Lo más importante es que existe voluntad y disposición, expuestas en los Lineamientos recién aprobados por el VI Congreso del Partido y ya en implementación, en los que el tema de la calidad, las normas y las mediciones están presentes, como una expresión de la necesidad de reforzar esa cultura y educación, vitales para definir y actualizar el modelo económico cubano.
En ese sentido, se trata entonces de poner en manos de quienes deciden todas las herramientas posibles, y prepararse para enfrentar esos retos de una manera progresiva y razonable, según afirmó Nancy Fernández Rodríguez, directora general de la Oficina Nacional de Normalización (ONN).
Al intervenir en el VIII Simposio Internacional Metrología 2011, recién efectuado en el Palacio de Convenciones de La Habana, la ejecutiva puntualizó lo que ha significado mantener la Metrología en una nación boqueada como Cuba, y la supervivencia en las condiciones más difíciles, pues se trata de una ciencia muy costosa, ya que los instrumentos de medición, los dispositivos, patrones y la preparación del personal, requieren de cuantiosas inversiones.
Explicó que en los Lineamientos se orienta mejorar la infraestructura técnica de normalización, metrología y calidad, en correspondencia con los objetivos priorizados del país, por lo cual el reto es responder a estas exigencias para que las mediciones permitan soportar el desarrollo económico y solucionar los problemas de control que todavía subsisten, en alguna medida.
Subrayó que se trata de prepararse mejor para las inversiones y desafíos económicos y sociales, alineados con esa política aprobada por la máxima cita partidista, de una manera eficiente y progresiva.
La directiva se refirió al nuevo programa de capacitación y preparación del sector no estatal en el campo de las normas y mediciones, por lo cual se programó el primer seminario en Sancti Spíritus, esfuerzo que se extenderá paulatinamente al resto de los territorios del país.
Se trata de proporcionar a la comunidad de los recientes productores no estatales que toma auge en el país, el conocimiento de las buenas prácticas relacionadas con esta rama de la calidad, de las normas, de las mediciones, de las leyes, que significan protección para ellos mismos y, sobre todo, a los consumidores, quienes serían los más perjudicados si las mediciones no fueran seguras, precisas ni confiables.
Medir bien es una necesidad que supera cualquier gasto porque más cuesta no medir. Es un requerimiento, sobre todo de los tiempos contemporáneos, porque las mediciones hoy son muy precisas, se hacen a escalas muy pequeñas y, precisamente, la utilidad de la metrología radica en dar un gran servicio público, para las ciencias, la industria, el comercio, la salud.
En fin, preservar el control de los recursos, la garantía de las transacciones, la seguridad alimentaria, de los procesos inversionistas, la energía, las construcciones.
Aunque es poco común para los países pobres o en vías de desarrollo, en la Mayor de las Antillas se le concede alta prioridad a esta actividad, que hoy se ejerce mediante el Servicio Nacional de Metrología SENAMET, el cual implementa las regulaciones necesarias y está dotado de infraestructuras e instrumentos patrones, accesorios, personal capacitado, y disposiciones generales para su garantía.
Recientemente se inició una modesta pero novedosa inversión en 12 laboratorios móviles de metrología que muy calladamente recorren el país, y se suman al equipamiento antiguo, aún en buen estado gracias al esfuerzo del personal técnico y profesional.
A la medida de la economía
Organizado por la ONN, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y el Instituto de Investigaciones en Metrología (INIMET), el Simposio propició el intercambio de experiencias entre ejecutivos, expertos, especialistas y personal técnico, vinculados a esta materia y provenientes de 13 países.
En todos los campos del saber de esta ciencia que estudia las mediciones y sus aplicaciones, hubo profusos debates, conferencias magistrales, talleres y presentaciones, referentes a la Metrología.
La energía y los combustibles, la química, la nanometrología, el medioambiente, la salud, la educación, la industria y las técnicas nucleares, entre otras esferas, fueron asuntos examinados en el evento, que permitió evaluar la trazabilidad e incertidumbre de las mediciones y su realización con los mencionados sectores nucleares.
También se conoció sobre la creación de sistemas de medición, de patrones, estimación de la incertidumbre, la validación de técnicas analíticas, el uso de herramientas estadísticas, el control y la vigilancia de parámetros ambientales, la metrología legal en radiaciones ionizantes y los materiales de referencia para la trazabilidad en las mediciones de la rama farmacéutica.
Además, se analizó el aseguramiento metrológico en áreas como la producción agroalimentaria, la formación de los recursos humanos y la actualización de la legislación cubana en esta materia, entre otros.
Hubo reconocidas personalidades y directivos asistentes a la cita como Luis Mussio, secretario del Buró Internacional de Metrología Legal y Carlos Chanduví, representante de la ONUDI para América Latina, quien se refirió a la colaboración e intercambio de su organización con Cuba, en ramas como la biotecnología, en la que la nación caribeña cuenta con un considerable desarrollo y se amplía la cooperación en lo referente a la seguridad alimentaria.
Auspiciado por importantes firmas y empresas extranjeras proveedoras de técnicas de medición, el cónclave contó con la presencia de José Miyar Barruecos, ministro del CITMA e Ismael Clark, presidente de la Academia de Ciencias de Cuba.
El Simposio sirvió de homenaje a las celebraciones por el aniversario 150 de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, actual Academia de Ciencias de Cuba y coincidió con el Día Mundial de la Metrología, que este 20 de mayo se dedicó a las mediciones en química.








