El programa sectorial incluye la elevación de las capacidades de las mediciones, de ensayos, calibración e inspecciones acreditadas en ramas priorizadas. Autor: Internet Publicado: 09/03/2022 | 03:00 pm
Con la presentación en enero último del Programa Sectorial de Ciencia, Tecnología e Innovación para la Normalización, Metrología, Calidad y Acreditación, quedó abierta la posibilidad en el país de participar con proyectos comprendidos en el período 2022- 2026, dirigidos a fortalecer esas actividades en el ámbito socioeconómico nacional y en el comercio internacional de productos y servicios.
Al hacer el llamado, la Oficina Nacional de Normalización (ONN) detalló las características del programa y sus objetivos generales y específicos, en particular la invitación a que la comunidad científica proponga proyectos de pertinencia científico-tecnológica y económico-financiera, cuya duración no exceda los tres años.
Sobre la convocatoria, abierta hasta el 30 de abril de 2022, Nancy Fernández Rodríguez, directora general de la ONN señaló que se prevé con este programa concretar los elementos de innovación, buenas prácticas y requisitos técnicos que potencien la competitividad de los productos y servicios de nuestro país.
En cuanto a la ejecución del programa, subrayó que los resultados podrían significar grandes contribuciones a las modificaciones tecnológicas de una variedad de sectores, y aportar a la capacidad de integrarse rápidamente a la economía de los bienes y servicios de la nación.
El lanzamiento de la convocatoria tuvo lugar en el acto por el Día de la Ciencia cubana, efectuado en el capitalino hotel Tryp Habana Libre, con la asistencia de una representación de directivos y especialistas de todo el sistema de normalización, metrología, calidad y acreditación.
Se conoció además que mediante este programa se prevén enriquecer las normas técnicas y el fondo patrimonial, así como añadir facilidades a la instalación de tecnologías, que perfeccionen el escenario cubano de cara al mercado internacional y en función de la satisfacción de la población, entre otras metas y motivaciones.
El Centro de Gestión y Desarrollo de la Calidad (CGDC), perteneciente a la ONN, es la entidad ejecutora del programa, y a la que se deben presentar los proyectos, cuya aceptación se informará a partir del 30 de mayo próximo, según se explicó en el encuentro, donde se especificó la importancia de que cada propuesta, además de tener un carácter multi y transdisciplinario, cuente con una favorable probabilidad de aplicación e impactos de sus resultados.
El Grupo de expertos que determina la pertinencia de los proyectos e iniciativas que se presenten lo integran varios organismos e instituciones, entre estos, los ministerios de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma); el de Educación Superior (MES); el de Comercio Interior (Mincin); el de Energía y Minas (Minem); de la Construcción (Micons); el de Industrias (Mindus); el de Salud Pública (Minsap); de Agricultura (Minag); así como el Grupo empresarial BioCubaFarma y la Academia de Ciencias de Cuba.
Potencialidades del Programa
Nuria Dávila Fernández, directora del CGDC, al hacer la presentación de la convocatoria al Programa, enumeró varios de sus objetivos, entre estos, la posibilidad de proponer metodologías que impulsen el desarrollo de normas técnicas y buenas prácticas aplicables a sectores priorizados de la sociedad y la economía, así como la elaboración de estrategias de formación técnica y profesional para directivos, funcionarios y especialistas que desarrollen esas actividades.
Enfatizó en la promoción de toda la base normativa y reglamentaria que demandan los sectores priorizados para el avance de la economía, sustentados en los adelantos de la tecnología y la innovación; y llamó a potenciar las cadenas de valor con enfoque de riesgos de los principales rubros exportables para convertirlas en elementos de dirección y gestión empresarial, según las prioridades ya identificadas por el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex).
Instó la directiva a desarrollar técnicas de innovación específicas para el acceso, la participación y el uso de las normas, que agilicen los mecanismos de consulta, la gestión de la evaluación de la conformidad de los órganos evaluadores y entes de inspección, además de exhortar al desarrollo de tecnologías y patrones de medición que contribuyan a la soberanía tecnológica del país en ese campo.
Dávila Fernández insistió en la necesidad de implantar los nuevos esquemas de certificación de la calidad de productos y servicios, priorizando los que constituyen rubros exportables o se emplean en la sustitución de importaciones, además de impulsar los mecanismos de soporte para las bases científico-tecnológicas y documentales, con vistas a la acreditación de los laboratorios de ensayo y de calibración, de acuerdo con los fundamentos internacionales.
Entre los principales resultados que se plantean, señaló la oportunidad de contar con una base normativa robusta y actualizada en todos los sectores, incrementando la participación y el consenso entre las partes interesadas pertinentes y las competencias en materia de normalización, metrología, calidad y acreditación, en directivos, funcionarios y especialistas, además de elevar la cultura en esta materia tanto en la población como en todos los sectores de la economía.
Otro logro previsible es la incorporación de estas actividades en el programa para la Informatización de la sociedad cubana, la elevación de las capacidades de las mediciones, de ensayos, calibración e inspecciones acreditadas en las ramas priorizadas; la ampliación de los servicios de certificación a nuevos esquemas del comercio y las exportaciones para mercados internacionales, y el diseño de las cadenas de valor en los principales fondos exportables y productos y servicios de desarrollo local de interés social y económico.








