Podría parecer un acto de magia o quizá un milagro de la vida, el hecho de que una nación pequeña e insular, bloqueada por más de cinco decenios y en vías de desarrollo, cuente con un caudal científico de primer nivel, comparable al de cualquiera de los países que marcan la pauta del avance de esa esfera en el orbe.
Cuba ha sorteado muchos contratiempos que la limitan en el acceso a tecnologías de punta. Para lograrlo, ha erigido más de 200 centros e instituciones, en su mayoría dedicadas a la investigación, la innovación, el desarrollo y comercialización de múltiples productos, en los que destacan por su alcance y repercusión para la salud humana y animal, los biotecnológicos y farmacéuticos.
Prestigian la lista vacunas como la HepB, Hib, Tetravalente y Pentavalente, la GAVAC y las nuevas formulaciones de Interferón Alfa y Gamma- además de los anticuerpos monoclonales- diagnóstico y novedosos equipos médicos como el DOCTUS-VI y el Heberprot-P para el tratamiento de úlceras del pie diabético.
Este último se cuenta como un logro del sistema de salud cubano y fue desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, el Instituto de Angiología y Cirugía Vascular y el Centro Nacional de Biopreparados (BIOCEN).
Exitosa resulta, por ejemplo, la introducción en la red asistencial de Ciudad de La Habana, de las vacunas antialérgicas VALERGEN en formulación sublingual, lograda por el BIOCEN, a lo cual se suma la CIMAvaxEGF, un tratamiento terapéutico para el cáncer de pulmón avanzado, del Centro de Inmunología Molecular con participación del Hospital Hermanos Ameijeiras.
De los medios y fuerzas con que cuenta la isla antillana para hacer ciencia se citan las más de 60 universidades con 80 centros dedicados a tiempo completo a la investigación, generación y transferencia de tecnologías de punta y un ejército laboral que actualmente en la actividad científico- tecnológica supera los 71 600 trabajadores, (el 64% son graduados de nivel superior y el 20 % de nivel medio).
Las mujeres representan el 54 % del total y el 60 % está vinculado directamente a la investigación e innovación, mientras 5 326 son investigadores categorizados y 9 002 doctores, cifras que indican un graduado universitario por cada 10 habitantes y, dentro de dos años, podrían completar el millón de egresados de la educación superior, resultado sin precedente para un país del llamado Tercer Mundo.
Los aportes abundan en todas las ramas de la ciencia y, por ilustrar, hoy ya se hace habitual que la mayoría de los centros de investigación aporten al perfeccionamiento de la tecnología para la gestión total de la eficiencia energética en el archipiélago, teniendo en cuenta la prioridad que el Estado cubano ofrece en esa materia.
Se añaden otras invenciones o tecnologías ya introducidas y reportando producciones tangibles como el incremento del STABILAK para conservar la leche fresca, las técnicas para la ceba de ganado y porcinos, los nuevos híbridos de tomate y pimiento obtenidos por el Instituto de Fruticultura Tropical y el tratamiento de aguas residuales en las empresas porcinas.
En todo este esfuerzo el común denominador es el estímulo y promoción de la sustitución de importaciones y la diversificación de las exportaciones, sin obviar que toda actividad generadora de ingresos y facilitadora de la producción de alimentos o la construcción de viviendas, entre otras, tienen la máxima prioridad.
Por ejemplo, se señalan las investigaciones en la elaboración de leche fresca esterilizada y fortificada, en sustitución de la leche en polvo, realizadas por la industria alimenticia, y la inducción de respuestas adaptativas a la sequía y salinidad mediante acondicionamiento de semillas y plántulas por métodos biológicos y químicos, del Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas.
Se innova con tecnologías de hormigones y plantas prefabricadas, (con menos consumo de cemento e impacto ambiental), por parte del Centro de Investigaciones de Materiales de la Construcción y se trabaja en la generalización de los ecomateriales para la construcción de viviendas en 50 municipios.
El Instituto Cubano de Investigación de los Derivados de la Caña de Azúcar obtiene levadura forrajera a partir de vinazas de destilación de alcohol, una solución ambiental tan beneficiosa como el uso del carbono residual en las producciones de acero en la rama sideromecánica o el empleo del ozono como agente oxidante textil para el blanqueo de fibras celulósicas por la industria Ligera e HILATEX.
Reconocidos son los estudios de cuencas hidrográficas, imprescindibles en la gran obra del trasvase Este-Oeste en las provincias orientales y los referentes al aprovechamiento racional del agua, desarrollo y validación de filtros y de un prototipo de pluviógrafo. Para garantizar biomasa en los centrales azucareros, se maneja la utilización de una máquina cortadora y cosechadora de marabú con fines energéticos; en tanto en la red de comercio interior se perfecciona la logística en almacenes de carga, desde la producción, el almacenamiento hasta el consumo final, e incluye a todo su sistema de gestión de la calidad.
BEBER DE LA SAPIENCIA LOCAL
En cuanto a los territorios, en la mayoría se avanza en proyectos y programas bien reconocidos y con gran impacto social y económico como los resultados de los estudios científicos en los municipios de la capital sobre la evaluación de suelos, calidad ambiental, vulnerabilidades ante riesgos naturales y tecnológicos, aguas marino-costeras y la capacitación a cultivadores urbanos en manejo y control agroecológico, tecnología sostenible para el manejo de nemátodos en la agricultura urbana y la generalización del uso de las Micorrizas.
Se trabaja también en la conclusión del Programa Territorial “Identidad del capitalino”, con importantes informes, análisis y recomendaciones sobre el proceso migratorio externo hacia la Ciudad de La Habana, la identidad generacional de la juventud capitalina, sus influencias y el sentido de identidad en el ambiente construido habanero.
En la Universidad de Pinar del Río se progresa en los estudios sobre la conservación de especies forestales y la prevención y preparación ciudadana ante desastres, así como varios organismos examinan nuevas formulaciones de alimento animal a partir de vinazas y deshechos industriales, mientras el SURFACEN para distrés respiratorio se aplica en su versión para adultos.
Los científicos habaneros innovan de cara al surco al aplicar de forma creadora el extensionismo agropecuario en los sectores tabacaleros, cultivos varios y ganaderos, o el fitomejoramiento participativo como estrategia complementaria y los diagnósticos de micoplasmas como garantía de los productos bio-farmacétuticos, de sueros y cultivos celulares, entre otros.
En Matanzas los esfuerzos se encaminan a la tecnología para la crianza de añojos en silvopastoreo con suplementación energética y abundan las recomendaciones sobre las zonas más favorables para la ubicación y climatización del ganado vacuno, mientras se hace común la introducción de metodologías específicas para suelos pesados en el cultivo de la caña de azúcar.
La contribución a la tecnología agrícola del cultivo de la soya en suelos pardos con carbonatos se suma a los estudios de la concepción integrada sobre el desarrollo local en la provincia de Villa Clara, que se esmera también en la introducción de medios para la alimentación de cerdos en ceba con la utilización de mieles de caña y niveles de harina de soya.
Destacado resulta el trabajo de Ciego de Avila en el sistema de gestión de información sobre temas ambientales y ecológicos, en la clasificación agroclimática y la selección de cultivares de piña para su introducción en la producción local, así como la estabilidad genética de plantas de piña provenientes de la micropropagación, ambos obtenidos en el Centro de Bioplantas del territorio. Examinan las potencialidades del árbol del neem en el control de las nematodosis gastrointestinales de ovinos, el crecimiento ceba integrado a sistemas silvopastoriles y un modelo de gestión tecnológica para la producción ovino-caprina, sin obviar el impacto social del proyecto de desarrollo endógeno del municipio avileño de Venezuela.
La universidad de Granma y el instituto Jorge Dimitrov profundizan en la metodología para enmiendas a las pérdidas en la cosecha y poscosecha del arroz, e investigan sobre la producción ovina sostenible en las condiciones del Valle del Cauto; en tanto la empresa santiaguera LABEX se especializa en la exportación de diagnosticadores y el Diccionario Básico Escolar, creado por el Centro de Lingüística Aplicada de esa provincia oriental, se utiliza en todos los centros de enseñanza del país. Es relevante en 2009, que en medio de la recuperación económica y social del municipio especial Isla de la Juventud y después de los devastadores huracanes que la azotaron fuertemente, la ciencia, la tecnología y la innovación mantienen su papel decisivo en las estrategias de desarrollo del ultramarino territorio.
Se destacan, por ejemplo, los éxitos de proyectos de cinco programas nacionales y cuatro ramales, vinculados al perfeccionamiento de los sistemas de vigilancia y peligro agrometeorológico asociado a la variabilidad y cambio climático, las investigaciones sobre agricultura urbana, frutales y rehabilitación ganadera, la utilización de energías renovables (biogás, biomasa, molinos de viento, paneles solares).
Aportes del CITMA
Son cuantiosos y muy significativos los resultados de las instituciones del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), como las producciones radio-isotópicas, realizadas por el Centro de Isótopos, de gran impacto en el sistema de salud, al igual que el desarrollo de un foto- reactor solar para el tratamiento de aguas contaminadas por fotocatálisis, ejecutado por CUBAENERGIA.
Los logros son ostensibles en entidades como el CEADEN y AENTA que han contribuido a la introducción de equipamientos en el sistema nacional de salud, entre estos, dos captadores de yodo, 10 equipos detectores de latido fetal, uno para terapia láser FISSER FS300 y la modernización tecnológica del dosímetro portátil Dozón.
Apuran la terminación del Mapa de alerta en su versión 2, que incluye los escenarios de peligro y vulnerabilidad de la zona costera cubana por el ascenso del nivel medio del mar, debido al cambio climático, para los años 2050 y 2100.
Este resultado se alcanza con un alto nivel de integración en el desarrollo de tales y urgentes investigaciones, con la participación de 300 especialistas de 12 instituciones, lideradas por la Agencia de Medio Ambiente, enfrascada además en el desarrollo de estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo de inundaciones por intensas lluvias, penetraciones costeras, afectaciones por fuertes vientos, deslizamientos, sequías, sismos y peligros tecnológicos.
La coordinada acción científica en el año 2009 se evidenció en la culminación del proceso GEOCUBA, evaluación del medio ambiente cubano, en el que intervinieron 130 especialistas de más de 70 instituciones del país, entre otros proyectos que privilegian el cuidado de la naturaleza.
En ese sentido, hubo recomendaciones para el manejo costero; la eliminación del bromuro de metilo en diferentes instalaciones agrícolas; la caracterización de compuestos a partir de algas marinas con fines de suplementos nutricionales, biomédicos y biodegradador de petróleo y fenoles; la actualización del inventario de gases efecto invernadero; la elaboración del atlas de surgencia debido a los ciclones tropicales, entre otros.
De muy relevante califican la sistematización de los estudios de los últimos 20 años sobre el impacto del período especial en las diferentes esferas de la sociedad cubana, realizada por el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), el cual asumió también el análisis exploratorio del estado social en los asentamientos enclavados en territorios del Plan Turquino y la formación de actores sociales para la prevención de la violencia de género en las familias.
En el año que recién concluyó se completó la Biblioteca virtual del Instituto de Filosofía del CITMA, referencia para todo el país, y el Centro de Desarrollo Local obtuvo resultados favorables en la capacitación de actores en más 20 municipios involucrados en la aplicación de innovaciones para el mejoramiento de la calidad de vida de sus pobladores y del desempeño económico y social.
Actualmente se perfecciona el Patrón Nacional de resistencia eléctrica de la República de Cuba, por parte del Instituto de Metrología (INIMET) y la Oficina Nacional de Normalización (ONN); mientras, el Instituto de Literatura y Lingüística del CITMA, logró reconstruir, a partir de una visión marxista-leninista y basado en fuentes primarias y secundarias, muchas veces inéditas, todo el proceso, evolución y desarrollo de la literatura insular.
La consumada obra “Historia de la Literatura Cubana”, consta de tres volúmenes: La Colonia (1609-1898), La República, (1899-1958) y La Revolución ( 1959-1999), que por su valor, alcance y repercusión nacional e internacional, es una fuente de obligada consulta para profesores, investigadores, estudiantes y, en general, para todos los interesados en conocer el desarrollo de esa materia.








