Martes
02 de Junio  2026 

Desechables quirúrgicos de calidad

Los produce una cooperativa de Caracas con ayuda del Estado Bolivariano


Sábado 07 de Mayo de 2005 | 12:00:00 AM 

Autor

Amado de la Rosa Labrada

Con buenas perspectivas de negocios concluyó su visita a Cuba la Cooperativa de Confecciones Zamar RL (quirúrgicos desechables), tras participar en la muestra de productos venezolanos en ExpoCuba, en ocasión de la primera reunión de ambas naciones en La Habana para la aplicación de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).

“Se propone suministrar desechables quirúrgicos a entidades importadoras del sector cubano de la Salud, que los destinarán a los salones de operaciones en los hospitales de toda la Isla. Esos materiales tienen ya gran demanda en instituciones del Ministerio de Desarrollo Social y también en clínicas privadas venezolanas, que hasta ahora lo importaban en un 95%, a pesar de que la materia prima fundamental proviene del petróleo”, según Rafael Zava, presidente de esta cooperativa de Caracas.

Muchas de esas entidades, destacó, tras comprobar la calidad de los nuevos desechables Zamar, se han decidido por estos, lo que demuestra el avance cualitativo que cumple con las rigurosas normas de esterilización, establecidas para este tipo de confección médica (con tecnología de última generación), y denunció que en su país no siempre ocurre así, porque muchas empresas entregan los productos a clínicas y hospitales sin la asepsia requerida.

Aseguró que la participación de Zamar RL en el mercado cubano les permitirá poner en manos de los profesionales de la salud un producto de buena calidad y muy económico, y además contribuirá a elevar las posibilidades de empleo, como lo promueve la Ley de Cooperativa de la nación sudamericana, integración productiva que recibe el apoyo financiero del Banco Industrial de Venezuela, con lo cual garantizan la adquisición de la materia prima.

José Federico Márquez, vicepresidente de la entidad, explicó que fabrican principalmente material médico-quirúrgico desechable tales como campos quirúrgicos, forros de camillas, monos de cirujanos (batas) y de pacientes (ropones); tapabocas, gorros, cubrezapatos y otros, cuya calidad van mejorando a partir de los estudios que realizan sobre la producción y recogiendo las opiniones de los propios clientes.

“Se trata, dijo, de una oferta comercial, a muy bajo precio, que también nos proponemos extender a todas aquellas comunidades que se irán incorporando a esta Alternativa Bolivariana de cooperación mutua, incluso llegar a producir también aquí, para crear nuevos empleos, tanto en Venezuela como en Cuba, para que cuando los necesiten en los hospitales cubanos no tengan que pedirlos a los fabricantes venezolanos, porque los tienen también La Habana”.

La cooperativa Zamar, creada hace tres años y medio y luego de una etapa de estudios, se consolida rápidamente con la ayuda del Estado y podrá convertirse pronto en otro buen exponente de la integración bolivariana, que en opinión de Federico Márquez “fortalecerá el intercambio comercial y tecnológico entre nuestros dos países, porque podremos traer la materia prima ya cortada y confeccionar en Cuba los desechables mediante el empleo de máquinas modernas”.

OLLAS DE ALUMINIO Y COCINAS ELeCTRICAS

También se sintió muy contento de su primera visita a la capital cubana, el productor venezolano Eduardo Rosales, director de la Empresa MAZ-Motor’s, porque “hay un buen espacio en este mercado para introducir nuestras ollas de aluminio”.

Explicó que su entidad de la industria metal mecánica, inicialmente dedicada a la construcción de autobuses para el transporte público, se ha transformado en fábrica de ollas de aluminio (desde 30 hasta 120 litros), fregaderos industriales, domésticos (de acero inoxidable), ollas de presión y eléctricas (tres modelos), con consumo de electricidad que van desde 500 hasta 600 vatios. Precisó que en el caso de las cocinas de 600 vatios, por contar con una base de porcelana, se calientan más rápido que cualquier otra, lo cual les permite trabajar desconectadas más tiempo, manteniendo una temperatura aceptable, factores que propician una mayor economía.

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