Alcanzar la soberanía alimentaria y satisfacer las necesidades nutricionales de la población, son las metas en las que la Federación de Asociaciones Culinarias de la República de Cuba (FACRC) resume el compromiso de su gestión, máxime en este año de su XXX aniversario, con el reto de lograr una cocina más saludable que permita elevar la eficiencia y calidad en la elaboración de alimentos.
En sintonía con ese propósito está la novedad de la incorporación de cuatro chefs cubanos como miembros plenos de la Academia Culinaria Francesa, quienes sobresalen por su tenacidad y calificación profesional, según afirmó Ciro Eddy Fernández Monte, presidente de la FACRC, al apuntar que ya suman 13 los integrantes de la nación caribeña en la institución gala, reconocida como la más prestigiosa escuela de cocina del mundo.
En ceremonia solemne en la sede del proyecto Artechef, en La Habana, recibieron el distintivo y el sello que los acreditan como parte de la asociación francesa, los chefs Alberto Guerra Jova y Oscar Rodríguez de la Vega, ambos de la capital, así como Cipriano Cortina Díaz y Carlos Albelo Marín, cocineros de instalaciones turísticas del balneario de Varadero, en Matanzas.
Gerard Dupont, presidente de la asociación francesa, señaló que la incorporación de estos miembros abre una nueva etapa pues contribuye a la manera de cocinar, de preparar los platos con un enfoque distinto, en lo que prime el nivel más alto posible en la elaboración de los alimentos.
Indicó que es vital para ello la selección de los productos con los cuales se confeccionarán los platos y el detalle en su cocción y presentación, lo cual redundará en beneficio de la gastronomía popular y del turismo para el país.
Dupont dijo que con la nueva incorporación, el prestigio y el respeto de la cocina cubana crece, pues no todos los países tienen una membresía tan numerosa en una Academia tan selectiva, conformada por unos 1 200 representantes en unas 47 naciones.
El primer cubano que ingresó en ese organismo hace unos 30 años fue el chef Gilberto Smith Duquesne (fallecido), conocido como el Rey de la Langosta y el Cocinero Mayor, señalado cual ejemplo a seguir para todos los integrantes de las asociaciones culinarias en la Isla y para quien Dupont tuvo palabras de elogio y respeto.
Culinaria de Calidad
Un grupo de 254 cocineros recibieron los certificados que los acreditan como chefs de Cocina Internacional, lo cual significa un reconocimiento para la culinaria en en la nación y una garantía en el mejoramiento del servicio de la gastronomía nacional, además del valioso aporte en la preparación técnica y profesional de quienes integran la organización en el país.
En correspondencia con la calidad de su labor y de la abnegada trayectoria vinculada a la actividad gastronómica, a 14 chefs se les entregó el diploma Por la Obra de Toda la Vida, en un acto en el que Oscar Rodríguez de la Vega, presidente de la Asociación Culinaria de La Habana, leyó el Juramento y el Código de Ética de la vanguardia de la cocina cubana representada en esa ceremonia.
Además de remarcar la fidelidad a los principios de la entidad y el honor de la profesión, los cocineros de la ínsula caribeña se esfuerzan hoy por impulsar el programa de desarrollo de la cultura en la mesa cubana, promover la gastronomía latinoamericana y los hábitos alimentarios más saludables.
En la preocupación por el buen comer, no pueden soslayarse los factores históricos del surgimiento de la cocina, la transculturación, los elementos autóctonos vinculados a los de identidad y desarrollo local, las influencias de tradiciones foráneas o entronizadas con el proceso de formación de la nacionalidad, como en el caso de la Mayor de las Antillas, con notable influjo de las cocinas africana y española.
Son aprovechables las experiencias en el uso de las plantas aromáticas y especias, además de rescatar tradiciones y poner en su justo lugar a productos como el cacao, símbolo de la gastronomía cubana y la oportuna compilación de platos típicos de cada zona del país.
Este año 2011 se cumplen tres décadas de la constitución de la Asociación Culinaria de la República de Cuba, la que después se denominaría Federación de Asociaciones y que hoy pertenece a la Asociación Mundial de Sociedades de Chef, la Academia Culinaria de Francia y a la Asociación de Restauradores y Gastronómicos de las Américas, lo cual aconteció el 26 de enero de 1981, en el Salón de Embajadores del Hotel Habana Libre, ante un nutrido grupo de personalidades del Estado y el Gobierno.
No obstante, su fundación estuvo enmarcada en dos momentos anteriores (1971-1972), cuando los primeros pasos para su formación fueron dados por Gilberto Smith, presidente vitalicio, quien promovió la creación desde el exterior de una asociación que fomentara los fondos exportables del país, así como facilitara la agrupación de todos los culinarios cubanos en una sola institución que diera respuesta a las apremiantes necesidades de rescatar la cocina nacional, recuperar la imagen y ética de la profesión y asegurar la superación técnica y la calificación del personal.
En este largo y arduo camino recorrido, reconocen que aún tienen que trabajar intensamente para alcanzar la calidad en la elaboración de los alimentos, en el aprovechamiento racional y óptimo de las materias primas, en la elevación de la cultura en temas de nutrición y hábitos alimentarios, los estándares y el estilo de la cocina nacional, potenciar el proyecto Artechef (restaurante escuela), así como concluir el Atlas Culinario de Cuba y sus platos típicos y tradicionales por regiones.
La Federación de Asociaciones Culinarias de la República de Cuba agrupa a todos los profesionales del país que laboran en las artes culinarias (más de 70 000 asociados) y representa la instancia superior de gobierno y administración de estas organizaciones en la Isla antillana.








