Autor: Internet Publicado: 21/06/2021 | 09:18 pm
Pekín está preparado para dar apoyo a una economía en desaceleración, pues el Gobierno tiene las políticas necesarias en marcha y seguirá con la inversión en infraestructuras. Datos económicos recientes y un aumento en señales de riesgos financieros, desataron rumores sobre una actuación gubernamental inminente, o incluso un mini plan de estímulo que refuerce el crecimiento.
"Vamos a poner en marcha medidas pertinentes y efectivas de acuerdo con lo que hemos planeado en nuestro reporte de trabajo del Gobierno", dijo el primer ministro, Li Keqiang, en referencia a la sesión anual del Parlamento chino, celebrada este mismo mes.
El anuncio está en línea con las expectativas del mercado de que Pekín podría adoptar acciones para detener las primeras señales de una desaceleración de la economía, cuyo rendimiento en el primer trimestre se encamina a ser el más débil en cinco años.
Entre las medidas se encuentran acelerar la construcción de infraestructuras básicas, como ferrocarriles, carreteras y proyectos de conservación de agua en las provincias centrales y occidentales, así como impulsar el comercio y reducir los costos de financiación de las empresas.
El primer ministro explicó que los costos de financiación deberían reducirse mediante el uso de una combinación de instrumentos de política monetaria, y que el sector financiero debería aumentar el apoyo a la economía real.
Li también reiteró que el Gobierno chino tiene la capacidad y la confianza para mantener el crecimiento económico en un rango razonable, aunque la creciente presión a la baja no debe ser desatendida. A pesar del tono tranquilizador de las palabras de Li, la Bolsa de Tokio comenzó su sesión del último viernes a la baja, tras la caída registrada la víspera en Wall Street y el anuncio de estadísticas macro-económicas ambivalentes en Japón.
Durante el primer minuto de transacciones, el índice Nikkei, de los 225 títulos estrella del tablero, perdía 0,32 %, a 14 576,25 puntos.
Pero ese viernes el gobierno nipón anunció varias estadísticas correspondientes a febrero, que incluyen la tasa de desempleo más baja de los últimos siete años, tras la registrada en julio de 2007, antes del comienzo de la crisis financiera internacional.
En ese ámbito, el índice Nikkei subió 0,5 % a 14 696,03 puntos, y culminó la jornada en su mejor nivel de cierre desde el 13 de marzo último.
El resto de las bolsas de Asia obtuvieron poca inspiración de Wall Street, donde el Dow Jones y el S&P 500 cerraron con leves bajas. El Nasdaq extendió su reciente retroceso con una pérdida de 0,54 %.
En los mercados de materias primas, el oro al contado cotizaba a 1 294,00 dólares la onza tras haber perdido 7 % en nueve sesiones, en tanto el crudo Brent de Londres añadía siete centavos, a 107,90 dólares el barril, mientras que los futuros del crudo estadounidense subían 29 centavos, a 101,57 dólares el barril. Por su parte, las bolsas europeas subían el día 28 empujadas por el sector de materias primas ante las expectativas de que una aceleración del gasto en infraestructura de China impulse la demanda por los metales industriales.
De tal suerte, el índice Footsie 100, de Londres, lograba ascensos de 0,26 % y se situaba en 6 605,44, mientras el Cac de París subía 0,32 % hasta los 4 392,25. La mayor ganancia en el Viejo continente fue para el Dax de Fráncfort que logró 0,38 % y se detenía en 9 487,12.
Las acciones de Wall Street subían el viernes en Nueva York, impulsadas por los comentarios del primer ministro chino, Li Keqiang. El promedio industrial Dow Jones subía 43,42 puntos, o 0,27 %, a 16 307,65 unidades, mientras que el S&P 500 ganaba 6,47 puntos, a 1 855,51 unidades. (SE)








