Autor: Internet Publicado: 21/06/2021 | 09:21 pm
De acuerdo con un reporte de Prensa Latina fechado en la capital gala, el proyecto elaborado por el Gobierno del presidente François Hollande tiene como objetivo reducir el déficit fiscal de 4,5 % a 3 % del Producto Interno Bruto (PIB) y adecuarlo a las normas europeas. Para lograrlo, se necesita un crecimiento económico de 1 % este año; sin embargo los criterios más optimistas lo sitúan entre 0,2 y 0,3 puntos, como máximo.
Ante esta coyuntura, el Ejecutivo francés decidió aplicar severas medidas de austeridad que contemplan la reducción del gasto público en 10 000 millones de euros y el aumento de impuestos por otros 20 000 millones, divididos a partes iguales entre las empresas y la población.
Un ajuste de esta naturaleza no se realiza aquí desde hace más de seis décadas y desató una aguda polémica entre agrupaciones políticas, organizaciones gremiales y especialistas en cuestiones económicas.
El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, dijo hoy que la reducción del déficit público "es un objetivo imperativo" porque en caso contrario "el país no podrá recuperarse". Sin embargo, el presidente de la Asamblea Nacional, Claude Bartolone, del gubernamental Partido Socialista (PS), aseguró recientemente que insistir en un déficit de 3 % es una meta absurda en las actuales condiciones.
La economía francesa cumplió cuatro trimestres consecutivos de estancamiento del PIB en septiembre y las entidades encargadas de medir su comportamiento, entre ellas el Instituto Nacional de Estadísticas y el Banco de Francia, no ven señales de reactivación.
Según el Frente de Izquierda y las principales organizaciones sindicales, la austeridad extrema no logra estimular la producción y, por el contrario, disminuye el consumo, hace crecer el desempleo y genera más pobreza, todo lo cual conduce, a la postre, a la recesión.
Mientras, los empresarios y la conservadora Unión por un Movimiento Popular critican sobre todo la contribución excepcional de 45 % a las ganancias que van desde 150 000 hasta un millón de euros y de 75 % a quienes rebasen esta última cifra.
Otros temas polémicos son la intención de incorporar el valor de las obras de arte superiores a 50 000 euros al cálculo del impuesto sobre la fortuna y aumentar la contribución audiovisual, que se cobra a todos los hogares por poseer uno o más televisores.
Los debates pueden extenderse hasta diciembre, plazo máximo en el cual la ley del presupuesto debe quedar aprobada para comenzar su vigencia el 1 de enero de 2013.








