Propiciar el logro de una agroindustria azucarera eficiente, diversificada, sostenible, competitiva y que contribuya al avance socioeconómico del país, en particular a la alimentación humana y animal y al sector energético, fue la esencia inspiradora del Congreso 50 de la Asociación de Técnicos Azucareros (ATAC), el cual sesionó la semana última en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Se confirma nuevamente la decisión de los más de 9 000 afiliados de esa organización de acompañar eficazmente al Grupo Azucarero (Azcuba) en su afán de dinamizar, fortalecer y perfeccionar los planes técnico-productivos en esta rama, con la aplicación de los resultados científicos y de numerosas investigaciones.
Al intervenir en la jornada inaugural del foro, el vicepresidente de Azcuba, Wilson Morell Sosa, indicó que Cuba prevé mayores inversiones en la irrigación de caña de azúcar para incrementar el área beneficiada de nueve a 27 % y trabaja por concretar los incrementos productivos también gracias a la rehabilitación del parque de maquinarias de cosecha y transporte (se introducen nuevos equipos y tecnologías), el empleo de técnicas que propicien la calidad y frescura de la caña, las mejoras en los sistemas de pagos y en perfeccionar el servicio a los agricultores.
Morell explicó que no obstante las transformaciones efectuadas, en la anterior contienda azucarera aún se consideraron insuficientes el aprovechamiento de la capacidad instalada y los rendimientos industriales que resultaron bajos, debido en gran medida a indisciplinas técnicas y administrativas.
Señaló que prevalecen dificultades, entre estas, las roturas e interrupciones operativas en la industria, la baja calidad de la materia prima por molida de altos volúmenes de caña atrasada y con materias extrañas, el poco uso de maduradores, el insuficiente aprovechamiento de la capacidad instalada y bajo rendimiento, aunque -precisó- más de 15 centrales demostraron moler con eficiencia.
En la zafra pasada operaron 46 de los 56 centrales disponibles en el país, mientras para 2013 se incorporan otros cuatro ingenios, y así progresivamente hasta que en 2015 entren en funcionamiento la mayoría de estos, con un favorable aumento en la calidad de las producciones, una reducción de los costos de producción y el crecimiento de la obtención de derivados de la gramínea.
Un punto favorable es que los centrales se autoabastecen de energía y realizan aportes al Sistema Electroenergético Nacional, y en cuanto a las inversiones en esta esfera tanto con capital nacional como foráneo, prevén una cogeneración de alta presión, que en los próximos años permitirá un incremento no solo de la generación de energía sino de la calidad de esta.
En su conferencia magistral La agroindustria azucarera cubana: situación actual y perspectivas, el funcionario se refirió a las distintas etapas del sector que fuera la locomotora de la economía de esta ínsula caribeña, desde finales del siglo XIX hasta el XX, cuando Cuba llegó a ser un gran productor mundial de azúcar, cuyas exportaciones representaban entre 25 y 35 % de las ventas mundiales.
Morell comentó los actuales esfuerzos por llevar adelante las medidas de redimensionamiento y el fortalecimiento de la gestión empresarial en esta esfera, cuyas transformaciones ya aportan reconocidos avances, aunque aún resultan insuficientes de acuerdo con las potencialidades y urgencias económicas del país, que debe y puede entrar nuevamente en la elite global azucarera.
Entre las acciones mencionó la aplicación del incremento al precio de la caña como incentivo a los agricultores, la aprobación de un esquema financiero en divisas que garantiza la adquisición de recursos y el otorgamiento de créditos a las entidades azucareras para agilizar las operaciones de cobros y pagos, así como la renegociación de la deuda de productores y empresas estatales.
En cuanto a las principales perspectivas puntualizó que prevén crecer en la producción azucarera de 15 a 20 % por año, incrementar su aporte en derivados, de manera especial en alcohol y alimento animal y continuar los esfuerzos técnico, administrativo y financiero para mejorar la calidad del endulzante ante las exigencias del mercado internacional y la elevada competencia de otros países productores.
Analistas y expertos en la materia plantean que para 2020 el consumo de la gramínea crecerá en 28 millones de toneladas y al parecer, los precios continuarán al menos estables y su declinación no llegará a niveles tan bajos como en años precedentes cuando se decidió el reordenamiento del sector.
Indicó el directivo que hoy se trata de aprovechar las condiciones internacionales favorables para los precios del azúcar, las transformaciones socioeconómicas en el país y en el sector, que incentivan la eficiencia y la productividad, en un archipiélago como el cubano donde son beneficiosos lo mismo el clima, los suelos, la infraestructura, sumados a una base de conocimientos, experiencia, y tradiciones sin par en el orbe.
Como afirmó Morell, "en el mundo que probablemente nos tocará vivir en un futuro no muy lejano, la producción azucarera por su condición auto sustentable fundamentalmente de energía y agua, ofrece las mejores condiciones para adecuarse y sobrevivir en situaciones extremas".
Actualmente, Azcuba está integrado por 13 empresas, 56 fábricas de azúcar y derivados, un centro de capacitación e institutos de investigaciones, entre otras entidades de servicios, transporte automotor, proyectos, comercialización y abastecimiento, así como más de 850 unidades productoras de caña.
Una octogenaria con visión de futuro
Así se proclama la ATAC, una asociación que trabaja en el presente en función de garantizar el futuro, y según afirmó su presidente, Eduardo Lamadrid, celebrar este congreso en el año del aniversario 85 de esa agrupación, significa enfrentar nuevos retos ante el compromiso de contribuir con la reanimación del sector, que al igual que el resto de la economía cubana, ha sufrido cuantiosos daños por los efectos del bloqueo estadounidense con pérdidas evaluadas en más de 13 000 millones de dólares.
Al presentar un informe sobre las actividades de los últimos cinco años, el especialista señaló que esa organización se esmera por cumplir su misión de ser un medio para garantizar la eficacia y la eficiencia en todas las producciones y servicios del sector azucarero.
Asimismo, calificó el evento como una oportunidad de propiciar la integración de los técnicos y profesionales, y lograr un mayor papel protagónico en la implementación de los programas de desarrollo del sector, y en la búsqueda de proyectos nacionales y de cooperación que favorezcan el incremento de la producción agrícola, industrial y de derivados.
Se refirió al trabajo de la asociación, entre estas la consolidación del trabajo de las cátedras honoríficas Álvaro Reynoso en universidades y politécnicos, mediante la vinculación de estas con los productores y exaltó al Congreso por propiciar un profundo y rico debate de temas esenciales en la base productiva de las plantaciones cañeras, que abarca la calidad de las semillas, variedades, riego y drenaje; fabricación de azúcar y sus derivados; energía y medio- ambiente, entre otros.
También fueron examinados asuntos como la mecanización, suelos, tecnologías, mantenimiento industrial, calidad, biomasa cañera como combustible, elaboración de alcohol, alimentación animal y humana.
El foro posibilitó, además, la generalización de los trabajos en función del desarrollo de programas productivos en la búsqueda de soluciones prácticas a los problemas presentados en las contiendas azucareras anteriores y en la consolidación de lo acordado en esta rama en la implementación de los Lineamientos aprobados por el VI Congreso del Partido Comunista y la actualización del modelo económico cubano.
En el encuentro participaron 200 especialistas, investigadores y empresarios del país anfitrión y más de 40 procedentes de Alemania, India, Honduras, Guatemala, México, Costa Rica, El Salvador, Uruguay, Brasil y Venezuela, quienes aportaron sus experiencias en el desarrollo y las potencialidades de la industria azucarera, al igual que reconocidas personalidades y representantes de organismos internacionales.
Varias firmas extranjeras, junto a las nacionales, mostraron sus servicios, sistemas y productos en la exposición científico-comercial que tuvo lugar en el salón principal del Palacio de Convenciones.
La ATAC es una asociación integrada de forma voluntaria por profesionales de nivel superior; técnicos medios; estudiantes; jubilados, así como obreros calificados, de prestigio reconocido, que contribuyen al desarrollo de entidades y comunidades relacionadas con el sector agroindustrial cañero - azucarero y de sus derivados.








