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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Destacan prácticas cubanas para la gestión agropecuaria sostenible

Bases ambientales para la sostenibilidad alimentaria local, apoya la adaptación al cambio climático y favorecerá el desarrollo socio-económico continuado y sostenible local, en Cuba

La adaptación al cambio climático mediante prácticas sostenibles para la gestión agropecuaria fue destacada por especialistas cubanos y extranjeros en un taller sobre seguridad alimentaria que culminará hoy aquí, informa PL.

Los participantes debatieron un proyecto ambiental que pretende reducir las vulnerabilidades del sector agropecuario en relación con la variabilidad ambiental.

Basal (Bases ambientales para la sostenibilidad alimentaria local), apoya la adaptación al cambio climático y favorecerá el desarrollo socio-económico continuado y sostenible local, en Cuba.

"El proyecto será implementado mediante acciones piloto en tres municipios del país, seleccionados por sus diferentes características climáticas y de producción agrícola y ganadera", declaró a Prensa Latina Roberto Pérez, director de Basal.

Explicó que dichas acciones beneficiarán a los actores locales relacionados con la producción de alimentos y servirán para mostrar la eficiencia de las tareas preventivas.

A través de ellas también obtendremos información, de parte de los científicos y de los productores que tienen la experiencia, para trazar políticas de planeamiento especializadas, refirió.

"Durante cuatro años implementaremos el proyecto en Los Palacios, Güira de Melena y Jimaguayú, y tras la experiencia, propondremos una metodología para involucrar al resto de los territorios del país", precisó.

Basal es liderado por la agencia medioambiental del Ministerio cubano de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y es implementado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Enmarcado en las estrategias de desarrollo sostenible de Cuba, Basal pretende crear capacidades locales para evaluar y tomar medidas que minimicen la amenaza ambiental.

La actividad agropecuaria en Cuba está directamente afectada por el cambio climático, en particular por los intervalos de sequías y lluvias extremas, el aumento de la temperatura mínima del aire, y una mayor incidencia de plagas y enfermedades.

La agricultura cubana también sufre con el aumento del nivel del mar, que ha salinizado las aguas subterráneas y el suelo, además de inundar algunas zonas costeras.

Especialistas extranjeros reconocieron los beneficios de Basal para el incremento de la producción agrícola en Cuba, uno de los principales desafíos del proceso de actualización económica que vive esta nación caribeña.

Bárbara Pesce-Monteiro, representante del PNUD en Cuba, valoró el impacto del proyecto en la productividad del país y por ende en su seguridad alimentaria, con la posibilidad de trasladar la experiencia a otras naciones.

A su vez, Regula Babler, directora residente de la Agencia Suiza para el desarrollo y la Cooperación, destacó que Basal apuesta por las soluciones locales, para mejorar las condiciones de vida en cada territorio.

Anne Sophie Houee, agregada de la delegación de la UE en Cuba, consideró que este proyecto podría ser emblemático para la isla y señaló su elevado nivel científico y la capacidad de sus actores.