Autor: Jorge Camarero Leiva Publicado: 21/06/2021 | 09:42 pm
No queda de otra. Ahora las entidades están obligadas, por decreto, a desempolvar los miles de productos que hoy duermen el sueño eterno en almacenes de todo el país. Pero la fuerza de la ley en este tema no es precisamente lo más innovador. La novedad consiste en incluir en la metodología del plan de 2018 la rotación de los inventarios entre los indicadores directivos medibles al sector empresarial del país.
El vicetitular del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), René Hernández, refirió que para este año se debe incorporar con mayor énfasis el empleo de estos recursos pues en el propio Decreto 315/2013 del Consejo de Ministros (y sus resoluciones complementarias), se puntualiza que los inventarios deben constituirse en fuente del plan.
Es ese documento el que aprueba el reglamento para el tratamiento y la gestión de inventarios, específicamente de lento movimiento y ociosos, de conjunto con las resoluciones complementarias 301/2013 del Ministerio de Comercio Interior (Mincin) y la 386/2013 del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP).
No son pocos los escollos que encuentran tanto las unidades presupuestadas como el empresariado para aplicar lo dispuesto en esta actividad, y uno de los más comunes se relaciona, por ejemplo, con la transferencia directamente de un producto a la cuenta de lento u ocioso sin que medie un análisis cualitativo. Por lo general deciden al respecto de acuerdo con el tiempo pactado en vez de considerar en primer lugar el valor de uso, es decir utilitario de ese objeto.
En los últimos años se mantiene la tendencia creciente de la cifra de inventarios en el país y, por ejemplo, en 2016, el monto superó los 24 700 millones de pesos, y alrededor del 30 % resultó ser producción terminada y mercancía lista para la venta.
No obstante la ingente labor en este frente, aún no se logran resultados considerables. Y se citan entre los elementos que inciden negativamente en la gestión de los inventarios, la ineficiente rotación de los artículos, fallas en los ciclos de reaprovisionamiento de las empresas y el desconocimiento de las buenas prácticas asociadas a la actividad de almacenamiento.
En el rosario de calamidades en este tema tan peliagudo que repercute en un abultado inventario o en la suma in crescendo de cuentas por pagar, se señalan otras deficiencias que influyen como la baja rotación de los artículos, las limitaciones en la infraestructura tecnológica y en las capacidades de transportación, además de la calificación de los empleados vinculados a este proceso que implica toda una cadena de suministros.
También se incluyen en la lista de deficiencias, las compras excesivas, las fallas en el control interno y en la gestión para movilizar los inventarios, así como en la decisión del destino final de los mismos, además de los cambios tecnológicos y las presiones que ejerce la necesidad de ejecutar el presupuesto asignado.
El Decreto 315 del Consejo de Ministros precisa que en la economía nacional ocurren acumulaciones de inventarios de bienes y consumo, intermedios y de capital que exceden las necesidades reales de las empresas o que no tienen una adecuada utilización, por lo que resulta necesario regular la gestión de estos inventarios, clasificados como de lento movimiento y ociosos, y establecer las vías para minimizar o asegurar su más rápida liquidación por los efectos negativos que provocan para la economía empresarial y del país.
Las inmovilizaciones innecesarias de recursos materiales y financieros señalan otra dificultad: la no utilización del Clasificador de Productos de Cuba, pues al no estar codificados de acuerdo con lo establecido por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), resulta complejo llevar un registro sobre las existencias y tipos de mercancía.
Desde hace un tiempo se realizan expo-ferias para dar cauce a esos inventarios en las que se comercializan los productos ociosos o de lento movimiento entre las entidades del mismo sector o sistema empresarial y después se venden a terceros y a particulares.
Esas son facilidades que permiten a las empresas expender sus artículos ociosos y de lento movimiento a personas jurídicas, además de establecer una red minorista (tiendas, áreas y departamentos en cada territorio) para su comercialización, en caso de agotarse las gestiones para la venta de forma mayorista.
Esta modalidad ha permitido reducir el valor de los registros contables de estos inventarios pero de acuerdo con los volúmenes de productos que persisten, aún no se aprovechan al máximo todas esas posibilidades.
De la mano de Cedipad
La Empresa Comercializadora de Tecnologías de la Información (Cedipad), es una entidad especializada del Mincin, que se encarga a nivel nacional de brindar servicios de gestión para la comercialización mayorista de los productos ociosos y de lento movimiento, elabora y ofrece aplicaciones informáticas, y expende medios técnicos de computación, accesorios e insumos informáticos, además de contar con servicios de internet, correo electrónico y transmisión de datos.
Con la misión de gestionar y comercializar servicios informáticos y movilizar los bienes de movimiento lento y ociosos de la economía del país, esa entidad contribuye a reducir sus altos niveles de acumulación y las cuantiosas pérdidas que esto implica para la economía nacional.
Al respecto, Edelys Domínguez Lima, jefa de la Unidad Básica de Gestión de Inventarios de Cedipad, explicó a Opciones que los organismos tienen la oportunidad de establecer un contrato para gestionar sus inventarios, con esta empresa en su sede central en La Habana y en el resto de las provincias, con las mayoristas universales.
A partir de este servicio se derivan otros en los cuales también se involucran actividades como la gestión de inventarios para su venta minorista y mayorista, asesorías y consultorías, servicios de recodificación, gestión de inventarios para la exportación, y la certificación de productos no comercializables.
Cedipad, con las miras puestas en liderar la informatización para el sistema de comercio interior y en la gestión de comercialización de bienes de lento movimiento y ociosos, cuenta con otra unidad básica.
La dedicada a la informática ofrece sus servicios a partir de tres grupos de trabajo especializados, el primero dirigido al desarrollo de aplicaciones, a impartir cursos generales de software, reinstalación y actualización de versiones del sistema Versat Sarasola, elaboración de planes de seguridad informática.
El otro grupo de redes y comunicación brinda servicios de correo corporativo nacional, navegación nacional e internacional, servicios de conectividad arrendada, montaje de red por punto, instalación y configuración de servidores de correo, configuración de cuentas de correo y navegación, hosting de páginas web, salvas de información, cursos de administración de redes y clientes ligeros.
Cuentan con soporte técnico que incluye reparaciones de equipos informáticos, servicios de mantenimiento, defectación de equipos y bajas técnicas.
La directiva se refirió a Cilmo, una aplicación web única de su tipo en el país, diseñada para facilitar la comercialización de productos de lento movimiento u ociosos de las empresas, gestionada por Cedipad y visible desde 2014 en la red de redes.
Ese es otro medio que contribuye a reducir los altos niveles de acumulación de bienes que por años ha provocado cuantiosas pérdidas a la economía nacional al promover mercancías inmovilizadas en almacenes.
“Se trata -dijo Domínguez- de ofrecer a posibles compradores mercancías que no se encuentran con facilidad a precios óptimos y, a los vendedores, la oportunidad de promocionar toda su gama de inventarios sin costo alguno hasta efectuada la comercialización”.
Este sitio web con alcance internacional, es una interfaz atractiva con una distribución adecuada y está organizado por categorías que van desde electrónica, mecánica, útiles y herramientas, medios de medición, informática y ferretería, hasta confecciones y misceláneas.
Como una alternativa plus ultra en la gestión de inventarios de lento movimiento u ociosos lo califican tanto las personas naturales o jurídicas que encuentran en Cilmo una vía para comprar de forma ágil y a precios factibles, pues quienes se publicitan muestran una descripción del producto, su unidad de medida y otros datos de interés.
El propósito es que Cilmo actúe como una tienda virtual donde puedan visibilizarse todos aquellos bienes inmovilizados en entidades del país, y que pudieran ser útiles para otras. Claro está, para acceder a este sitio web, las empresas deben haber agotado todos los mecanismos posibles para liquidar sus inventarios de lento movimiento y ociosos.








