Alass, iniciado en 2019 y con fecha de cierre en 2025, tiene tres fases de implementación: actualización de los programas/planes territoriales para el autoabastecimiento municipal, fortalecimiento de las capacidades productivas locales y medición y divulgación de los impactos logrados. Autor: Raquel Sierra Publicado: 01/06/2022 | 02:07 pm
Construcción participativa del diagnóstico, formulación de intervenciones específicas para incrementar renglones que respondan a la reducción de brechas nutricionales, promoción de empleo femenino y juvenil, son enfoques que defiende y practica el proyecto Autoabastecimiento Local para una Alimentación Sostenible y Sana (Alass).
Esta iniciativa, que forma parte del programa Apoyo estratégico a la seguridad alimentaria sostenible en Cuba, tiene como objetivo desarrollar sistemas sostenibles y resilientes que aseguren el suministro de alimentos locales, inocuos sanos y diversificados y contribuyan al autoabastecimiento alimentario local en seis municipios seleccionados en las centrales provincias de Villa Clara y Sancti Spíritus.
Alass, iniciado en 2019 y con fecha de cierre en 2025, tiene tres fases de implementación: actualización de los programas/planes territoriales para el autoabastecimiento municipal, fortalecimiento de las capacidades productivas locales y medición y divulgación de los impactos logrados.
De acuerdo con Yuliet Valdés Infante-Herrero, investigadora titular del Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical y coordinadora del equipo técnico nacional, Alass es uno de los tres proyectos del programa país Apoyo a la soberanía alimentaria y seguridad alimentaria, financiado por la Unión Europea.
Recientemente, Alass, que se implementa con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD), realizó un taller de cierre y socialización de su primera fase, que comprendió el diagnóstico de la situación del autoabastecimiento alimentario municipal en los seis municipios donde trabajan: Remedios, Placetas y Santa Clara, en la provincia de Villa Clara, y Sancti Spíritus, Yaguajay y Taguasco, en Sancti Spíritus.
En acción
Como resultado de los análisis que involucraron a todas las entidades locales relacionadas con la alimentación, se seleccionaron las cadenas de ganado menor; la de frutas y hortalizas para cinco de los seis territorios y la cadena de viandas, en el caso específico de Sancti Spíritus.
Según explicó la coordinadora, el diagnóstico de las capacidades locales posibilitó identificar las líneas estratégicas para ejecutar intervenciones y seleccionar cadenas productivas, de manera que puedan reducirse las brechas y acercarse progresivamente al plan operativo de 30 libras de productos agrícolas y cinco kilogramos de fuente de proteína de origen animal.
El proyecto dispone de cuatro millones de euros para cada una de las dos provincias y el diagnóstico posibilitó determinar qué presupuesto se asignaría a cada cadena y municipio, en función de incidir en la producción, mediante la asignación de recursos y la correspondiente capacitación.
Además del enfoque nutricional, el proyecto tiene otras dimensiones: la infraestructura productiva para dar respuesta a la producción de alimentos también desde el acopio, la transformación, el beneficio, la comercialización, la prestación de servicio, la producción de insumos, los recursos naturales suelo, agua y energía, la inocuidad y el cambio climático, “porque estas dos provincias en los últimos años han incrementado su vulnerabilidad al cambio climático.
“No es solo producir, sino que tenga calidad y no descuidar el tema de las pérdidas y del aprovechamiento de los desechos, la equidad y la inclusión social, sobre todo para la incorporación de la mujer al sector agropecuario, como fuerza que está disponible en los territorios, así como de las y los jóvenes para garantizar un relevo generacional, teniendo en cuenta que son territorios, en su mayoría, con más del 20 % de su población con 60 años y más. Esas son otras de las dimensiones que también se trabajaron en este enfoque integral”, destacó.
Los beneficiarios dicen…
Abel González López, productor de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) José Martí, del municipio Remedios, será beneficiado por Alass con una casa de posturas, un sistema de riego y una casa de tapado para la producción de hortalizas.
“La finca se llama Colón, de 10 hectáreas y media, todas sembradas: cinco con frutales y las otras, dedicadas a hortalizas y granos. Esos recursos serán de gran beneficio, indudablemente, la producción se incrementará más de cuatro o cinco veces”, dijo.
De acuerdo con Alexander Vázquez, director de la Unidad Empresarial de Base de ganado menor de Villa Clara, se han identificado alrededor de 948 productores y hemos trabajado en tres grupos, en dependencia de la cantidad de animales.
“El proyecto ha aportado recursos e insumos necesarios para aumentar la producción: alambre para las cercas, techos, entre otros y se ha logrado una integración muy fuerte en el territorio y mediante la empresa se le han construido tarimas a los productores con el objetivo de que los animales tengan un mejor bienestar", dijo.
Según explicó, se ha trabajado en las tres especies: ovinos, caprinos y cunícula. Ya en estos momentos se ven los resultados de estos productores y, como empresa, ya hemos cumplido el plan del año, somos una empresa con utilidades y eso se debe, sobre todo, a la integración que hemos tenido entre el proyecto, otros factores del territorio y los productores.
Según Celso Alberto Quintero Portal, presidente de la CCS René Rodríguez Barrera, del Consejo Popular Obdulio Morales, ubicado en el municipio de Yaguajay, “gracias al proyecto, tenemos el ciclo cerrado, es decir, los productores míos no contratan nada con el Estado ni la empresa de acopio, todo lo hacen con la cooperativa”.
“Tenemos un punto de venta y el excedente va a la minindustria –que se está mejorando con el proyecto-, antes eso se perdía porque esa producción no tenía un destino. Una problemática era que como producimos en secano, todo el mundo siembra y cosecha a la vez,el proyecto nos abrió los ojos e incorporamos las viandas y hoy podemos convertir los excedentes en alimento animal. Pero, los primero que nos aportó fue la capacitación, pues estábamos haciendo acciones que nos enseñaron a dirigir el trabajo y que no se nos pierda nada en el campo”, dijo.
Hacia el 2025
En Villa Clara, a partir de darle solución a las problemáticas detectadas en las cadenas: ausencia de material genético fresco, insumos, centros de sacrificio para el desarrollo de las especies de ganado menos, baja capacidad instalada para la producción de material de propagación, deficiente e inadecuadas tecnologías para la producción, transformación, cadenas de frío, entre los resultados esperados están el fortalecimiento a 40 entidades locales y 39 517 personas que se beneficiarían con alimentos nutritivos, sanos e inocuos, obtenidos localmente.
En el caso de los municipios Sancti Spíritus, Yaguajay y Taguasco, en Sancti Spíritus, deberán ser beneficiados 63 entidades, de ellas 39 cooperativas, 22 Unidades Empresariales de Base y dos Unidades Científico-Tecnológicas de Base (UCTB), así como 68 183 personas.
A este encuentro de cierre de la primera fase del proyecto, junto a los representantes de los municipios y provincias involucrados asistieron invitados de provincias como La Habana (Guanabacoa), Mayabeque y Guantánamo, entre otros, así como del Empresa de Ganado Menor (Egame) y el Ministerio de la Agricultura.
Entre los aprendizajes compartidos se encuentran la necesidad de abordar el autoabastecimiento alimentario municipal con una mirada interseccional, dando prioridad al enfoque nutricional, la imprescindible articulación de los actores locales bajo el liderazgo del gobierno municipios, y que los compromisos deben priorizarse y conciliarse con los del balance nacional y territorial.
Según destacó Elizabeth Peña Turruellas, directora nacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, este proyecto comenzó antes de tener una Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional y a partir de su aprobación, el proyecto puede aliarse a las comisiones que establece esta nueva regulación para marchar hacia el objetivo común en función de la protección del derecho de toda persona a una alimentación sana y adecuada.








