente, Hugo Tobías (Guatemala), Daniel Lewis (Granada), Joan Morrison (Jamaica), Ramon Cardoza (México), Luis Álvarez (Honduras) y Reynaldo Mendoza (Nicaragua).

El foro subrayó la necesidad de una Convención Internacional del Suelo. "El suelo, a pesar de ser muy importante para la vida humana, no tiene una convención internacional como el clima", señaló al semanario OPCIONES el doctor Theodor Friedrich, representante de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Cuba.

La conservación y el buen uso del suelo pueden contribuir al enfrentamiento y adaptación ante el actual cambio climático provocado por el hombre, apuntó a su vez el doctor Ronald Vargas, secretario de la Alianza Mundial por el Suelo.

El experto de Bolivia resaltó la importancia de los suelos para la producción de alimentos, pues el 95 por ciento de esos productos proviene de este importante recurso.

Los suelos no son solamente imprescindibles para la agricultura, sino también para la vida en general, pues se encargan de una serie de funciones ambientales.

Es el lugar donde se reciclan todos los nutrientes, se encarga de regularizar el clima y las inundaciones, además de secuestrar en sus profundidades dióxido de carbono (CO2), uno de los gases más nocivos en el calentamiento global.

"La degradación de los suelos ocasiona la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera terrestre, y ello acelera el cambio climático con un rol negativo", advirtió el estudioso, que acotó que en el planeta el 33 por ciento de los suelos ya están totalmente degradados.

En África, comentó, un asunto complicado es la fertilidad, pues los suelos son muy pobres a causa de su antigüedad. Mientras, en el cercano Oriente el asunto es la salinidad o la sequedad de los suelos. En Centroamérica el problema mayor es la erosión.

El presidente del comité directivo de la Alianza Regional Olegario Muñiz dijo a OPCIONES que el desarrollo de un marco legal, así como de medidas de capacitación y educación de las personas forman parte de las prioridades para un uso y manejo sostenible del suelo en el área.

Son necesarios también el logro de una base de datos unificada y un sistema de información para la zona, igualmente la armonización de las técnicas de laboratorio y la obtención de una metodología con indicadores de los impactos sobre ese recurso.

Asimismo, incrementar el número y calidad de los especialistas en suelos, promover su manejo sostenible de ese recurso natural como una contribución a la seguridad alimentaria mediante su recuperación, entre otros asuntos.

En el área hay un déficit marcado de especialistas en suelos, debido en parte a que no hay un conocimiento suficiente sobre la relevancia de este medio para la humanidad.

"Tenemos que comenzar desde la niñez", dijo el experto. Los niños tienen que conocer más de la importancia del suelo mediante las prácticas y los juegos, sobre todo de su importancia para la vida, agregó.

Aunque Cuba tiene un programa nacional de manejo y conservación de suelos, y de lucha contra la desertificación y la sequía, hay conciencia del tema y existe todo un marco legal, se debe incrementar ese trabajo en todas las direcciones, señaló.

Se necesitan más alumnos en las universidades estudiando en carreras relacionadas con los suelos, pues Cuba seguirá siendo un país eminentemente agrícola. También se requieren más investigadores y doctores en ciencias que garanticen el futuro de los suelos a través de la investigación.

Dagoberto Rodríguez, director de suelos y fertilizantes del ministerio de Agricultura de Cuba, aseveró que la Alianza Mundial por el Suelo otorgó a la isla la coordinación en Mesoamérica de los temas referentes a este recurso gracias a sus resultados.

La nación caribeña, con un alto potencial de erosión debido al azote de eventos extremos como sequía y huracanes, entre otros fenómenos, introdujo un programa nacional de conservación y mejoramiento del suelo.

De acuerdo con Rodríguez en Cuba se avanza hacia un concepto superior de manejo sostenible de tierras, que significa la conservación de los suelos de manera integrada con los recursos bosque, agua y el uso de maquinaria.