Autor: Abel Rojas Barallobre Publicado: 21/06/2021 | 09:31 pm
Una obra hidráulica como el Dique Sur bien podría clasificar entre los monumentos a la preservación medioambiental de gran envergadura en Cuba.
Y ahora que recién concluyó su rehabilitación, vale la pena hacer un recuento de la proeza de completar en apenas cinco meses los trabajos en función de impedir la penetración del mar y la salinización de las aguas subterráneas, regular el escurrimiento de los flujos superficiales hacia la costa e interrumpir parcialmente el flujo subterráneo de la intrusión salina.
Con esas vitales funciones se reconoce esa construcción que se extiende desde el Surgidero de Batabanó en Mayabeque hasta la Playa Majana, en Artemisa, de aproximadamente 51,7 kilómetros de largo; entre siete y ocho metros de ancho de corona; una altura promedio de dos metros sobre el nivel del mar, 39 badenes y una capacidad de 45 millones de metros cúbicos de agua en un espacio de 13 000 hectáreas.
Su grandeza radica en la significación que tiene para el abastecimiento de agua a la zona y a la capital del país. Pero, la urgencia de su restauración se debió tanto al deterioro del dique como a la necesidad de detener los efectos del cambio climático, que impone cada vez más retos a la seguridad y conservación de un recurso natural tan insuficiente y finito.
En un recorrido de la prensa por la obra (organizado por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos -INRH-), horas antes de declarar culminada su restauración, los directivos y trabajadores protagonistas de la hazaña reconocieron la complejidad de cada tarea, desde los apuntes topográficos, la cimentación, compactación, la apertura de los caminos de acceso, los frentes de cantera y el desbroce de terraplenes, el acarreo de materiales desde las canteras y las pruebas de calidad de los mismos, entre otras acciones asumidas con mucho rigor y eficiencia.
Concebida para 30 meses, la ejecución actual se realizó en apenas cinco y esta valorada en 15 400 000 pesos. Una proeza laboral cuyos actores integraron varias brigadas pertenecientes a las empresas de Rehabilitación de Obras Hidráulicas Occidente, Aprovechamiento Hidráulico y Construcción y Montaje de Pinar del Río, Desmonte y Construcción del Ministerio de la Agricultura, y la de Construcción Integral de la provincia de Mayabeque.
“Consagración y mucho esfuerzo se resumen en este Dique, todos los obreros han dado su mejor aporte para llegar hasta aquí”, afirmó Juan José Machín, uno de los jefes de brigadas que intercambiaron con los periodistas y visitantes. Se sumaron a dar su opinión los constructores Camilo Crespo y José Luis Jaime Barbosa, durante el recorrido por el primer tramo, donde el ingeniero civil y director de ese grupo, Oscar Román Martínez, hizo una detallada explicación de cada una de las labores.
Rubén Santos Armenteros, director de la UEB (Unidad Empresarial de Base) de Aprovechamiento Hidráulico precisó los pasos de las tareas de recuperación de esa importante franja costera, que abarca a una de las zonas agrícolas más fértiles del país y sirve de sustento a la población del lugar y de La Habana. Allí radica además el Acueducto Cuenca Sur, uno de los primordiales en el abasto del vital líquido a la capital cubana.
Todos coincidieron en la majestuosidad de este proyecto cuyo rescate requirió el esfuerzo mancomunado de equipos de trabajo de varias provincias, enfrascadas en devolverle al Dique sus parámetros originales de diseño y una elevada funcionalidad para lograr el mayor control en la salida del agua.
En cuanto a las acciones que restan, aunque esta obra por su dimensión y propósitos se concibe con beneficios a largo plazo, en el más corto e inminente período se tomó la decisión de que permanezca en el lugar una brigada para afanarse continuamente en el mantenimiento y protección de esa estructura hidráulica.
Precisamente en el acto de realce del Dique y su recuperación, además de la Bandera de Proeza Laboral a las citadas entidades, hubo reconocimientos individuales a un grupo de trabajadores destacados y a instituciones y centros de avanzada como la Empresa Nacional de Investigaciones Aplicadas del Ministerio de la Construcción, la de Investigaciones y proyectos de Ingeniería de Matanzas y la de Servicios Ingenieros Hidráulicos Occidente.








