“La agricultura debería ser prioritaria”, comentó el ministro nigeriano de Comercio, Alhaji Idris Waizir, al recordar que entre el 78 y el 80 % de la población de los países en vías de desarrollo depende de ese sector.
Idris Waizer, quien encabeza la delegación de su país, hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa en la sede de la OMC en Ginebra, en la cual destacó la necesidad de relanzar las negociaciones multilaterales de comercio, estancadas tras el fracaso de la reunión ministerial de Cancún (México) en septiembre de 2003.
Waizir abogó para que se mantenga el compromiso de concluir la ronda de Doha para el primero de enero de 2005 y propugnó una mayor “flexibilidad” para alcanzar los objetivos.
Sin embargo, destacó que la ronda de Doha debe conducir a un sistema de comercio de más “igualdad, honestidad y justicia”, por lo que insistió en la necesidad de mantener el trato especial y diferenciado en favor de los países en desarrollo.
La delegación ministerial de la Commonwealth está integrada también por la ministra de Asuntos Exteriores de Barbados, Billie Miller, y el del archipiélago de las Fiji, Kaliopate Tavola, así como por el titular de Comercio de Bangladesh, Amir Khosru Mamad Chowdhury.
Los ministros, que efectúan una gira por las capitales de los países industrializados, indicaron que su objetivo es intentar que la Commonwealth tenga “una sola voz”.
Reconocieron implícitamente las múltiples discrepancias entre esa comunidad de 53 países y de unos 2 000 millones de personas, pero destacaron que reflejan también la diversidad que existe en el seno de la OMC.
El subsecretario general de la Commonwealth, Winston Cox, que acompaña a la delegación, destacó la necesidad de que los países industrializados “no ignoren la pobreza” en el mundo en desarrollo y favorezcan el comercio como medio de mejorar la vida en los países pobres.








