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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Seguridad turística ante evento meteorológico

Programas para evacuación de vacacionistas, protección de inmuebles y de recursos del sector son aplicados tras las alertas

Reconocer a Cuba como destino turístico seguro también abarca las posibilidades del país y la efectividad de sus programas organizativos para atender a sus huéspedes ante alertas por eventos meteorológicos tropicales, a los que se expone este Archipiélago cada año.

Porque precisamente en los parajes donde se aprecian los atractivos naturales más significativos y encantadores para los visitantes, es donde se presentan esos riesgos, sorteados mediante  prácticas ya habituales y guiadas por autoridades de la Defensa Civil, cuyos resultados efectivos han sido reconocidos incluso a nivel internacional.

Ahora, en cuanto se emitió la alerta sobre la tormenta tropical Laura que azotó al país la semana última, se activaron los resortes en un desempeño que permite apreciar, y mostrar, cómo ante el primer aviso de alerta meteorológica, en las instalaciones turísticas y de campismo se iniciaron las evacuaciones de los vacacionistas.

En la provincia de Matanzas, en medio de una etapa de incremento del turismo nacional en los polos de Varadero y Ciénaga de Zapata, se organizó la salida inmediata de los turistas, refieren varios medios de prensa digital.

Acerca del principal balneario cubano se conocía que este verano había alcanzado un promedio diario de unos 5 180 huéspedes del país, alojados en las 15 instalaciones abiertas para este segmento del mercado.

Desde hace varios años, el sector turístico ha desplegado en ese destino amplia infraestructura  y también en otras playas cubanas, para fomentar el desarrollo del segmento de turismo convencional, pero estas zonas son afectadas por los organismos tropicales, y “sin viajeros extranjeros por la Covid-19, esta vez los perjudicados son los vacacionistas nacionales”, puntualiza un reporte de prensa.

Como siempre, se realizó la evacuación y el traslado de los vacacionistas, ante la proximidad de la tormenta tropical, que tocó tierra cubana desde el domingo en la región oriental de la Isla y transitó por las costas sureñas, hasta la noche del martes, cuando salió por la occidental provincia de Pinar del Río para salir por la costa norte.

Accionar en el centro y el oriente 

Con el significativo titular de Trinidad se blinda, en la prensa digital se dieron a conocer las acciones realizadas en ese municipio ubicado al sur de la provincia de Sancti Spíritus, muy expuesto al impacto según el recorrido previsto para la tormenta tropical.

Allí se adoptaron las medidas para resguardar las vidas humanas con el transferencia de los huéspedes hacia instalaciones de la ciudad; unos 530 turistas nacionales que se encontraban en los hoteles Memories Trinidad del Mar y Village Costasur. Similar  procedimiento se siguió con los 260 vacacionistas hospedados en villas de alojamiento de playa La Boca y con poco más de 110 campistas de la instalación Manacal.

En Holguín, polo turístico de la región oriental, ante la cercanía de la tormenta tropical Laura, se garantizó la seguridad de los vacacionistas hospedados en hoteles y campismos.

Al respecto, el delegado del Ministerio del Turismo, Eddy Santos, informó en ese momento a la prensa que 2 954 clientes estaban alojados en ocho instalaciones de los grupos hoteleros Gaviota, Islazul y Cubanacán, de los cuales fueron trasladados oportunamente a sus hogares.

Según trascendió del Club Amigo Atlántico Guardalavaca se trasladaron 570 veraneantes y otros 560 del hotel Las Brisas. Igualmente fue la actuación para proteger a los campistas en el territorio holguinero, unos 700  fueron retornados a sus lugares de procedencia.

Acerca de la provincia de Camagüey se informó del regreso a sus hogares de más de 2 000 vacacionistas que permanecían en las instalaciones de turismo y de la cancelación de salidas desde la capital provincial hacia otros destinos, como la playa Santa Lucía. Según precisiones, fueron evacuados 2 568 vacacionistas de hoteles, bases de campismo y casas de Islazul.

Mirada al futuro

El saber hacer ante estos eventos meteorológicos incluye una mirada al futuro pues se conoce que, tras el paso de tormentas y huracanes, transcurre la fase recuperativa para garantizar, nuevamente, el buen andar de la industria turística.

Aunque siempre se mantienen las previsiones, como señaló la nota informativa emitida por el Ministerio de Turismo (Mintur) en la cual se explicó que dadas las condiciones climatológicas propiciadas por el paso de la tormenta tropical Laura, se suspendían las reservaciones de alojamiento y excursiones, en hoteles y bases de campismo de todo el país.

Para afrontar este contratiempo el Mintur sugería a los clientes ponerse en contacto con la agencia, hotel o buró de Campismo, donde realizaron la reserva, cuando se reanuden sus prestaciones tras la fase recuperativa.

Con la mirada en la continuidad de las prestaciones del sector, tras el paso de eventos meteorológicos, se asumen acciones que garanticen la seguridad de los recursos humanos que se desempeñan en los diferentes destinos turísticos, así como los recursos de cada instalación.

En esta ocasión, por ejemplo, en Ciego de Ávila, la delegada del Ministro de Turismo, Iyolexis Correa Lorenzo, informó al periódico provincial Invasor que los puestos de dirección estaban activados y presentes en sus centros de labor.

Los trabajadores que estarían en los cayos, durante la noche, se informó, tomarían precauciones para proteger sus vidas, pero ningún cliente permanecería en Jardines del Rey.