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Destreza de las amazonas cubanas

Anabel, la amazona nacional. Equipo de Escaramuzas une arte y deporte de riesgo

La joven Anabel Hernández Faza, de La Habana, con 19 años, es la amazona nacional, condición que ganó el pasado año cuando demostró ser, como atleta, la “que más habilidades tiene encima del caballo y en otras actividades que realizan ante el público”, dijo a este diario de la Feria Agroindustrial Alimentaria, Fiagrop 2019.

Cuenta que siempre tuvo predilección por esos animales y un día fue de visita al rodeo del parque Lenin y ahí fue hechizada. Por eso desde los 12 años se ha dedicado a este deporte que le fascina y en el cual ha pasado malos momentos, pero también ha conseguido plena realización.

Reconoce el excelente entrenamiento recibido de Humbertico Díaz, por eso ahora despliega sus habilidades en las carreras entre barriles y en zigzag, al igual que en los enlaces a novillos al hacer diferentes nudos muy específicos y ensille y desensille del animal.

Sale airosa en las pruebas de andares para comprobar la cabalgadura en el rodeo, además de los tres aires del caballo y si logra galopar y, por supuesto, demostrar sus dotes como buena amazona, condición conquistada con su entrega como atleta durante siete años.

Así lo ha demostrado en sus numerosas competencias en la capital y en Ciego de Ávila, Villa Clara, Sancti Spíritus, Camagüey, Las Tunas, Granma y Pinar del Río y, en el parque de la Feria de Rancho Boyeros.

Por eso afirma con alegría: “me brinda mucha satisfacción porque hago lo que me gusta, además de que trabajo como contadora en una tienda, llevo vida atlética y laboral”.

Aymeé Vichot González, capitana del equipo de Escaramuzas Mariposa Nacional, perteneciente a la Feria de Rancho Boyeros, reconoce la valentía y constancia de ese grupo, nueve mujeres que se sobreponen a los riesgos de esta práctica para dar riendas a la pasión y que el público disfrute de espectáculos hermosos y de calidad.

Explicó la conformación del equipo con ocho integrantes y una de retén, guiadas por el entrenador y con la dedicación del llamado caballerango, quien les atiende las bestias. “Hacemos la parte artística, montamos una coreografía sobre la base de cierta cantidad de puntos y la ofrecemos al público en forma de espectáculo”.

Se compone de 14 ejercicios con giros, cruces entre unos caballos con otros, ejercicios obligatorios, en especial un hermoso abanico y la coladera, llamado por el público el “círculo de la muerte”, por el grado de complejidad, ya que se inicia con cuatro animales en giros y los otros cuatro van entrando mientras que el giro va en movimiento.

Realizan preparación sistemáticamente para ofrecer un atractivo espectáculo cuyas presentaciones tienen como escenario la casa, sede y en otras provincias, sobre todo Sancti Spíritus y Pinar del Río, que también tienen equipos de Escaramuzas con los cuales se realizan los llamados encuentros amistosos para ganar cultura y conocimientos. 

Yamil Rodríguez Pérez, entrenador del equipo nacional de Escaramuzas se ha desempeñado en esta función por 40 años. Recuerda que en 1979 se fundó en Cuba, para crear “una especie de ballet ecuestre, lo cual incluye giros, cruces y coladeras. Al año dicho grupo fue como invitado  al evento internacional celebrado en México para poner en alto el nombre de la mujer cubana en la ganadería.

En su opinión es una práctica que implica muchos retos: es un deporte de alto riesgo, pues se trata de féminas montadas en caballos domados, en lo cual La Habana no tiene tradición como el campo, “entonces, el reto mayor ha sido reunir a ocho mujeres para practicar este deporte”.