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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Big Frango dice SÍ al medioambiente y las cualidades perdurables

Pocas empresas integran en su quehacer el desarrollo industrial a la par del cuidado decidido al medio ambiente; pocas asumen conciencia de que, además de producir, de hacer valer leyes como la oferta y la demanda, cada entidad debe coexistir con su entorno y respetarlo, debe mover todas la piezas posibles para hacerlo más perdurable

Esta negación, esta escasez de sentido global, es una realidad constante en este mundo contemporáneo, demandante e industrializado; sin embargo, no todas las entidades potencian esa insensibilidad, felizmente asociaciones productoras como la brasileña BIG FRANGO conectan en su maniobra opciones, calidad y conciencia.

Más de 40 años en el mercado avalan la experiencia de esta empresa sudamericana. Como línea central de su trabajo BIG FRANGO desarrolla la producción y comercialización de pollo, ofreciéndole al cliente la oportunidad de seleccionar las características de su pedido y, así, elegir entre pollos enteros, porcionados, en cuartos e, incluso, sazonados.

No obstante, su perfil no se restringe, sino que asume senderos inusuales en busca de mejores caminos para nuestro entorno universal. Así pues, BIG FRANGO se vuelca actualmente hacia la preservación medio ambiental con un proyecto novedoso y sentido, que va desde lo ecológico hasta lo social.

Tal como ha referido su director Alexandre Rainato Genta, “trabajamos en un programa de recuperación del aceite vegetal que se desecha en los procesos gastronómicos para reciclarlo y convertirlo en biocombustible. El fin es reutilizar este producto y, de una forma alternativa, obtener un derivado que pueda servirnos como energético fundamentalmente para el impulso de coches, ómnibus y generación de electricidad.”

Dueño de una tecnología de avanzada y de una encomiable voluntad de preservar, aun cuando el entorno contemporáneo impone una actitud consumista, BIG FRANGO resulta un ejemplo inusual en el panorama mercantil global.

Para tratar los aceites el proceso implica diversos pasos que van desde la colecta en las cocinas de aquel aceite que ya no debe utilizarse porque ha perdido cualidades y se ha convertido en un potencial daño a la salud; hasta la purificación de este producto y su posterior transformación en biocombustible.

Más sorprendentes aun son las puertas al bienestar social que han abierto con su impronta inteligente: parte de los ingresos económicos asumidos por esta solución energética son donados a espacios públicos de conocido impacto social, tales como escuelas, hospitales, entre otros.

“Por cada litro que recogemos donamos 12 centavos de USD a escuelas o asociaciones específicas y de alta significación humanitaria. Al cabo de cada trimestre, el monto de beneficios alcanzados por esta gestión bioenergética que potenciamos con el aceite y donamos a escuelas, hospitales, etcétera, representa un total de 120 000 USD; y la primera entidad beneficiada por este proyecto es el Hospital de Cáncer de Londrina. Esto significa un número considerable para estos sectores necesitados y es fruto de nuestro accionar industrial pero, sobre todo, ecológico y social”, apuntó el director.

La implicación social también se hace extensiva, es necesario impulsar en las personas la conciencia social y medioambiental para garantizar el óptimo y extensivo desarrollo de este proyecto sano y de probada utilidad; es por ello que los niños igualmente colaboran con la labor de BIG FRANGO.

Expresa Rainato Genta que “el proyecto incluye acciones educativas en las escuelas y un trabajo especializado con los niños mediante representaciones teatrales y otras actividades participativas. Nuestro objetivo principal, nuestra voluntad, es que la ciudadanía, especialmente los niños, se concienticen a favor del medio ambiente y la vida.

“Además, entregamos frascos a los pequeños para que en sus casas recojan el aceite desechable. En la firma asumimos todo lo que implica su procesamiento y reutilización mediante plantas modernas y especializadas. De esta forma los niños influyen en sus padres para sumarlos a esta campaña y, poco a poco, vamos implicando a toda la familia en este propósito medioambiental que llevamos a cabo”.

En su avanzada por la recuperación y el respeto a la vida y el entorno ecológico, BIG FRANGO también extiende su incidencia y labor hacia sectores relacionados con la industria alimentaria, el turismo y los servicios, por ser algunos de los mayores consumidores del aceite vegetal que se procesa. Por esta razón, no distinguen en espacios y se acercan con su accionar a las cocinas de bares, restaurantes, hoteles, cocinas industriales, casas familiares y a todos los lugares donde pueda influir y hacer factible este proceso de reciclaje.

El aceite que circula sin tratamiento como un desecho más de la sociedad industrializada, es un agresivo contaminante global. Cuando se vierte sin cuidado y en zonas inadecuadas, o no se procesa, va a los ríos, las tierras, y contamina en general, provocando afectaciones y obstrucciones en el decursar natural de los recursos acuíferos, desencadenando incluso inundaciones prevenibles.

“Nuestro propósito es proteger el agua, los suelos y además producir energía incrementada con un producto que muchos dan por perdido. El proyecto, en fin, se enfoca en orientar el destino ecológico del aceite y, felizmente, ha tenido un gran efecto en toda la zona norte y noroeste del estado de Paraná, en Brasil”, puntualizó el ejecutivo.

Aunque su labor en el sector ecológico ha sido sólida y de gran impacto, BIG FRANGO no deja a un lado el trabajo con la industria avícola que tanto, y por tanto tiempo, lo ha establecido en el mercado brasileño e internacional. Llevar paralelamente estas dos acciones no es una negación y su presencia por segunda vez en la Feria Internacional de la Habana, así lo constata.

“Actualmente nos encontramos en una etapa de trabajo para fortalecernos en el mercado cubano y esta es una gestión que significativamente va en ascenso. Durante este año hemos realizado un importante trabajo de comercialización con el objetivo de potenciar los negocios entre las dos naciones en el sector alimenticio y hacer crecer el volumen de intercambio, sobre todo en cuanto a la industria del pollo, que es nuestra especialidad. Hasta la fecha ya hemos tenido comercialización en casi todo el mercado global con vínculos en Europa, Venezuela, África, Irak, Japón, China, Corea del Sur, Canadá y otros y deseamos que Cuba siga constituyendo una importante alianza comercial para nosotros”, finalizó Alexan-dre Rainato Genta, director de BIG FRANGO.